Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

miércoles, 19 de julio de 2017

CONSULTA DEMOCRATICA SIN PRECEDENTES CONTRA EL GOBIERNO ¿Y AHORA QUE?




La voluntad popular fue clara: ¿ahora qué sigue?; por Margarita López Maya
Por Margarita López Maya | 18 de julio, 2017
Los resultados de la consulta popular promovida por la sociedad venezolana y convocada por la Asamblea Nacional el pasado domingo 16 de julio marcan un hito en el arduo camino de resistencia al régimen autoritario que devino del chavismo. Por segunda vez en la actual crisis se ha expresado claramente la voluntad popular. En diciembre de 2015, en las parlamentarias, con la contundente victoria opositora, esa voluntad exigió un cambio político, yo diría que negociado, entre el Ejecutivo —heredero del legado de Chávez— y el Legislativo —controlado a partir de entonces por los partidos opositores del proyecto político chavista—. Este julio de 2017 la voluntad popular, ante la sordera gubernamental, fue más severa: más de siete millones y medio de ciudadanos, corriendo con los riesgos que implica salir a ejercer sus derechos políticos en un contexto de creciente represión y anomia, lo hicieron para exigir al gobierno nacional desistir de su convocatoria a una Asamblea Constituyente. Demandó así mismo que la Asamblea Nacional (AN) y la FFAA, dos instituciones clave del Estado,cumplan con sus obligaciones. Es decir, redoblen sus esfuerzos para que la nación, la sociedad y el Estado, vuelvan al cauce constitucional.
Muchos ya han señalado el gran poder simbólico que ha significado ese evento del 16J. La rapidez con que logró organizarse, la escasez de recursos, la solidaridad de partidos, movimientos y agrupaciones de la sociedad civil, la superación de obstáculos colocados por instituciones pervertidas, la disposición de cientos de venezolanos dispersos por el mundo para organizarse con la AN y lograr que cientos de miles de compatriotas pudieran ejercer también sus derechos políticos, resulta, por decir los menos, asombroso. Un genuino ejercicio de democracia directa ejercida por una nación que, con las penurias sufridas, se ha metamorfoseado en una sociedad globalizada del siglo XXI. Sí, estamos en todas partes, pero seguimos con Venezuela en el corazón. Cinco y hasta siete horas de cola hicieron algunos para ejercer su derecho. El mensaje de firmeza, de convicción, parece irreversible. Los venezolanos no van a resignarse a un régimen sin derechos ni libertades; no van a aceptar que los desalojen de la comunidad democrática internacional a la que pertenecen.
Más allá de lo simbólico hubo también el domingo 16J un vigoroso baño de legitimidad para los actores sociales y políticos que vienen luchando por abrir el cauce de una salida pacífica y democrática para el país. La masiva participación popular debe entenderse también como un respaldo claro a la razón que asiste a las fuerzas de la sociedad que llevan más de cien días luchando en calles y en diversos otros espacios públicos. Esas fuerzas que han desarrollado dentro y fuera del país todo tipo de iniciativas con el fin de hacer visible al mundo el repudio de la nación a la deriva autoritaria, nepótica, corrupta y represiva del gobierno de Maduro. La ciudadanía el 16J reconoció ese esfuerzo y pide que se siga abriendo el camino, que estarán allí apoyándolos y harán lo necesario para asistirlos, siempre dentro del cauce pacífico y democrático.
En lo que sigue voy a tocar dos puntos de esa ratificación de legitimidad. Me voy a referir primero, a la consulta como un mecanismo de democracia directa. En el evento del 16J se pudo constatar, irónicamente, un legado del chavismo en su primera etapa, antes de ser lo que ahora es: que la participación ciudadana individual y directa es un principio que no sólo se asentó en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, sino en lo profundo de la concepción de democracia que anida en la sociedad. Y con esta idea como guía, en un segundo punto desarrollo unas ideas sobre cómo seguir desde aquí, cuyo objeto es servir a la discusión colectiva que debe hacerse permanente. Estamos ante un juego muy complicado de ajedrez, pero considero que la participación ciudadana se ha erguido como pieza clave, como la reina en el tablero que se juega. Necesita, por supuesto de las otras piezas, pero es clave para el jaque mate.
El 16J fue un ejercicio de democracia directa
En teoría democrática, una cosa es la democracia representativa, otra la directa o participativa. Ambas son concepciones de la democracia, pero se alimentan de corrientes filosóficas distintas.
La democracia representativa es considerada hoy por occidente, y por buena parte de la comunidad internacional, como el sistema democrático por excelencia. En ella la soberanía popular reside en el pueblo, un pueblo plural y diverso, que delega su soberanía a través del voto, a sus representantes. El pueblo gobierna, decide, a través de sus representantes, usualmente organizados en partidos políticos. Es el sistema propio de la modernidad, fue discutido en la fundación de las dos democracias paradigmáticas de occidente: la estadounidense y la francesa. En ambas se llegó a un consenso mayoritario sobre la imposibilidad de una democracia directa, y la inconveniencia de la misma, en las complejas sociedades en desarrollo. Sin embargo, quedó en el aire esa valoración de la democracia directa, como la “verdadera” democracia.
