Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

martes, 1 de noviembre de 2011

SACRALIZAR LA VIDA POR CARLOS FRAGA (III) A PROPOSITO DEL PORTAL 11.11

Sacralizar la vida (III)

El matrimonio, quinto sacramento, tanto en lo religioso, como en lo legal, tiene un referente complejo y no fácil de digerir, sobre todo en una cultura de la supuesta libertad, de la cantidad más que la calidad, del cumplir más que del ser felices. Esa estructura, vista así, es mucho más adecuada para la familia que para el amor, y mucha gente resbala, pues al sentirse apoyados en el ritual y la firma, descuidan el amor en pos de formar una familia.

Pero no es a ese ir al altar o a una Jefatura a lo que me quiero referir, sino a una noción mucho más interna y primitiva que implica a unirse con, de forma sagrada y comprometida.

Quizás en esta necesidad de educar y de ser educados para ser buenos y no felices, el matrimonio, al cual me quiero referir, no cuente porque para poder ser sólo buenos, tenemos que ser muy malos con nosotros mismos y es allí cuando ese acto sagrado de hacernos responsables de nosotros, de tomarnos en cuenta, de no pasarnos por encima, de ser coherente hasta con nuestras equivocaciones, carece de importancia; por lo tanto, lo padecemos o lo mal usamos afuera, haciéndolo ver hasta como un término ligado a la esclavitud, la cárcel, la atadura, perdiendo su génesis que más tiene que ver con el alma que con la acción ritualizada.

El casarse requiere una madurez, por eso es el producto de un uso claro y completo del bautismo, la comunión, la confesión y la confirmación, porque sólo así, éste tiene lugar en nosotros como un abrazo espontáneo, intenso, y trascendente. El alquimista está casado con su experimento, el artista con su obra, el pensador con sus ideas, por eso los productos brotan con el sello de quien los ejerce. ¿Estaremos nosotros casados, por ejemplo, con nuestra función digestiva, hepática, respiratoria, sanguínea, coronaria, etc.? ¿Acaso lo estaremos con nuestro querer, tener, hacer o sentir?

En alguna oportunidad un hijo adolescente le preguntó, en mi presencia, a su padre, luego de leer una convocatoria a una reunión de junta de condominio del edificio, lo siguiente:
-”¿Papá, por qué tú no te postulas?”
-El padre importunado contestó: -”No, estás loco, sabes muy bien que yo de líder no tengo nada”.

Esa respuesta del padre habla de nuestro divorcio con lo que nos toca, con lo que nos corresponde, pero para esto no nos sentimos lo suficientemente buenos, y terminamos por seguir siendo adolescentes de un mundo que pareciera que no nos pertenece, ni tiene mucho que ver con nosotros.

¿Será por eso que tanta gente le huye al matrimonio como institución, quizás porque, en lo más profundo, sientan que no son suficientemente buenos para el amor?

Seguiremos en esta reflexión.

Hasta la próxima sonrisa.
Carlos Fraga

SACRALIZAR LA VIDA POR CARLOS FRAGA (II) A PROPOSITO DEL PORTAL 11.11

Sacralizar la vida (II)

Continuemos con este re-descubrir los sacramentos a la luz

de lo humano, de lo contemporáneo, de lo universal; e

integrarlos a nuestro vivir.

Les confieso que esta reflexión que les comparto, me ha

ayudado a comprender muchas cosas en mí y en aquellos

con quienes trabajo y amo.

La Comunión, esa visión sensible de nosotros y del mundo

que nos une, nos cose a lo que nos rodea, a lo que sentimos,

a lo que vivimos, y que nos permite sentirnos realmente parte

de un todo que nos hará comulgar con cada experiencia, con

cada sentir y pensar. De allí, y sólo de este espacio sagrado,

brotarán espontáneamente valores humanos como la compasión,

el amor, la plenitud, la quietud que desesperadamente buscamos

afuera, esperando que ellos nos unan dentro, cuando realmente nos

dividen, nos disocian cada día más con el vivir. La comunión de un

gobernante con su pueblo, de un ciudadano con su ciudad, de un

residente con su hogar, de un miembro con su familia, de eso se trata.

Es una conexión sagrada con lo que realmente nos importa y nos dará

como consecuencia, esa coherencia de cada paso a un ritmo de amor.

La necesidad de cultivar la comunión, no se trata de otra cosa que de unir

más allá del deseo, del poder, del orgullo, de la vanidad, con aquello que

sentimos inevitablemente nuestro, no por un problema de propiedad, sino

por una necesidad de trascender y hacernos parte sensible de eso que

elegimos.

