Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

martes, 14 de diciembre de 2010

El Eterno Femenino segun Pierre Teilhard de Chardin, sj.y la excelsa orden benedictina

Este blog al tratarse de las enfermedades del alma va a referirse también a la importancia del Eterno femenino, el Yin del ser humano, que es el "anima" junguiana, la más herida desde tiempos milenarios. Mucho busqué mi esencia de mujer en las raíces de mi cristianismo y llegué a la Abadía Benedictina "San José" en Güigüe, Venezuela, después de una enfermedad, un 17 de febrero de 1992 y alli encontré la historia de San Benito, Abad y su Hermana Santa Escolástica narrado por San Gregorio Magno en el Capítulo 33 del Segundo libro de los "Diálogos" donde narra la historia del santo. En dicho Capítulo se puede observar
Abadía Benedictina"San José" Güigüe.

la victoria de la hermana gemela del Abad, masculinamente rígido y legalista, quien no quiere continuar la charla maravillosa que venían sosteniendo por tener que regresar a su Monasterio A LA HORA INDICADA (costumbre que permanece incólume desde el S.IV). Escolástica en su deseo amoroso de seguir compartiendo con su gemelo pide a Dios orando, prolongue un poca más el encuentro con su hermano, y al instante comienza a llover de forma tan intensa que Benito debe quedarse hasta el amanecer, cumpliéndose asi lo que el Papa Gregorio resume en la frase: "Pudo más quien más amó".


Encuentro entre San Benito Abad y su
hermana gemela Santa Escolástica



Escolástica-mujer-amor "vence" al hombre-legalismo-racionalidad. Nunca he sabido si la legendaria y sabia orden benedictina está consciente de lo "feminista" de sus raíces antes que el machismo castrante que domina a la Iglesia Católica hasta el presente por más disculpas y justificaciones exprese, muy probable que coloque a este texto como anecdótico en sus profundos estudios teológicos, pero para mi si fue un descubrimiento fascinante que me mantiene unida a los monjes, quienes hombres al fin, no se si dimensionan lo importante que fue para mi ese atisbar en mi Fe un texto tan maravilloso y contundente, aunque lo repito y se los digo con entusiasmo casi teatral.
Antes que los benedictinos (no en la línea del tiempo histórico sino en mi descubrimiento personal), un sorprendente sacerdote jesuita había escrito uno de los textos más hermosos sobre el Eterno femenino que haya leído en mi vida, y que reproduzco porque como católica me siento muy orgullosa y fascinada con él, por eso lo comparto:

Himnos al Eterno Femenino
Teilhard de Chardin

Ab initio creata sum… (Ecle 24,9)

Aparecí en el principio del mundo.
Antes de los siglos salí de la mano de Dios…
Me fue concedido colaborar en su obra.

Dios me pensó y me hizo principio y origen de la multiplicidad,
como la fuerza que da solidez, que es centro y patria de las cosas.
Yo soy el rostro que une todos los seres,
el aroma que los viste, los atrae,
y los arrastra libre y apasionadamente en el camino de su unión.

Por mí todo se pone en movimiento, todo se ordena.
Yo soy la gracia sumergida en el mundo, para que éste llegue a reunirse, para que llegue a juntarse.
Yo soy el ideal que sobre él planea y hacia el cual el mundo asciende.

Yo soy lo esencialmente femenino.
Al principio era como una ola de fuerza, como un hálito de amor para las aspiraciones, todavía débiles, de las polaridades correlativas.
Como un alma adormecida aún, pero actuante, movía sin embargo con pleno poder la primera masa material casi sin forma, que se abandonaba al campo de mi atracción.

Yo fui la que de esta manera coloqué los cimientos del universo.
Yo soy el único rayo, a partir del cual y en cuyo seno todo llega a ser, se desarrolla y alcanza su plenitud.

Quien me ha encontrado, accede a todas las cosas…
Por el entrelazamiento creativo de mi ser con la naturaleza, actúo como su principio vital, soy el alma del mundo. Soy en verdad el encanto (charme) del universo presente en todo, soy la sonrisa de la creación con muchos rostros.
Soy la entrada (el acceso) al corazón del mundo universal y personal, la puerta de la tierra -la iniciación- yo misma soy este corazón.
Quien me prende, se me entrega, y es prendido por el universo.
En esencia yo soy fértil -es decir: Estoy dirigida hacia el futuro, hacia el ideal.
Vosotros, hombres, cuanto más me busquéis sólo en la dirección del placer, tanto más os vais alejando de mí.

Et usque ad futurum saeculum non desinam… (Ecli 24,9)

Así se fue desarrollando con gran paciencia y en secreto la imagen de la esposa y de la madre… del Logos que debía hacerse hombre, que tiene que divinizarme a mí y por mí a todas las cosas.