La democracia directa, se nutre del ideal griego. En ella, la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce directamente sin mediaciones, sin partidos políticos y sin representantes. La soberanía es indivisible y se expresa en asambleas, plebiscitos, referendos, y otros mecanismos donde la mayoría expresa directamente la voluntad general de la nación. En democracia directa no hay partidos ni representantes, ni se reconocen derechos de minorías.
Los siglos de evolución de estas dos concepciones de democracia han mostrado sus virtudes y flaquezas. La democracia representativa ha producido una importante igualdad ante la ley y estabilidad sociopolítica. Pero, tiende a que la política sea un asunto de profesionales o elites y, en este sentido, se aleja de las mayorías, se oligarquiza, privilegiando intereses de minorías pudientes. En ella se mantienen importantes desigualdades económicas y sociales de los ciudadanos.
Los regímenes de democracia directa, por el contrario, tienden a desconocer la pluralidad de intereses y aspiraciones que anidan en la sociedad. Los mecanismos plebiscitarios o las asambleas tienden a fortalecer las posiciones de las mayorías, contribuyendo a la igualdad social. Sin embargo, su desprecio hacia las minorías los hace propensos a tiranías, intolerancia, autoritarismo y, eventualmente, son sostén de regímenes totalitarios. Los ejemplos del nacionalsocialismo alemán, el fascismo italiano y el estalinismo soviético, vacunaron en el siglo XX a las naciones occidentales contra este tipo de regímenes.
Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XX se fue haciendo evidente, que el principio participativo y los mecanismos de democracia directa, temidos por la democracia representativa, son fundamentales para la salud y buen desenvolvimiento de la democracia. En América Latina, particularmente, el principio participativo ha sido muy popular en el pensamiento de la Iglesia Católica, considerándolo un instrumento al servicio de la inclusión y empoderamiento de los pobres, de la liberación del pueblo.
Esta disquisición viene a propósito de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que, en un esfuerzo por mejorar la calidad democrática del sistema político construido a partir de 1958, combinó las dos formas de democracia. La nuestra es un régimen de democracia representativa con una amplia gama de mecanismos de democracia directa. El chavismo en el primer gobierno de Chávez, socializó fuertemente el valor de la participación popular creando mecanismos para tomar decisiones, que apelan directamente a la soberanía popular sin intermediarios partidistas, como lo son las asambleas, y referendos. Nuestra Constitución los considera idóneos para producir el cambio social y político y, sobre todo, para asegurar el empoderamiento de la ciudadanía.
Así, aunque Tibisay Lucena declare que la consulta popular este 16J carece de valor “legal”, lo cierto es que el mecanismo directo de la consulta o plebiscito, o referendo, de acuerdo a nuestra Constitución, es legal y, sobre todo, es de incuestionable legitimidad. Porque como mecanismo de democracia directa, está en el corazón de la concepción del régimen participativo y protagónico. Maduro, Lucena y compañía han confesado, al restarle importancia, su divorcio con el legado original de Chávez y han enterrado definitivamente el proyecto popular que alguna vez tuvieron.
Esta consulta popular ha buscado, en mi criterio, resolver de acuerdo a nuestra Constitución y leyes el impasse que autoridades del poder público —me refiero a la Presidencia, el Tribunal Supremo y el Consejo Nacional Electoral— mantienen con el Legislativo y la Fiscalía General de la Nación. En la consulta del 16J la voluntad general de la nación se expresó sin intermediarios y de manera diáfana. Esa voz de la soberanía popular rechaza la Constituyente propugnada por la Presidencia y los poderes a él sometidos y exige a la Asamblea Nacional y a la FFAA cumplir con el Estado de derecho e ir a un Gobierno de Unidad Nacional como recurso de salida a una transición democrática. La voz soberana es el sostén del orden político, y no puede estabilizarse ningún gobierno sin ella. La fuerza bruta, personificada en los cuerpos de seguridad del Estado y los paramilitares que atemorizan y reprimen al pueblo, sólo prolongan la crisis y agonía del gobierno de Maduro, pero no pueden estabilizarlo.
¿Qué sigue?
El juego político que se desarrolla ante nuestros ojos es muy complejo. Si bien la voluntad general se ha expresado con claridad, en el tablero existen diversas piezas que ahora deberán moverse a partir de esta jugada. Por el momento, las posibilidades de una resolución pacífica y democrática se han fortalecido.
