sábado, 23 de mayo de 2015

No es nuestra costumbre ser alarmistas. Pero, hacemos mercado, pulsamos la opinión de la gente, incluso, hemos hecho colas o recorrido tres y cuatro farmacias o automercados, para conseguir medicinas o alimentos y se puede palpar la escasez.Usuarios en Twitter han expresado su malestar, por lo que parecía una solución a las gigantescas colas para adquirir productos regulados: la implementación del sistema de control de compras correspondiente al número terminal de la cédula aplicado en los supermercados del país.

Los controles son insostenibles

TOMÁS SOCÍAS LÓPEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 23 de mayo de 2015  12:00 AM
A más de 12 años desde que el presidente Hugo Chávez impulsó los controles de precios y de cambio, se puede afirmar que estas medidas serán insostenibles por mucho tiempo más, por lo cual, el Ejecutivo podría dar un vuelco hacia otras políticas con las cuales se solucione el problema de la falta de divisas, la escasez y la inflación.

A medidas que han pasado los años y, sobre todo, en este último año, el Ejecutivo Nacional ha venido sufriendo las consecuencias de esas erradas medidas que siempre hemos criticado, porque con controles no funciona la economía. Al menos, no por mucho tiempo, como está ocurriendo en Venezuela.

Cabe recordar que el Ejecutivo comenzó a aplicar los controles a raíz del paro petrolero entre el 2002 y 2003, cuando decidió tener reservas de alimentos de hasta seis meses, controlar los precios y establecer el sistema de cambio, para regular el acceso a las divisas.

Con la crisis que atraviesa el país en este momento, cuando hay colas cada vez más persistentes para adquirir los alimentos básicos cuyos precios están regulados y se mantienen en un margen irreal, amerita que se vaya pensando en desmontar esos controles.

Los expertos afirman que si Venezuela ha seguido funcionando en materia de abastecimiento, aunque sea en su mínima expresión, es gracias a los inventarios que mantienen los distintos sectores. Pero, esa rueda ya está dejando de funcionar, porque el efecto de la inercia se está terminando.

No negamos que hay alarmistas que afirman que el país se puede acabar mañana. No obstante, hay sectores donde los inventarios sí están a punto de terminar y la situación se puede tornar más tensa, sobre todo cuando se trata de los productos básicos.

El Ejecutivo, comenzando por el propio presidente Nicolás Maduro, ha ofrecido soluciones  para el problema del desabastecimiento, en tres meses. Incluso, hay fuentes que señalan que millones de toneladas de alimentos y otros rubros están represados en los puertos y que, a medida que se acerque la fecha de las elecciones, se dará la orden para que estas mercancías  lleguen a los anaqueles, para dar la sensación de que el Gobierno está resolviendo el problema. Una medida política que busca solucionar, por encima, un problema económico.

Pero, mientras esto se produce, el abastecimiento seguirá bajando, a tal punto que los ya afectados hábitos de consumo del venezolano van a bajar a tales niveles que se pueden prender las alarmas.

No es nuestra costumbre ser alarmistas. Pero, hacemos mercado, pulsamos la opinión de la gente, incluso, hemos hecho colas o recorrido tres y cuatro farmacias o automercados, para conseguir medicinas o alimentos y se puede palpar la escasez.

Y no se hable de los precios de los productos. Salvo que se trate de rubros regulados que no se consiguen, los precios del pollo, la carne, vegetales, frutas, entre otros, literalmente suben casi a diario. En Caracas, hay lugares donde el kilo de pollo está entre 280 y 300 bolívares, porque el producto regulado a 125 bolívares el kilo, no se consigue, a no ser que corras con la suerte de que tu número de cédula coincida con el día en que al establecimiento le llegue. Así que, creemos que en el Ejecutivo pueden comenzar a pensar en desmontar los controles, por el bien del país.

Analista político y económico

tsocias@cantv.net

@Mirnacoro: Comprar por terminal de cédula no funciona, las colas y la escasez están peor

"Las colas van de mal en peor, aumentan al igual que la agresividad de las mismas", dice Javier Pons, @ponsdemachiques Foto: Entorno Inteligente
"Las colas van de mal en peor, aumentan al igual que la agresividad de las mismas", dice Javier Pons, @ponsdemachiques Foto: Entorno Inteligente
Ana Maritza García, @ana_wendiuska, considera que "las colas no han cesado. Y las que compramos los lunes no conseguimos nada, no llega la comida"