La Confirmación, es ese saber que estamos y somos. Ese detenernos

en cada paso, en cada visión y saber que ahí estoy yo, no sólo una parte

de mí. Es eso que nos regala la conexión, que nos deja a nuestra

responsabilidad el saber que cada paso, cada palabra, cada gesto, cada

decisión, cada intención tendrá un movimiento, y éste dará lugar a algo,

lo queramos o no. Constituye una instancia muy rica en el acto que nos

define como seres vivos, humanos y pensantes: la reflexión.

La Confirmación es un asiento muy fértil y florido de la propia estima, del amar.

Imagínense en una relación cuando perdemos la confirmación constante de lo

amado, de lo decidido, de lo comulgado y asumido con la otra persona.

Será allí cuando los celos desmedidos, las invasiones territoriales, los

improperios, la necesidad de controlar y de ganar poder tomarán el sitial

de confirmadores del amor. Hemos dejado que nuestros espacios más

inconscientes y sombríos se encarguen de algo con lo que comulgamos

en un momento.

Con todo lo hasta ahora expresado, no debería extrañarnos como el

Matrimonio lo vemos de capa caída, imaginemos un matrimonio, una

unión sagrada que tenga débil, en los seres que lo asumen, su Bautismo,

su Comunión, su Confesión y su Confirmación, por lo tanto, podríamos intuir

por dónde se nos cuela la savia que lo podría nutrir. Esto se los dejo para

una próxima entrega.

Hasta la próxima sonrisa, continuaremos…
Carlos Fraga

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SACRALIZAR LA VIDA POR CARLOS FRAGA (I) A PRPOSITO DEL PORTAL 11.11

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Seguramente cuando escuchamos la palabra sacramento nos viene a la mente la Iglesia Católica, sin embargo es un poco más primitivo, y nos puede servir de riel para integrar, comprender y darle forma psíquica y espiritual a ámbitos de nuestras vidas muy dispersos y escindidos por la propia cultura y su velocidad.

Los siete sacramentos eran, y siguen siendo ceremonias sagradas que imprimen “gracia o energía divina”. Cada uno de ellos, (Bautismo, Comunión, Confesión, Confirmación, Matrimonio, Orden Sacerdotal o Sagrada y Extremaunción) representa a su vez, una fase de capacitación que invita a lo Divino a integrarse al espíritu de la persona. Y constituyen auténticos símbolos de madurez espiritual, obtenida en la realización de las tareas propuestas por cada uno.

Sin embargo, creo que más allá del todo eclesiástico que le queramos dar o no, los sacramentos son auténticos “religadores” de ámbitos inconscientes que, en momentos como los que vivimos, requerimos de una urgencia mirada cercana y amorosa.

Por ejemplo, si vemos el Bautismo, más allá de la ceremonia católica, y lo llevamos a todo lo que implica inicios, nos llevará necesariamente a los muy primitivos “ritos iniciáticos o de iniciación”, utilizados desde el comienzo de lo tribal. La importancia que reviste el entender y darle vigencia a este sacramento en nosotros, no es otra que la del detenernos en lo precario, en lo difícil, en aquello que comienza y que no tiene vuelta atrás, en lo que nos transforma. Desde allí podríamos brindarle un respeto y un espacio sagrado en nosotros. Imaginemos tener consciencia de lo bautismal, cuando dejamos a nuestro hijo por primera vez en la guardería o colegio; comprender la tensión que para él y sus padres representa; esa tristeza, nostalgia e indefensión; mezcladas con la aventura, el descubrimiento, la libertad y el asombro. Igualmente cuando nos enamoramos, cuando nos desarrollamos, en nuestra iniciación sexual, laboral, económica, etc.

¿Tienen ustedes idea de la cantidad de seres que nos llevamos por delante, en nosotros y los otros, este fundamental y necesario rito de inicio ante aquello que nos transformará para siempre? Pues podría afirmar que nuestro sentido del triunfo súbito, la velocidad vertiginosa, y aquella confianza ciega en valores impuestos como: la voluntad, la valentía o la facilidad, nos dejan huérfanos de algo que nos unirá a nosotros, a nuestra valoración más sagrada y profunda de los hechos vitales por donde, inevitablemente, tendremos que transitar.