En primer término, el Ejecutivo Nacional recibe el mandato de retirar su llamado a Constituyente en los términos en que lo ha hecho. Si desea continuarla debe ajustarse al requisito constitucional de consultar previamente al depositario de la soberanía popular: al pueblo.
En segundo término, los actores políticos, que hacen vida en la Asamblea Nacional, los partidos de la MUD, los diversos actores de la sociedad civil, e incluso sectores de la disidencia chavista, que en cierto modo están representados en la institución de la Fiscalía y en algunos diputados que se han alejado del bloque chavista, quedan de alguna manera legitimados para continuar abriendo el camino institucional para una vuelta al Estado de derecho. En lo inmediato, debe leerse el resultado como un fuerte espaldarazo para que desde la Asamblea Nacional se continúen los procesos de remoción de autoridades de los otros poderes públicos, que fueron designados en los últimos dos años sin ajustarse a la Constitución y las leyes,y se nombren, ajustado a derecho las autoridades que los reemplacen. Que se continúen las labores propias de la casa de la soberanía popular. En mi criterio, también es un respaldo a la labor que con gran valentía ha venido adelantando la Fiscalía y un mandato para que continúe. La Asamblea Nacional recibe el encargo de promover los pasos conducentes a unas elecciones y buscar un gobierno de unidad nacional. A la FFAA se le exige ponerse a derecho, cumplir sus funciones.
¿Obedecerá el gobierno y los poderes que controla? ¿Se ajustará a las leyes la FFAA? ¿Cómo llegar a unas elecciones sabiendo ahora con toda la evidencia del caso, que el chavismo va a perder estrepitosamente?
Los costos políticos de desobedecer el mandato popular para los actores atrincherados en el poder se van a hacer cada vez más altos. Ya en la comunidad internacional, el gobierno de Maduro es un actor incómodo, aislado, criticado. Las presiones continúan para que deje de reprimir a civiles desarmados, garantice los derechos humanos de la población y para que convoque a elecciones. Los gobiernos vecinos, así como las instituciones interamericanas e internacionales, cada vez les es más difícil mirar hacia otro lado sobre lo que pasa en Venezuela. La diáspora venezolana acarrea todo tipo de problemas a los vecinos, que ven colapsar servicios públicos y escasear empleos en sus fronteras. Esas piezas del tablero, después de la consulta, se moverán fortaleciendo a la reina, la voz popular.
Pero, otros actores, otras piezas, se mueven en otra dirección. En la comunidad internacional están los aliados del chavismo, los gobiernos de China, Rusia y Cuba, con intereses importantes en la sobrevivencia de Maduro o del chavismo a futuro. Tienen mucho dinero invertido aquí, negocios que están en riesgo, deudas que no han sido cobradas, expectativas de influencia geopolítica. En las semanas recientes se han reseñado “conversaciones exploratorias” de estos actores entre sí y con el gobierno. Se trata, en este caso de piezas del ajedrez, que podrían moverse no tanto para que se respete el Estado de Derecho, sino más bien para favorecer una salida negociada, que les asegure la permanencia de sus negocios e intereses en nuestro país. Sobre esto es importante que la ciudadanía tome conciencia de que habrá que hacer concesiones para llegar a la transición democrática. Y que los actores que se sientan a la mesa para representar nuestras aspiraciones deben estar preparados y alertas sobre qué puede concederse y qué no.
La FFAA, otra pieza importante de este ajedrez, sigue respaldando el régimen. Circulan rumores de tensiones, fragmentaciones y conflictos, hay algunos oficiales detenidos, pero en lo concreto, siguen los militares sin reaccionar, sin entender que debe cambiar su comportamiento. Esta institución,aunque desprestigiada, sigue detentando las armas, siguen muchos oficiales con intereses materiales, muchos provenientes de hechos ilícitos, con privilegios, que no van a deponer sin pelear. Por ello, es necesario buscar una salida negociada. También aquí la ciudadanía debe tomar conciencia que, en un proceso de negociación, habrá que quizás ofrecer concesiones onerosas, exilios dorados o impunidad de ciertos delitos, a cambio de que podamos abrirnos a elecciones y a una paz duradera.
En resumen, las posibilidades de llegar al umbral de una transición democrática han mejorado en las semanas recientes. Pero aún no está garantizada. En este juego de un gobierno degradado y corrupto, pero aún controlando poder, dinero y armas, la ciudadanía y las instituciones que respaldan la paz y la democracia deben permanecer más alertas que nunca y más unidas. Pero eso no basta, esta es una lucha de una Goliat, una fuerza bruta, contra un David, una vuelta a la civilidad. Es la habilidad, la inteligencia, apelando a mecanismos de democracia directa cuando se requiera, lo que, junto a la paciencia, permitirá seguir avanzando y ver una luz al final del túnel