Usuarios en Twitter han expresado su malestar, por lo que parecía una solución a las gigantescas colas para adquirir productos regulados: la implementación del sistema de control de compras correspondiente al número terminal de la cédula aplicado en los supermercados del país.
Las quejas más frecuentes de los consumidores es que el desabastecimiento sigue estando presente, las largas filas no se dan abasto. Hay días con mayor distribución de alimentos, otros no. Muchos están en desacuerdo con la medida de actualización para comprar rubros cada ocho días.
¿Considera usted que las colas en los mercados han disminuido luego de restringir el acceso por número de cédula?  Compartimos los mensajes publicados en @ReporteYa:
Rodolfo García, @struendo_ck, escribe: "Claro que no han disminuido. En cualquier establecimiento que hay productos regulados las colas son enormes".
"Es la mejor solución del régimen para ponernos a hacer colas. Les pregunto ¿En la cuarta República hicieron colas para comprar? Y disculpen", comenta Wilfrido Dávila, @wilagusdavila. 
En opinión de Mirna Márquez, @Mirnacoro,  relacionista Industrial, dicho sistema de control, "no funciona, pues las colas y la escasez siguen igual y hasta peor. Y los 'bachaqueros' siguen y siguen.
 Ana Maritza García, @ana_wendiuska, considera que "las colas no han cesado. Y las que compramos los lunes no conseguimos nada, no llega la comida". 
"Las colas van de mal en peor, aumentan al igual que la agresividad de las mismas", sostiene Javier Pons,  @ponsdemachiques, desde Machiques de Perijá.
Eglee Acero, @EgleeAA, dice: "NO. El problema es que el producto no está garantizado. Por eso hay colas todos los días. Es la peor humillación que hay".

La estrella en ascenso del chavismo es uno de los investigados por EE UU El gobernador del Estado de Aragua es uno más de la cúpula política de Venezuela que está bajo lupa por presunto narcotráfico (y miembro activo de Hezbolah In English: Rising star from Chávez era among suspects in US drug probe ALFREDO MEZA Caracas 21 MAY 2015 - Yo en lo personal estoy de árabes hasta la coronilla. En mi infancia eran sólo "los turcos que vendían lencería a cuotas" El famoso "turco atrás" de la música cañoñera, hoy son millones que brotan de la tierra que uno nunca vió...¿Qué pasó que ahora son más o igual en cantidad que los colombianos???

  1. EL ROMANTON/CESAR DEL AVILA Y SU ... - YouTube

    www.youtube.com/watch?v=Mk5XvDI42I0
    6 oct. 2011 - Subido por chochovideos
    EL ROMANTON/CESAR DEL AVILA Y SU GUITARRA.


La información del diario estadounidense, que tanta polémica ha provocado al señalar a la cúpula gobernante de Venezuela de convertir al país en un centro de distribución de cocaína, tiene a un personaje como protagonista, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, y a un grupo de actores alrededor de la trama.
La prominencia del número dos del presidente Nicolás Maduro opaca quizás al resto del elenco. Entre ellos quizás el más destacado sea el gobernador del estado de Aragua, Tarek El Aissami. No es poca la influencia y el prestigio que este dirigente, nacido en Mérida, en los Andes venezolanos, el 12 de noviembre de 1974, ha ganado en los últimos años dentro del chavismo.
Hugo Chávez lo sedujo con su radical manera de expresar el apoyo a la autodenominada revolución bolivariana y su militancia de izquierdas en la Universidad de Los Andes, foco eterno de disputas universitarias entre sectores que apoyan y confrontan al gobierno. Necesitado de caras jóvenes que ofrecieran la impresión de que el chavismo presumía de una cantera y podía tirar de ella, el fallecido líder lo sumó a su gabinete cuando se declaró socialista en 2007.
Desde entonces y hasta 2008 El Aissami se desempeñó como viceministro de Seguridad Ciudadana. Ese año sustituyó a su jefe inmediato, Ramón Rodríguez Chacín, en el Ministerio del Interior y Justicia.
Allí estuvo hasta 2012. Fue el tiempo de la agonía del caudillo y también el punto de partida para su imparable ascenso en el Partido Socialista Unido de Venezuela, en el que ocupa el cargo de vicepresidente de la región centro-occidental. Durante esos años El Aissami presumió de entregar a sus países de origen a la mayor cantidad de capos colombianos de la droga. Hoy casi no se recuerdan esas noticias difundidas por la prensa controlada por el gobierno. El escándalo que marcó a fuego su gestión fue la captura del narcotraficante venezolano Walid Makled, capturado en Colombia y extraditado después de varios meses a Venezuela. En el intervalo ofreció entrevistas a funcionarios de la DEA y fue entrevistado por periodistas interesados en la trama del cartel de los Soles, que hasta entonces era poco más que una leyenda urbana. Makled abundó en cambio en otra revelación: que él le pagaba al ministro El Aissami para enviar cargamentos a través de Venezuela.
La acusación de Makled carece de valor para el gobierno venezolano por su condición de delincuente sentenciado a 14 años de prisión, pero tiene un valor para Estados Unidos. Sus declaraciones concuerdan con otras fuentes que, en ese país, han señalado que El Aissami entregó a Makled porque mantenía una deuda derivada del negocio de la droga.
Como ha sucedido en otros casos, los señalamientos gruesos en contra de algunos dirigentes chavistas terminan convirtiéndose en lascatapultas de sus carreras políticas. En 2012 Aissami salió del ministerio para competir como candidato oficialista a la gobernación del estado Aragua. Su llegada al cargo coincidió con la caída en desgracia de su antecesor en el cargo, Rafael Isea, acusado por el entorno chavista de corrupto.