Cristo me ha salvado, Él me ha liberado.
Me ha dejado todas mis joyas, desde el cielo ha hecho descender un rayo sobre mí, que me ha elevado sin límites y me ha hecho hermosa sin fin. En el mundo nacido de nuevo, sigo siendo, como lo fui en mi nacimiento, la llamada a la unión con el universo, el encanto del mundo (charme), puesto en un rostro humano.

Mi seducción es constante -pero hacia la luz.
Siempre fascino y arrebato -pero hacia la libertad.
Desde ahora más aún, pues han reconocido mi virginidad. Pero la virgen es siempre una esposa y una madre: éste es el signo del tiempo nuevo.

Yo actúo unida a Cristo y bajo su influjo hasta haber llevado a término la creación…
es una perfección cada vez más cambiante, cada vez más aunada, donde expresan los anhelos de cada nueva generación.

Por lo tanto, mientras el mundo exista, se verán reflejados en mi rostro, que yo benignamente le presté a Beatriz, los sueños del arte y de la ciencia, hacia los que se eleva cada nueva centuria…

Yo soy la belleza inmarcesible de los tiempos futuros.
Yo soy el ideal de la mujer, de la creación nupcial femenina.

Y en cuanto más me voy haciendo mujer de esta manera, tanto más se verán espiritualizadas por mí la forma y la belleza.
En mí, el alma aspira a transformar el cuerpo, la gracia aspira a divinizar el alma.
Quien desee retenerme debe ir transformándose conmigo.

Dios es quien os espera en mí.
Dios, a quien yo atraje mucho antes de que vosotros existiérais… Mucho antes de que el Hombre presintiera mi misión y mi grandeza… ya el Señor me había creado como un todo, como a su Sabiduría, y yo había conquistado su corazón.

¿Pensáis que sin mi purísima belleza, por la cual quedó seducido, hubiera nunca bajado y se hubiera hecho carne en medio de su creación? Sólo el amor puede mover el ser.
Y así Dios, para poder salir de sí mismo, debía esbozar ante Él un sendero con el deseo vehemente de esparcir antes de su llegada un aroma de belleza.

Entonces Él me hizo existir… sobre el abismo -entre la tiera y Él mismo- para estar entre vosotros en mí.
Puesta entre Dios y el mundo como medio de la atracción común, los guío a ambos conjuntamente -éste es mi deseo apasionado, mi misión, hasta que se realice en mí el encuentro, en el que se unen la estirpe y la plenitud de Cristo, por los siglos sin fin. Yo soy la Iglesia, esposa de Jesús -soy la Virgen María, la madre de todos los hombres.

Hasta en el fuego, resistiré, yo como un todo con toda la plenitud de mi origen.
Más aún, seguiré revelándome y dándome a conocer en mi devenir igualmente inagotable, como la seducción sin fin, de la cual yo siempre soy, aunque nadie lo note, el vestido, el rostro y el acceso…

Si pensais que yo no estoy ahí, que me hallo ausente, si me olvidáis y no me tenéis en cuenta, a mí, al aire que respiráis, a la luz de vuestro ojos -siempre estaré ahí, vestida y extasiada con el sol, que yo misma atraje.

¡Yo soy el eterno-femenino!

La línea que une a estos textos: el amor y la dignidad igualitaria ante Dios del hombre y la mujer con sus características propias, que tienen siglos de distancia, junto a la historia de San Francisco de Asís y Santa Clara me salvó de un retiro total de la Iglesia Católica a quien no digiero mucho en su abordaje de lo femenino "vaticanamente" hablando. Conocer estas vidas me convencieron que no podía negar que en las raíces de la Fe de mis ancestros y en la que me crié con tío sacerdote y todo, existe una verdad que veía en otras religiones y en la mía no por ignorancia, y superficialidad en la formación. El cristianismo es un camino que debo seguir porque lo escogí y soy terriblemente occidental de cuerpo y mente, además lo "oficial" y los errores de los seres humanos que la integran no invalidan su estructura raigal, que hasta ahora es que empieza a develarse...Lástima que tantos se han alejado de la Iglesia sin conocer sus raíces fundacionales profundamente.


Película sobre las vidas de San Francisco y
Santa Clara
Dos almas unidas en la Asís que los llevó a la
santidad















San Francisco, el pobre de Asís, el hombre que sacudió la Iglesia
de su tiempo y aún hoy sacude nuestros entumecidos espíritus.
A muchos llevó Francisco a unirse a él en la búsqueda de la santidad,
pero fue sin dudas a Santa Clara a la que más visiblemente inspiró
para realizar una enorme obra, y construir su propio camino a la santidad.
Hoy queremos compartir con ustedes una película que une a estas
dos almas, dándonos una fresca perspectiva que abrirá aún más
nuestro anhelo de seguir los pasos de Francisco, y de Clara.
Los invitamos a ver en esta película un llamado a conocer a estos
dos santos en profundidad, para nuestro propio crecimiento espiritual.
acceder a: www.reinadelcielo.org