Genaro Mosquera Castellanos | julio 19, 2017 | Web del Frente Patriotico
La consulta al pueblo venezolano llevada a cabo este mes de julio de 2017, estuvo enmarcada en una exitosa y masiva participación popular contra un modelo de gobierno y su pretensión de permanecer en el poder a como dé lugar  intentando valerse de una elección de segundo  grado, interesada, usando una estructura electoral artificial y fraudulenta, para tratar de imponer una Constituyente Comunal, pretendiendo dar formalidad “ legal” a un gobierno  comunistas apoyada en la también acción  fraudulenta del Consejo Nacional Electoral (CNE). Es claro que el único fin, más allá de las posturas mediáticas del oficialismo es la de eliminar obstáculos institucionales barriendo a la Asamblea Nacional legítimamente electa, la Fiscalía General, y finalmente imponer una estructura de modelo comunista con similitudes cubanas, para finalmente, continuar sometiendo al pueblo venezolano y mantener su estructura mafiosa y depredadora a consta del hambre y de la libertad del venezolano.

La reacción y resultado de la consulta al pueblo ha sido absolutamente original, poderosa, eficiente y masiva lo cual ha provocado la desestabilización del gobierno, y muy especialmente ha desarrollado  y continuado acciones de calle para impedir que  el régimen imponga una Constituyente ilegal y fraudulenta. La manifestación popular, de protesta generalizada, obviamente a un costo lamentable de vidas, conjuntamente con la asistencia masiva a los centros soberanos de votación a lo largo y ancho del país ha sido  determinante e incluso se hizo ostensible en los barrios que finalmente sin miedo  bajaron para manifestar su  oposición al gobierno. Se ha confirmando el resultado esperado, confirmando lo reflejado en las encuestas, donde ocho de cada diez venezolanos desean un cambio inmediato  del gobierno, a una transición que conduzca a elecciones generales, que se restablezca el hilo constitucional y de paso alerta con sus respuesta a las fuerzas armadas a ponerse del lado del pueblo y actuar sin dilación en contra de las violación sistemática de la constitución.