Poder acumulado

El equipo de El Aissami se encargó de remachar esas acusaciones: la inconclusa remodelación del Teatro de la Opera en Maracay, la capital de la provincia, fue la punta de lanza de otros señalamientos que obligaron a Isea, temeroso por su vida, a salir de Venezuela. “Hoy el bandido de Rafael Isea, ese traidor, está refugiado en Washington y entregado al programa de testigos protegidos a cambio de aportar información basura contra Venezuela”, dijo el gobernador de Aragua. Esa carrera ascendente y el poder que ha acumulado abonan toda clase de especulaciones. Algunos están convencidos de que es el propietario de medios de comunicación con una línea editorial proclive al gobierno. La obra quizás más resaltante ha sido convertir a un canal de provincias en una planta de alcance nacional.
El Aissami es un amante del deporte, pero especialmente del fútbol. A principios de año, con 40 años, fichó por el Aragua FC para jugar algunos partidos en la primera división local.

La crisis de Venezuela se agrava con el desplome del bolívar El Gobierno de Maduro no tiene capacidad para frenar el ascenso del dólar ALFREDO MEZA Caracas 23 MAY 2015

Los venezolanos han comenzado a tener la sensación de que en su cartera guardan billetes de Monopoly, un juego de mesa que utiliza dinero de mentira. La moneda local, el bolívar, cruzó este jueves la barrera de los 400 bolívares por dólar, el doble de la cotización del Sistema Marginal de Divisas (199 bolívares por dólar), la tasa de mayor valor establecida hace tres meses por el Gobierno en un esfuerzo por detener el imparable ascenso de la moneda estadounidense en el mercado negro.
El jueves la divisa norteamericana aumentó 40 bolívares en un día y ha escalado casi 130 bolívares en un mes. En el demencial sistema cambiario venezolano, que mantiene un control de cambios desde febrero de 2003, hay otras dos cotizaciones que permutan cada dólar a cambio de 6,30 bolívares, reservado para la importación de alimentos básicos, y 12 bolívares por dólar, para otros insumos menos prioritarios.
De la cotización del dólar en el mercado negro, que es el marcador del costo de reposición de los artículos que no están regulados, los venezolanos tienen noticias a través de Internet. En un esfuerzo por evitar que se conozca el precio, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones ha bloqueado algunos dominios, pero sus creadores abren perfiles en las redes sociales para darla a conocer. El portal más conocido es Dólar Today, manejado por un grupo de venezolanos que residen fuera del país y que podrían pasar como ciudadanos inmigrantes sin vinculación alguna con la web. El presidente Nicolás Maduro los ha acusado de encabezar una “guerra económica”, al distorsionar el rígido control de precios establecido.
El precio parece responder menos a una creación diabólica y sí a las inexorables reglas del juego de la oferta y la demanda. Dólar Todayha explicado su metodología: colocan tres valores de referencia para fijar la cotización de la divisa estadounidense. El primero es el resultado de la tasa de cambio entre el bolívar y el peso colombiano en la fronteriza ciudad de Cúcuta; el segundo se calcula dividiendo la liquidez monetaria entre las reservas internacionales de Venezuela; y el tercero es el promedio de los dos anteriores.
Que el bolívar se deprecie con tanta velocidad es otra prueba del colapso del modelo económico chavista. Caracas necesita unacotización elevada del barril de petróleo, que ingresa el 96% de las divisas al fisco nacional, para pagar el elevado gasto público que se revierte en apoyo popular.

Roma admite que las críticas contra Romero frenaron su beatificación La derecha y embajadores salvadoreños ante la Santa Sede lo acusaban de comunista PABLO ORDAZ Roma 4 FEB 2015


El Papa y el arzobispo Paglia durante la audiencia de este miércoles. / EFE
El arzobispo italiano Vincenzo Paglia las ha pasado canutas delante de un tropel de periodistas que, en la sala de prensa del Vaticano, le vino a preguntar lo siguiente: ¿por qué, estando tan claras las virtudes y el martirio de monseñor Óscar Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 en San Salvador mientras oficiaba misa, la Iglesia se ha negado durante décadas a beatificarlo? El arzobispo Paglia, presidente del Consejo Pontificio de la Familia y postulador de la causa de beatificación de monseñor Romero, ha intentado amablemente salirse por la tangente, pero al final no ha tenido más remedio que admitir que, antes y después de su asesinato, el arzobispo de San Salvador sufrió una brutal campaña de desprestigio por parte de “la derecha política, los embajadores salvadoreños ante la Santa Sede y de algunos cardenales que lo acusaban de ser comunista e incluso de estar desequilibrado”.
La conferencia de prensa, organizada para glosar las virtudes de monseñor Romero después de que, el martes, el papa Francisco promulgara “el decreto de martirio”que implica la beatificación, se convirtió en un viaje a las sucias intrigas del Vaticano. Si los escuadrones de la muerte que dirigía el mayor Roberto D'Aubuisson fueron los culpables del certero disparo que destrozó el corazón de Romero justo en el momento de alzar el cáliz, la confesión del arzobispo Paglia ha dejado claro que quienes buscaron asesinar su prestigio también tenían un plan muy bien trazado. “En los años de Romero”, admitió el arzobispo, “llegaban kilos de cartas contra él al Vaticano, le acusaban de hacer política, de ser desequilibrado, de ser comunista… Estaba claro que había muchos que estaban en contra. Pero, al final, la verdad ha tenido su victoria. Los renglones torcidos de la Iglesia han provocado que al final sea el primer papa latinoamericano el que beatifique a monseñor Romero”.