La Confesión, no podemos reducirla a un estar arrodillados frente a una caja ocupada por alguien en representación del Supremo; no, va mucho más allá, representa ese sentirnos, ese negociar silente con nosotros mismos, ese evaluar acciones, sentires y pensamientos que nos permitirán la tan necesaria reflexión, y es ésta la que nos doblará las rodillas para realmente rendirnos ante lo que no podemos y nos hará bajar la cabeza frente a lo grande, lo magnánimo, lo definitorio. Es el también detenernos ante lo vivido y evaluarlo a la luz de nuestras emociones.

Les dejo estos dos sacramentos para que los analicemos, los podamos integrar en ese caminar constante que necesita sentido y un norte que no sólo lo da la tribu a la que pertenecemos, sino que necesita resonancia en nuestros espacios más sagrados.

Quizás estamos viviendo un mundo tan absurdo, y una vida vacía porque olvidamos sacralizarla en nosotros.

Hasta la próxima sonrisa.
Carlos Fraga

Otra reflexión para el Portal 11:11

A PROPÓSITO DEL PORTAL 11:11:El Lago de Valencia llegó al viaducto


El lago de Valencia llegó al viaducto


Habitantes de comunidades adyacentes a La Cabrera exigen a autoridades, activar un plan de emergencia por el avance del Lago de Valencia.

Habitantes de La Cabrera se asombran
aguas llegaron a bases del viaducto

■ Las aguas contaminadas del lago llegaron cargadas de la toxica de lemna.

■ Aguas del Lago de Valencia contentivas de lemna ya llegaron a las bases del viaducto La Cabrera.

■ Arreglos que ha realizado el MTC han sido sólo en la parte superficial del puente, dejando abandonadas sus bases.

La crecida del Lago de Valencia se ha evidenciado en varios sectores de los estados Carabobo y Aragua, especialmente en comunidades que se encuentran adyacentes a la laguna, las cuales se han visto seriamente afectadas. Sin embargo, en los últimos días, quienes residen en La Cabrera se asombran al observar que las aguas contentivas de lemna ya llegaron a las bases del viaducto.

A pesar de que el MTC ha hecho labores de mantenimiento en la parte alta de esta edificación, en sus bases se observó gran cantidad de maleza, lo que sugiere que éstas no se han realizado en sus bases. Los vecinos afirman que se sienten amenazados debido a la gran cantidad de vehículos de carga pesada que transitan por este puente ocasionado movimiento de los suelos, ahora aunado a la crecida del Lago, el cual poco a poco está reclamando su espacio.

Antonio José Salazar, vecino del lugar, explicó que han podido ver cómo poco a poco las aguas de la llamada también “Laguna de Tacarigua” ocupan hasta las bases de la estructura que comunica los estados Carabobo y Aragua. Comentó que hasta ahora los arreglos que ha realizado el MTC han sido sólo en la parte superficial del puente, dejando abandonadas sus bases. Destacó la importancia de que las autoridades competentes urgentemente se dirijan a estos espacios a fin de desarrollar un plan de contingencia ante la crecida del lago. Explicó que la tubería que surte de agua potable a esta población de La Cabrera ya se encuentra bajo las aguas, por lo que “los organismos deben tomar ya cartas en el asunto”. Recordó que el último mantenimiento realizado fue en el pasado mes de junio, para la inspección realizada por el ministro Francisco Garcés, quien en esa ocasión aseguró que el viaducto La Cabrera se encontraba en perfectas condiciones. Por lo que Salazar indicó que si no se atienden los señalamientos que hace a tiempo, ya no se podrán realizar las inspecciones y los arreglos según lo planificado, debido a que el agua en la actualidad ha cubierto más de cinco metros de la parte baja del puente.

Aún trabajadores de Sitra Construcción La Cabrera se encuentran a la espera del llamado para recomenzar la reparación del viaducto, que urge sea iniciada, debido a que la realizada por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones no duró el tiempo debido. En la actualidad la infraestructura muestra desgaste tanto en la superficie como en sus bases.

Los obreros aguardan por la decisión del ministro para la colocación de nuevos pilotes hincados de longitud hasta de 26 metros, al igual que para la reparación de las placas superiores y el reforzamiento de las pilas y pórticos. El viaducto, constituido por dos estructuras paralelas, cada una de longitud mayor a dos mil metros y de 13,25 metros de ancho, fue un proyecto realizado bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Directivos del Colegio de Ingenieros de Venezuela han señalado en varias oportunidades que ya esta estructura cumplió su vida útil, por lo que se debe pensar en una solución duradera en el tiempo para esta vía de tanta importancia para el centro y el occidente del país.


Por: VANESSA VICTORIA TERÁN
vteran@el-carabobeno.com