El resultado de la  consulta fue espectacular, más que una consulta, fue una fiesta democrática en las cuales se expresó la opinión del soberano cuya participación totalizó  7,6. Millones de votantes. El resultado logrado  sin coacción, ni plan república, incluso salvando sin miedo la amenaza de los paramilitares, brazo armado del gobierno.

Se difundió lamentablemente la apreciación inducida que se esperaba mayor participación a votar, en realidad, fue una percepción interesada sin ningún soporte, se habló de10 millones de votantes lo cual creo falsas expectativas; pues bien, lo cierto del caso, es que la población se manifestó masivamente, y podemos estadísticamente construir una apreciación sobre este particular sentado en las encuestas de varias organizaciones donde renteramente han dicho que una mayoría determinante  están contra el régimen, en efecto, deduciendo un buen porcentaje de abstención, estimado en un 30% se obtuvo la cifra de 7,6 millones de votantes  que comparada con la  estimación de la minoría oficialista, la cual no llega a dos millones de afectos al régimen y que están representados por activistas, hordas militantes enchufados y aquellos sometidos a las dádivas acostumbradas. Esa conclusión nos lleva a poner de manifiesto una vez más la crucial pregunta, ¿dónde están los 19 millones de votantes que el CNE y el gobierno pregonan en las cifras oficiales? En otras palabras,  la conclusión es obvia, la población votante no debería ser superior a los  11 millones de electores válidamente registrados. La respuesta a dicha interrogante, es tremenda, sobran más de 6 millones de votantes en el registro  electoral lo cual permite ratificar una vez mas, que el registro no sirve, que está hipertrofiado y ha sido manipulado por el CNE en acciones fraudulentas.

Ahora bien, CUIDADO, todos sabemos de la vocación antidemocrática y fraudulenta del régimen, por ello, no me cabe la menor duda, que tomaran una vez mas como valida la cantidad de 19 millones de votantes y sin rubor de ningún tipo el 30 de julio afirmaran y los cuatro vientos que LA CONSTITUYENTE COMUNAL FUE APROBADA CON 11 millones de votos contra los pírricos 7.6 de una consulta irregular administrada por sus propios creadores.
 El argumento valido de parte de la oposición es ratificar que el registro electoral esta aumentado artificialmente en mas de 6 millones de votantes que no existen. Por favor den crédito a los profesionales que han trabajo en este hecho durante ya demasiado tiempo, Esa es la historia, vamos a refrescar la memoria.


Reconstruyamos los hechos, por muchos años, se ha denunciado de manera documentada las irregularidades del sistema electoral venezolano. Siete trabajos de investigación científica confirman con pruebas irrefutables que el gobierno incurrió en fraude en el Referéndum Revocatorio Presidencial del 2004. El informe analítico derivado de varios estudios concluye que, de los 9.789.637 votos emitidos en el 2004, aproximadamente 2.550.000 fueron “irregulares”, y que se estimaron los verdaderos resultados electorales en un 56.4% de votos SI contra un 43.6% de votos NO, lo que contradice los resultados oficiales que voltearon las cifras con gran despliegue de propaganda del sector oficial y la opinión conciliatoria de  muchos voceros de la oposición los cuales negaron que el gobierno hubiese manipulado los resultados electorales en 2004.