De no haber sido por el Papa la beatificación de Romero seguiría durmiendo el sueño de los justos 
A la conferencia de prensa también asistió Jesús Delgado, el secretario de monseñor Romero desde que fue nombrado arzobispo hasta el día de su asesinato. También Delgado admitió que existía una oposición económica, social y política a su beatificación. En una entrevista con Efe, Delgado dijo que uno de los que bloqueó la beatificación de Romero fue el cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, fallecido en 2008: “Algunos dicen que fue López Trujillo el que atrasó el proceso y puede que sí, porque él era el encargado de los temas de América Latina”. De lo que no le cabe duda a Delgado es que, de no haber sido por Jorge Mario Bergoglio, la beatificación del arzobispo salvadoreño seguiría durmiendo el sueño de los justos. El histórico secretario ha contado que, durante la reunión de la Conferencia Episcopal de América Latina y el Caribe celebrada en Aparecida (Brasil) en 2007, fue preguntando a todos los cardenales presentes si creían que monseñor Romero subiría a los altares. “Cuando llegué donde Bergoglio”, relató Delgado, “me dijo: si yo  hubiese llegado a Papa, habría mandado a López Trujillo a San Salvador a beatificar a monseñor Romero”.

San Romero de América La beatificación del obispo salvadoreño constituye un reconocimiento de la teología de la liberación JUAN JOSÉ TAMAYO 24 MAR 201

A las seis y veinte de la tarde del 24 de marzo de 1980 era asesinado por un francotirador de un tiro en el corazón monseñor Oscar A. Romero, arzobispo de San Salvador (El Salvador), mientras celebraba misa en la capilla del Hospital de la Divina Providencia, en la colonia de Miramonte. Fueron testigos cincuenta personas que asistían al acto religioso y quedaron atónitos e impotentes ante tamaño acto criminal.
Durante los tres años que dirigió la diócesis de la capital salvadoreña (1977-1980), Romero ejemplificó los valores morales de la justicia, la paz, la solidaridad y la vida en un país donde reinaban la injusticia estructural y la violencia institucional, las mayorías populares sufrían la pobreza y la marginación social, y la vida de los pobres carecía de valor.
Vivió el cristianismo no como opio y alienación, sino como liberación; no al servicio de los poderosos, sino de los empobrecidos. Denunció la concentración de la riqueza en manos de unas pocas familias que mantenían al pueblo en un régimen de esclavitud. Criticó severamente la alianza entre los poderes político, económico y militar, y el apoyo de Estados Unidos a dichos poderes para masacrar al pueblo salvadoreño. Buscó caminos de reconciliación a través de la negociación y de la no violencia activa. Con su testimonio y su estilo de vida anticipó la utopía de otro mundo posible sin violencia ni opresión política, sin desigualdad social ni corrupción, sin desigualdad social ni explotación económica, sin imperialismo ni militarismo.
El pueblo salvadoreño lo reconoció como santo y mártir desde el mismo día de su asesinato. En un bellísimo poema el obispo hispano-brasileño Pedro Casaldàliga le declaró “San Romero de América”. La Iglesia Anglicana lo incluyó en su santoral y es uno de los diez mártires del siglo XX representados en las estatuas de la Abadía de Westminster junto con Martin Luther King y Dietrich Bonfoeffer. El Vaticano, empero, ha tardado 35 años en dicho reconocimiento.
El proceso de beatificación empezó en 1990. Pero pronto surgieron obstáculos de carácter político y religioso que lo frenaron: la derecha política gobernante en El Salvador, los embajadores del país ante la Santa Sede, algunos cardenales como el colombiano Alfonso López Trujillo, etc...
Juan Pablo II censuró en reiteradas ocasiones la actuación pastoral de monseñor Romero por considerarla más política que religiosa y por entender que había permitido la infiltración del marxismo en la Iglesia salvadoreña. El papa polaco agilizó el proceso de beatificación y canonización de José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, mientras ralentizaba el de monseñor Romero con la complicidad del arzobispo de San Salvador el español Fernando Sáenz Lacalle, miembro del Opus Dei, adversario declarado de monseñor Romero, de los jesuitas de la UCA y de la teología de la liberación, quien puso todos los obstáculos a su alcance para la beatificación.
Benedicto XVI definió a monseñor Romero como gran testigo de la fe y defensor de la paz, pero objetaba para su beatificación que “una corriente política deseaba utilizarlo injustificadamente como figura de estandarte”. Las cosas han cambiado durante el pontificado del papa Francisco, quien, poco después de su elección, comunicó al promotor de la causa de monseñor Romero, el arzobispo Vincenzo Paglia, que el proceso de beatificación quedaba desbloqueado y debía agilizarse. Se superaban así los obstáculos puestos hasta entonces por los sectores religiosos y políticos más conservadores de dentro y de fuera de El Salvador y del Vaticano. La comisión oficial de teólogos ha reconocido el martirio de monseñor Romero y el 23 de mayo será beatificado. Su beatificación constituye un reconocimiento de la teología de la liberación perseguida durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Juan José Tamayo es director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid y director con L. Alvarenga autor de Ignacio Ellacuría: utopía y teoría crítica (Tirant lo Blanch, 2014)