En el año 2006 en un estudio sobre el Sistema Electoral publicado en: www.frentepatriotico.com decíamos que algunos de los primeros elementos que surgieron en aquel entonces pusieron en duda el crecimiento acelerado del Registro Electoral. Estas inconsistencias fueron analizadas a profundidad llegando el análisis de datos a nivel de municipios. Se estudió el crecimiento demográfico, la mortalidad, natalidad y otras variables demográficas asociadas, tales como: los registros del sistema de identidad nacional, el seguro social, registros efectivos de nacimientos y fallecidos y nacionalización de extranjeros. Ello puso en evidencias la baja calidad del registro electoral y ciertamente su impacto fue negativo para las elecciones y en consecuencia se clamó masivamente por una revisión de dicho Registro Electoral, lo cual obviamente fue desatendido por el órgano electoral, incluyendo algunos sectores de la oposición.

Las elecciones del 26 de septiembre del 2010 revelaron que las cifras de inscritos en el Registro Electoral fue sospechosamente alta, Al sacar esta relación para el país encontramos que el 93% de la población mayor o igual a 18 años estaba inscrita en el RE y a nivel de Estados se observó que en todos ellos se inscribió más del 80% de su población, algo fuera de los parámetros estadísticos conocidos  Por tanto, se oficializó la cifra de 18,7 millones de votantes y el estudio concluyó que sobraban entre 3 y 5 millones de votantes convenientemente distribuidos en más de  3.000 nuevos centros de votación.

Para las elecciones presidenciales del año 2012 el CNE informó oficialmente  que según  del Censo de Población organizado por el gobierno en el año 2011  la tasa de crecimiento interanual se ubicó en un 1,9 % y se concluyó  que Venezuela tenía en aquellos entonces 27.150.095 habitantes. Al estimar la población con métodos demográficos se observó un crecimiento hipertrofiado del Registro ya que en  una década el registro electoral  pasó de 11,7 millones de electores a 19,1 millones para el año 2012. Todas estas observaciones las contrarrestó de forma continua el gobierno mediante una campaña publicitaria donde reiteradamente afirman, aún hoy día y  sin rubor, que el sistema electrónico de votar es en sí mismo confiable y el “mejor del mundo.

Un análisis de los resultados electorales del año 2012, con cifras oficiales del CNE permitió identificar aquellos centros en todo el país donde el oficialismo “ganó” con más del 95% de los votos, y con abstención casi nula. Los resultados del análisis concluyeron que ello ocurrió en los denominados Centros Claves Estos centros agruparon un total de 5.504 mesas de votación y representaron  el 39% de un total de 14.034 Centros de votación. Estos Centros Claves (CC) representaron nada menos que 3.048.182 votantes, es decir, 16,6% de la población electoral, suficiente para voltear los resultados electorales, de un registro de  18.312.906 votantes potenciales.

Durante la elección presidencial del año 2013 adelantada por la desaparición de quien dirigía al país bajo la circunstancia de un modelo autocrático de poder y anclado en un ambiente de autoritarismo-militarismo no dudó de manipular los resultados  para preservar el poder por el poder, en otros términos, se llegó a un nuevo fraude electoral apoyado en el ventajismo gubernamental protegido por personeros oficialistas del CNE y de las instituciones públicas en general.- Entonces, el candidato opositor nunca pudo ganar bajo las condiciones adversas que se impusieron, especialmente por parte del  CNE.