Una bala en el corazón de monseñor Romero El arzobispo, asesinado en 1980, será beatificado el sábado ante más de 300.000 personas que llegarán de todo el mundo JUAN JOSÉ DALTON San Salvador 23 MAY 2015

Sellos postales conmemorativos de la beatificación de monseñor Romero / EFE
A las 6 y 25 minutos de la tarde del 24 de marzo de 1980, el Arzobispo Oscar Arnulfo Romero y Galdámez fue asesinado de un balazo certero al corazón. Solo una bala, calibre 22 explosiva, necesitó el francotirador para dar muerte al religioso que defendía a los campesinos pobres y a todas las víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos que fueron cometidos por el ejército de la dictadura o por los comandos urbanos de la guerrilla.
Días antes, en los principales diarios de El Salvador, se incitaba a actuar para acallar a Romero. Los columnistas lo calificaban como alguien “demagogo y violento… que estimuló desde la catedral la adopción del terrorismo”. “Será conveniente que la Fuerza Armada empiece a aceitar sus fusiles…”, decía otra columna firmada. Cosas parecidas se profesaban en la radio y en la televisión en contra del “sotana roja”. Ni se diga en los incontables anónimos que el prelado recibió, y que ordenaba tirar a la basura a su hermano menor Santos Gaspar. “A los que me ofenden, ya los perdoné”, dijo Romero tres días antes de morir.
A una distancia de 35 años de su martirio Oscar Arnulfo Romero será beatificado este sábado ante más de 300.000 personas que llegarán de todos los rincones de El Salvador y del extranjero. El Vaticano determinó que este salvadoreño universal fue asesinado por odio a la fe, lo que lo convierte en mártir de la Iglesia Católica.
Leonor, una joven que tenía entonces 23 años de edad, presenció el crimen. Tiene aún temores de contar su testimonio por el peligro de vivir en un país en el que se cometen 20 asesinatos diarios, con una población de 6.000.000 de habitantes, cifra menor a la que reside en toda el área metropolitana de Madrid. Según narró a un diario salvadoreño, había llegado a la Capilla del Hospitalito para cancerosos de la Divina Providencia, de pura casualidad. No sabía que el Arzobispo oficiaría una misa en recordación de la madre del periodista Jorge Pinto, dueño del diario opositor El Independiente.
Leonor se sorprendió al ver en persona al Arzobispo. Observó que leía su homilía, cuando de pronto levantó la mirada y en ese momento se escuchó como un fuerte mortero (pirotécnico) que hizo eco en la pequeña capilla. Las monjas y las personas que estaban adelante se levantaron; dos señores comenzaron a hacer fotos y Leonor volvió la vista hacia atrás. Alcanzó a ver la espalda de un hombre que caminaba apresurado con un arma en la mano. En ese instante no tuvo reacción más que taparse la boca y llorar. Eran las 6.25, de acuerdo al testimonio que recoge LaPagina.com.sv.
El pecado de Romero fue haber enviado, unos días antes de su muerte, una carta al presidente Jimmy Carter , de Estados Unidos, exigiéndole que suspendiera la ayuda militar al Gobierno.
Aquella mujer nunca volvió a la Divina Providencia y explicó lo siguiente: de vez en cuando sueña que está en una capilla y que observa cuando un hombre mata al sacerdote, sólo que en sus sueños la víctima es su padre, un hombre que aún vive y que por azares de la vida también se llama Óscar Romero, como monseñor.
La Comisión de la Verdad, constituida tras la finalización de la guerra civil para investigar los más grandes crímenes de lesa humanidad, concluyó que el exmayor ya fallecido Roberto D´Aubuisson ordenó el asesinato de Romero hombres de su entorno que actuaron como “escuadrón de la muerte”. Se menciona a los capitanes Álvaro Saravia y Eduardo Ávila, así como a civiles Fernando Sagrera y Mario Molina. Ellos habrían garantizado la ejecución y el pago de los honorarios del francotirador. Se especula sobre tres personas que podrían haber sido: un dentista y un soldado salvadoreño o un militar argentino, pero no hay certeza.
También la referida comisión narra que el 24 de marzo de 1989 el Arzobispo Romero “fue ultimado por un asesino profesional quien, de un solo disparo, desde un vehículo rojo, Volkswagen, de cuatro puertas, ubicó un solo proyectil calibre 22 causándole la muerte como consecuencia de una profusa hemorragia.
El “pecado” de Romero que derramó el vaso fue haber enviado, unos días antes de su muerte, una carta al presidente Jimmy Carter , de Estados Unidos, exigiéndole que suspendiera la ayuda militar al Gobierno. Pero el 23 de marzo, la cosa subió de tono: desde el púlpito Romero llamó a las bases militares a desobedecer las órdenes superiores: “…ante una orden de matar que dé un hombre, debe de prevalecer la ley de Dios que dice: No matar. Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios”.
Asesinato de un santo en la impunidad
Benjamín Cuéllar, activista reconocido en defensa de los Derechos Humanos, explica que la impunidad se ha mantenido desde que Romero fue asesinado. “El juez Atilio Ramírez Amaya, del Tribunal Cuarto de lo Penal, a tres días de hacerse cargo del caso, sufrió un atentado. Como consecuencia de ello renunció al caso y se fue al exilio”. 
El procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, ha exigido al Estado que reabra el caso de Romero y que se anule la Ley de Amnistía de 1993, promulgada después de publicado el informe de la Comisión de la Verdad. Sin embargo, Cuéllar no es muy optimista: “Los graves violadores, que cometieron crímenes de lesa humanidad, tanto del ejército como de la guerrilla, tienen un pacto en el que se perdonaron entre ellos y castigaron a las víctimas”.