Las elecciones parlamentarias del año 2015 se desarrollaron en un ambiente nacional de rechazo popular a las políticas del gobierno. Todos los indicadores sociales y económicos señalaron el camino de ruptura de la polarización como consecuencia del formidable rechazo popular  a las políticas erradas del gobierno es decir, “el rechazo popular ganó las elecciones parlamentarias” y ello, muy a pesar del sistema electoral dirigido por el gobierno e instrumentado a través de Consejo Nacional Electoral; pero esta vez, la avalancha de votos pudo más que el ventajismo oficial y  sus actuaciones operativas las cuales fueron afortunadamente abortadas mediante el control adecuado en los centros de votación. Existe, por tanto un triunfo inobjetable, donde queda claramente expuesta  la necesidad de estimular un cambio importante en el Sistema Electoral, como elemento prioritario para la reconstrucción democrática del país.
Los  resultados favorables en las elecciones parlamentarias, determinaron un cambio institucional donde la Asamblea Nacional tiene la histórica responsabilidad de transformar el Sistema Electoral y remover a su integrantes en todo el pais, obviamente no lo ha hecho, y muy especialmente  no se ha revisado el Registro Electoral, el cual debe ser examinado cuidadosamente por entes competentes con asesoramiento internacional, de modo de sincerar no solo el registro sino incluso los datos demográficos del país los cuales no son confiables y, finalmente, elaborar un nuevo registro perfectamente armonizado con el registro de cedulación, gerenciado  por organismos integrados por los entes de la sociedad civil deslastrándose de la gestión cubana y validando la real nacionalidad de los venezolanos genuinos.
En la Asamblea Nacional, los partidos grandes y pequeños, descartaron el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente, a pesar de contar al inicio de las sesiones con las dos terceras partes. Y se dejaba a un lado tal propuesta, porque eso significaba acabar con todos los poderes constituidosque por cierto es lo que pretende el gobierno.  Surgió una alternativa, la del Referendo Revocatorio Presidencial (RR), que se comienzó a gestionar a fines de marzo. Muchos no daban crédito a esta vía porque sería manejado por un CNE que de nuevo se volvía a ver como agente de fraude-trampa. Otros, sin embargo, refutaban  esta posición alegando que un organismo que había permitido el triunfo 10 a 1 el 06D-15 en favor de la oposicion,  no se  atrevería a  montar un resultado tramposo. En junio y agosto mantuvimos que no habría RR: Sin embargo, en el ambiente político opositor se seguían manejando fórmulas que se consideraban más expeditas: forzar la renuncia del presidente o proceder a su destitución por parte de la AN si no demuestra que es nacido en Venezuela. Y de no ser así, enjuiciarlo por abandono del cargo.
Pero sólo será el 21Sep-16 cuando se valida el 1% para que proceda el RR. El CNE reconoce como válidas cerca de 400 mil firmas y declara cumplido el requisito. En esta misma oportunidad se fija entre el 26 y 28 Oct-16 para recoger el 20% que activaría el RR.  Pero el 10Oct-16 el CNE suspende este acto, acatando decisiones de los tribunales basadas en denuncias de fraude presentadas por el PSUV.  Como respuesta a esta acción, que el partido MUD califica como desconocimiento del derecho al voto, se convoca una marcha que se entiende como continuación de la realizada el 1° de Septiembre bajo el lema Toma de Caracas, que había exigido la inmediata validación del 1%. Esta segunda convocatoria se hace bajo el lema de Toma de Venezuela. Y si en la pasada gigantesca concentración no hubo la voluntad y decisión necesaria y se desmantela la acción cuando la  MUD levanta la bandera de la salida constitucional-legal-pacífico-electoral y está en contra de todo lo que pueda significar fuerza-presión-violencia.
Pero puede más la  percepción popular; la calle se calienta a todos los niveles y  adquiere una  máxima e incontrolada expresión. Esta toma de la calle va mucho más allá de cualquier calculo o convocatoria de la MUD e incluso rebasa a algunos líderes de vieja data, donde la gente joven se incorpora masivamente actuando espontáneamente y movida básicamente por la desesperación, el hambre, el desempleo y la perdida de futuro donde esta planteada una violencia creciente y muy difícil de detener frente a las acciones genocidas del regimen que ya acumula demasiados caidos en las protestas, miles de heridos y centenares de personas detenidas y sometidas a enjuiciamiento militar.
El régimen atraviesa por la más difícil y penosa situación. El cuadro económico y social va mucho más allá de lo lamentable  y penoso. Y se sabe que en el corto y mediano plazo no hay posibilidades de mejoramiento. De allí que esté asegurada la continuación del desastre que tenemos a  la vista y que conlleva una carga inmensa de miserias que se vuelven destrucción y muerte. Frente a los resultados de la consulta ha llegado el momento de dilucidar, “Democracia vs Comunismo” despalzar al gobierno y elegir un gobierno transitorios para ir luego a unas elecciones generales. Por todo ello, se hace necesario avanzar hacia una visión unitaria integraldonde se tomen acciones contundentes de rechazo a las acciones del gobierno, y el diseño de una estratega capaz de definir con claridad un nuevo escenario de cambio, de canalizar la rebelión civil y una conducción inteligente mediante un liderazgo autentico que permita una solución a la crisis nacional y el establecimiento de un nuevo gobierno de transición.
Es perentoria y necesaria construir una base organizacional a través de un liderazgo renovado plural cuyas sugerencias puedan servir de soporte a las herramientas de cambio y puedan crear un círculo concéntrico en expansión nacional y regional que canalice las fuerzas en plena rebelión y logre la sinergia con elementos pragmáticos de cambio y evitar por todos los medios que el régimen  imponga la Constituyente Comunal o para decirlo claramente, comunista al mejor estilo cubano.
Existen Innumerables organizaciones democráticas y a veces ignoradas por la oposición formal, agrupadas bajo diferentes formas e integradas por preclaros venezolanos, capacitados políticamente, intelectuales de gran valía, experimentados, dignos y de impecable trayectoria social, tienen perfectamente claro las implicaciones de los objetivos y resultantes de las politices del régimen  y han venido señalando los caminos a transitar hacia la búsqueda de un gobierno de transición y han puesto a disposición, ampliamente documentados, los instrumentos necesarios para la reconstrucción del país sustentados en impecables trabajos y programas que cubren desde cualquier perspectiva soluciones a las  dinámicas económicas y sociales, en consecuencia es hora de convocarlos y no continuar ignorándolos.
Tenemos el deber patriótico y constitucional de restaurar el Estado de Derecho en el país por la vía que sea necesaria, a entender el clamor y  la necesidad nacional dentro del valor insustituible de la democracia, la dignidad y la voluntad popular para preservar la calidad de vida, los derechos humanos, la ética, la decencia, el pluralismo, y diseñar una estrategia política inteligente y plural, darle forma nacional y regional a una fuerza unitaria verdadera que fortalezca el sistema democrático y favorezca el cambio y el mejoramiento de la sociedad y pueda decirle a las fuerzas constituidas, acá estamos, listos, con programas y metas de reconstrucción y de cambio.
La transición es absolutamente necesaria para desplazar de una vez por toda a un gobierno que ha negado a responder a los intereses y necesidades colectivas de la Nación Venezolana, por lo que resulta impostergable afrontar con resolución la renovación total, apalancado por organizaciones que representen al  pueblo, a sus instituciones, y que un frente militar democrático, también deseoso de cambios, se identifique con ellas a objeto de sumarse a la tarea de ordenar el caos bajo nuevos enfoques de reconstrucción nacional
En un proceso de transición conducente a la reconstrucción del país en todos sus órdenes y dentro de un espíritu democrático, la llave maestra está representada por la elección de sus ciudadanos a los poderes públicos. El Consejo Nacional Electoral ha conducido la gestión electoral a favor del gobierno, por tanto, es necesario con prioridad y en plazos perentorios ir a una reforma estructural del sistema electoral dentro de parámetros democráticos y constitucionales adecuados, para lo cual es necesario definir la orientación adecuada para lograr el objetivo de disponer de un órgano de poder electoral confiable y eficiente

*Profesor Titular, UCV

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