Para monseñor Romero la palabra “pobre” no tenía una connotación ideológica sino profundamente evangélica Mensaje de la Conferencia Episcopal de El Salvador por la beatificación de monseñor Romero que tiene lugar este sábado, 23 de mayo

Óscar Arnulfo Romero y Galdámez (Ciudad Barrios, 15 de agosto de 1917 – San Salvador, 24 de marzo de 1980), conocido como monseñor Romero,

Vatican City,  (ZENIT.orgStaff Reporter |

El mundo entero tiene sus ojos puestos en El Salvador y vibra de emoción por la inminente beatificación de monseñor Óscar Arnulfo Romero, a quien los obispos de El Salvador han descrito como “hombre de Dios, hombre de Iglesia y defensor de los pobres”. Así comienza la carta que los prelados de la Conferencia Episcopal de El Salvador han publicado con motivo de la beatificación de monseñor Romero, que tiene lugar este sábado, 23 de mayo.
Tal y como recuerdan en el mensaje, en los últimos años El Salvador ha sido noticia sobre todo “por la violencia homicida que enluta a innumerables hogares al arrebatar tantas vidas, sobre todo de jóvenes”. Sin embargo, recuerdan, “hoy peregrinamos llenos de júbilo y esperanza, hacia el lugar de la beatificación de monseñor Romero. Caminamos juntos no solo hijos e hijas de esta tierra sino también hombres y mujeres de los países vecinos e incluso de naciones lejanas”.
Han pasado 35 años desde la muerte del entonces arzobispo de San Salvador, y el camino que hoy culminar a los pies del monumento dedicado a Jesucristo, el Salvador del mundo, “no ha sido fácil”, reconocen los obispos. La mayor dificultad --explican-- fue la manipulación que se hizo de la figura y de la palabra del futuro beato. Por eso, en una ocasión, el Papa Juan Pablo II exclamó: “Romero es nuestro, es de la Iglesia, no permitamos que nos lo arrebaten”.
Igualmente, los obispos recuerdan que fue el sucesor del futuro beato, monseñor Arturo Rivera Damas, quien tuvo “la titánica tarea de recuperar la verdadera fisonomía del pastor, profeta y mártir que fue monseñor Romero. Porque él fue ante todo sacerdote”.  
Por otro lado, los obispos dan gracias al papa Francisco por haber firmado, el 3 de febrero del presente año, el decreto de martirio “en odio a la fe” de monseñor Romero. También explican en el mensaje que detrás del altar en el que Monseñor Romero será beatificado se verá su lema episcopal: “Sentir con la Iglesia”. “Esta idea aparece desde sus apuntes personales de seminarista romano, donde confiesa claramente su amor inquebrantable a la Iglesia y su devota adhesión al Vicario de Cristo”, confirman los prelados.
Prosiguen indicando que el aspecto más conocido y más valorado del ministerio de monseñor Romero fue “su amor a los pobres y su total entrega a la promoción y a la defensa de su dignidad como personas y como hijos e hijas de Dios”. Por este servicio generoso y arriesgado --observan-- se le llamó “Voz de los que no tienen voz”, tarea que él asumió con plena conciencia de los riesgos que implicaba. A propósito reconocen que para monseñor Romero la palabra “pobre” no tenía una connotación ideológica sino profundamente evangélica. Por eso insistía --añaden-- en que también el pobre necesitaba convertirse.
Al concluir el mensaje de la Conferencia Episcopal, los prelados salvadoreños explican que cuando decidieron dedicar un trienio de preparación al centenario del nacimiento de monseñor Romero, aún no sabían que el papa Francisco firmaría el decreto del martirio “en odio a la fe”. “El Dios providente, en su infinita misericordia, había decidido que su testigo fiel alcanzara la gloria de los altares durante el pontificado del primer Papa latinoamericano”, concluye el mensaje.  

"Nada relaciona a Mons. Romero con una ideología política"

Entrevista al historiador y periodista Santiago Mata, autor del libro "Monseñor Romero, pasión por la Iglesia", que responde sobre derecha, izquierda, teología de la liberación, populismo, los intentos de manipulación y los motivos del asesinato

Madrid,  (ZENIT.orgIván de Vargas |

El historiador y periodista Santiago Mata (Valladolid, 1965) acaba de publicar "Monseñor Romero, pasión por la Iglesia" (Palabra, 544 páginas), una biografía del arzobispo de San Salvador asesinado el 24 de marzo de 1980 y beatificado el 23 de mayo de 2015. En ella, por primera vez se analizan minuciosamente todos los escritos, prédicas y principales actuaciones del prelado, mostrando que a lo largo de su vida existe una coherencia de fidelidad al servicio de la Iglesia.
                                                                                                                    ***
¿Cómo definiría la figura de Monseñor Romero?
-- Santiago Mata: Para mí es un místico, en lo espiritual, un personaje que a veces parece ajeno a la tierra que pisa, por estar siempre pendiente del amor a Dios y como ajeno a las miserias humanas -por miserias me refiero a los pecados obra de los hombres-, y que sin embargo, en un momento determinado, sabe dar una respuesta heroica a Dios que le pide una actuación fuerte, una fortaleza heroica, que es la virtud propia de los mártires. Eso, que puede resultar sorprendente -porque Romero, como por lo demás muchos mártires, era no solo humilde, sino modesto y hasta tímido, y tuvo que adoptar una actitud que en ocasiones pudiera parecer desafiante- en realidad no es una contradicción, pues, aunque no se ve a primera vista, solo cuando existe una fuerte conexión interior con Dios es posible mantenerse fiel al Amor de Dios en los momentos de extrema dificultad.
¿Era un hombre de izquierdas?
-- Santiago Mata: Para bien o para mal, seguramente esa es la percepción mayoritaria y un prejuicio que puede llevar a algunos --los que simpaticen con el concepto de “izquierdas”-- a quedarse en una visión superficial del personaje y a otros --los que se consideren “de derechas”-- a rechazarlo, y por tanto desperdiciar la gracia de Dios, que nos quiere ayudar con el ejemplo de los santos. Romero no manifestaba preferencias ideológicas, más allá de las que -si pudiéramos hablar- definen el catolicismo: la preferencia por los pobres, que no excluye a nadie, y que por supuesto no significa ni mucho menos aplaudir todo lo que hacen los que dicen defender a los pobres, mucho menos cuando recurren a la violencia para hacerlo. En la vida, obra y escritos de Romero no hay nada que lo adscriba a una ideología política.
¿Qué relación había entre Mons. Romero y la teología de la liberación?
-- Santiago Mata: Romero acogió con entusiasmo el impulso que el Espíritu Santo quería dar a la Iglesia -es una estupenda casualidad que lo beatifiquen en la víspera de la fiesta de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad- por medio del Concilio Vaticano II. Como he dicho, por su finura espiritual y hasta mística, le costaba comprender las resistencias de unos --los que llamaríamos conservadores-- y los excesos --por prisas en reformar y por confiar en una mera actuación humana-- de otros --los que llamaríamos progresistas--, que de hecho amenazaron con arruinar a la Iglesia. Para él esa división fue una tragedia, porque llegó al extremo de que él, de cuya fidelidad a la doctrina católica nadie podía dudar tras décadas de servicio a su obispo y a la Conferencia Episcopal, pasó de ser considerado conservador a ser visto como progresista. Ninguna de esas visiones es válida, porque él solo trató de encarnar lo que proclamó el Concilio, y las reuniones de obispos que lo siguieron, como las del CELAM en Medellín (1968) y Puebla (1979). Ante el rechazo que provocaban (en los conservadores) las expresiones relativas a la opción preferencial por los pobres y a la teología de la liberación, él siempre explicitaba que se refería a liberarse del pecado, y no a una mera liberación temporal, y que lo hacía en el sentido en que hablaban de ello los papas, el colegio episcopal, o personalidades de indudable ortodoxia, como el cardenal argentino Pironio. Dicho eso, es cierto que algunos de los personajes que con él colaboraron, derivaron después a posturas ajenas al catolicismo. Pero él, que seguramente desde el cielo habrá tratado de ayudar a esas personas, no es responsable de esa deriva.
¿Es posible que se difundieran frases apócrifas para presentarlo como un líder populista?
-- Santiago Mata: Puede ser, pero yo no he encontrado ninguna frase o actitud que de cierto fueran suyas y que supongan falta de caridad o no sean coherentes con la doctrina cristiana. Otra cosa es que sacadas de contexto o escuchadas por personas con determinados prejuicios, puedan ser malentendidas. Un ejemplo que no es precisamente doctrinal: un matrimonio norteamericano fue a verle y le iban a dar un generoso donativo, pero antes se quejaron de la situación de inseguridad, que había robos y no se respetaba la propiedad. Romero, de forma que sin duda a ellos pareció brusca, les hizo ver que esa gente no hacía nada malo, porque lo que hacían era para sobrevivir. Semejante “justificación” del robo escandalizó al matrimonio, que se marchó sin darle ese donativo. Evidentemente, Romero no habría hecho algo así en público, y ni siquiera hay que dar demasiada validez a ese hecho, que probablemente solo presenció una persona. Lo digo simplemente para resaltar que hay que ver las cosas en su contexto. Por lo demás, incluso si a una persona no le gustan o no le convencen los hechos o dichos de Romero, o incluso si se hubiera equivocado y cometido errores y pecados, no desdice de su santidad, porque la aceptación de la muerte tiene indulgencia plenaria (no solo para los mártires, pero especialmente en este caso), quiero decir que borra los pecados y su pena, cuando hay amor, y esto es lo que hay máximamente en el martirio.
¿Intentaron manipularlo? ¿Quiénes?
-- Santiago Mata: Casi diría que todos. El Salvador era un país donde una pequeña oligarquía, por cierto masónica, llevaba más de cien años gobernando y conculcando los derechos civiles. La Iglesia no había conseguido, para que se haga una idea, ni que se reconocieran efectos civiles al matrimonio canónico. Los católicos protestaban a su estilo: educadamente. Y de repente surgen unos revolucionarios que representan el sentir de la mayoría -por tanto también de los católicos-, pero que son violentos. Los revolucionarios querían usar a la Iglesia, y el gobierno lógicamente quería que siguiera predicando la sumisión a los poderes públicos. Entre esos dos acantilados había que navegar. Aunque no es cosa de un instante, ya que Romero nunca negó legitimidad al gobierno, como arzobispo de San Salvador se da cuenta no solo de que el gobierno no es de fiar --llevaba cien años sin ser honrado en su relación con la Iglesia--, sino que además ha emprendido una persecución despiadada contra la Iglesia, que ha comenzado a matar a los sacerdotes para amedrentarlos --y no porque tuvieran tal o cual ideología--, y que además es genocida respecto a su propio pueblo. Frente a eso no podía callar y seguir predicando sumisión: tenía que acoger a las personas perseguidas cuyas vidas estaban amenazadas, aunque no comulgara con sus ideas, y defender a sus sacerdotes y la libertad de la Iglesia. Y eso hizo, por supuesto sin predicar odio ni rencor de ningún tipo, sin amenazas, sin aplaudir a los revolucionarios.
¿Cuál fue el móvil de su asesinato?
-- Santiago Mata: Genéricamente, los poderosos lo consideraban un serio obstáculo a su propósito de mantener amedrentada a la población y de ocultar los crímenes de la represión. Para los revolucionarios también era un obstáculo, porque denunciaba no solo sus crímenes y su confianza en la violencia, sino el abuso contra la libertad de culto que suponía, por ejemplo, la ocupación injustificada de iglesias. Pero ellos sabían que no iba a ser Romero quien pidiera a la policía desalojar a tiros las iglesias. Al final, fue una homilía concreta la que supuso su sentencia de muerte. El 23 de marzo de 1980, predicó que “ante una orden de matar que dé un hombre, debe de prevalecer la Ley de Dios que dice: no matar. Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado”. Al día siguiente, el líder de extrema derecha Roberto D'Aubuisson organizó su asesinato, que perpetró un miembro de la guardia personal del hijo del expresidente Molina.
La Iglesia ha determinado que Monseñor Romero fue asesinado por odio a la fe. ¿Qué puede decir al respecto?
-- Santiago Mata: Sencillamente que lo que predicó en esa homilía era la fe, en este caso la doctrina moral, de la Iglesia. Que eso desató una reacción de odio y que por eso lo mataron. Odio a la fe, por tanto.
¿Qué significado tiene su beatificación?
-- Santiago Mata: Le han puesto el lema "Romero, mártir por Amor", y me parece muy bien elegido. Yo hubiera querido -antes de conocer ese lema, no por oportunismo- titular la biografía: "Monseñor Romero, mártir de la civilización del Amor". Porque vivió en un mundo lleno de odio -con esto no quiero cargar las tintas hacia El Salvador, que es un país magnífico, es algo que debemos extender al mundo actual- y supo predicar el Amor de Dios. Y no me estoy refiriendo a la situación prebélica, insisto, de El Salvador. Él era un gran devoto del Sagrado Corazón, como digo con una vida espiritual muy intensa desde su juventud, y sufría mucho viendo y pensando en las ofensas a Dios, en el pecado, en que el Amor de Dios fuera rechazado. Es un mensaje válido para todas las épocas y lugares, pero especialmente para nuestra época, y lógicamente para su país, que después de la larga guerra civil que estalló después de la muerte de Romero (1981-1992), sigue muy necesitado de reconciliación cristiana.