Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

miércoles, 8 de marzo de 2017

LA IMAGEN HACE HISTORIA: CAP LA PELÍCULA

LA IMAGEN HACE HISTORIA:
CAP LA PELÍCULA

Por: Inés Muñoz Aguirre

Ver el documental de Carlos Oteyza sobre Carlos Andrés Pérez nos conduce a un acto de reflexión que va mucho más allá de lo que vemos en la pantalla.  Si uno se considera una persona comprometida con el país es inevitable entristecerse por lo que hemos perdido, pero también es inevitable reconocer como nuestro país ha sucumbido en el fragor de las individualidades, las cuales solo son capaces de generar alianzas si dicho acto propicia un beneficio personal. 
No es fácil reconocernos en los Magistrados que votaron a favor del enjuiciamiento de un presidente a quien solamente le restaban unos meses para entregar el poder tras un acto electoral que en la contienda, hubiera permitido que el elector decidiera con su voto el destino del país. Seguramente después de dos golpes de estado  el reto para el presidente que recibiera la banda de manos de CAP, también hubiera sido sostener la democracia y un camino hacia el progreso. No fue así, ya eso lo sabemos todos, lo vivimos todos y sólo un documental de excelente factura como este, nos restriega en la cara lo que hemos sido.
No es fácil reconocernos en la voz del ex presidente que anhela regresar al poder, quizá por no ser  menos que el adeco, pero que impidió a través de sus acciones que el próximo acto de votación reafirmara el camino democrático, que llevaba nuestro país a solventar los errores  del pasado. El documental lo deja claro, sólo hay que consultar los números para descubrir los índices de crecimiento económico, el reconocimiento del país a nivel internacional.
Allí mismo entre imágenes que van y vienen no es fácil reconocernos entre los  que hoy en día deben ser los inolvidables “notables”, los mismos que hablaban con frecuencia, declaraban, escribían sin que hubiera censura alguna, ni persecución posible.  Los mismos desde donde surge el Fiscal General, que valiéndose de la maravillosa independencia de poderes lleva a cabo la acusación final.   
No fue un periodo fácil ese segundo gobierno de Pérez porque los que perdían poder no se consolaban, porque hubo que aplicar medidas económicas que nos sacarían de ser el país mono productor que siempre hemos sido.  Se aplicaron decisiones como el IVA, tan criticado, pero que ningún gobierno posterior derogó.
Esta película nos deja una gran reflexión a partir de dos frases contundentes de Pérez, la que cierra su alocución el día de la renuncia cuando con voz quebrada expresa: “…hubiera preferido otra muerte” y la de “La historia los juzgará”, ambas frases me hacen pensar sobre todo en la democracia, esa  que le permitió a Carlos Andrés Pérez repetir en la presidencia, pero que además le permitió a un hombre con capacidad de recapacitar, dar un giro a lo que pasado el tiempo, entendió como obsoleto.  Le permitió abrir el camino hacia la descentralización, desmontar el aparato del Estado que como lo documenta Oteyza sólo funciona para regímenes autocráticos, que buscan controlarlo todo, aun a costa del fracaso.  Un gobierno que abrió la puerta a la profesionalización,  al estudio en las más reconocidas universidades del mundo porque así contaríamos con grandes profesionales para nuestro crecimiento como país.
La democracia le permitió a Pérez adelantarse a los tiempos e intentar como posible un gobierno de gerentes, implementar gestión por encima de la política. Ya en tiempos en los que empezamos a hacer historia con lo vivido, está claro que la política puede ser el camino de algunos hombres y mujeres, pero no el camino de una sociedad.
Este documental, nos invita a mirar hacia el pasado, aunque nos duela debemos reconocernos con la cuota de responsabilidad que nos toca a cada uno, por venezolanos, por una forma de hacer las cosas, por la forma de acomodarnos, de huir o de insultar cuando nos creemos dueños de la verdad.  La historia de hoy, ya no solo se escribe en papel, en la que a veces se deslizan aplausos o resquemores, la historia de hoy también se escribe en imágenes y ellas, a veces, son contundentes.






¿Hasta cuándo el caos?

Pedro Palma
El Nacional 09 DE MARZO DE 2017 12:18 AM
Recientemente se conocieron los resultados de la tercera “Encuesta sobre Condiciones de Vida en Venezuela”, Encovi, una investigación anual llevada a cabo por tres prestigiosas universidades venezolanas (UCAB, UCV y USB) que busca establecer el nivel de bienestar y la calidad de vida de la población. Como era de esperar, esos resultados reflejaron la situación caótica actual y concluyeron que entre 2014 y 2016 el porcentaje de hogares en condición de pobreza de ingreso pasó de 48,4% a 81,8%, y los que estaban en situación de pobreza extrema pasaron de 23,6% a 51,5%. También se reseñó que el año pasado 4,2 millones de pobres no se beneficiaron de ninguna “misión” o programa social gubernamental, que 9,6 millones de personas ingirieron 2 o menos comidas al día, que a 93,3% de los hogares no les alcanzó el ingreso para comprar alimentos en cantidad suficiente, y que 72,7% de la población perdió en promedio 8,7 kilogramos de peso corporal. Adicionalmente, se reportó que en 2016 el consumo de alimentos se desplomó, y que hoy existen las peores condiciones de desprotección de salud desde principios del siglo XX.
Entre las razones que originaron esa adversidad están los bajos precios petroleros que han existido desde fines de 2014 a esta parte, fenómeno que, combinado con la declinación de los volúmenes de producción y exportación de hidrocarburos, generó una reducción brusca de los ingresos de divisas. Sin embargo, esa no fue ni la única ni la más importante razón, fue más bien un factor coadyuvante. Las verdaderas causas que generaron el caos que vivimos son las pésimas políticas públicas que se han implementado, no solo durante los últimos años, sino desde hace varios lustros. Fueron esas políticas las que causaron la práctica ruina de Pdvsa, la depauperación del aparato productivo interno, la exacerbación de la condición rentista de la economía y de su dependencia de los volátiles precios de los hidrocarburos, el despilfarro de los mayores ingresos petroleros de nuestra historia, y la altísima inflación que padecemos. Estas políticas, combinadas con una corrupción desbocada, y con la imposición de un sistema de gobierno autocrático que no respeta la Constitución y las leyes, que no se somete a los controles debidos, y que eliminó la independencia de los poderes públicos, han llevado a la aniquilación del Estado de Derecho y a la conformación de un país en caos, y de una sociedad dependiente de la voluntad de los gobernantes. Quizá este último punto explique por qué el gobierno se empeña en ser el único que importa alimentos o medicinas, o controla esas operaciones comerciales con particular recelo, ya que ello le da la potestad de ser el que determina qué productos de primera necesidad son los que puede obtener la gente, particularmente los más desposeídos, lo que le da un control creciente sobre la gran masa de la población, la cual percibe que para poder tener acceso a los alimentos o a las medicinas, aunque sea en cantidades precarias, hay que estar de buenas con el gobierno. Esto está muy en línea con el criterio que históricamente ha caracterizado a muchas revoluciones, particularmente a las de corte comunista: fomentar la miseria, pues ella genera dependencia del Estado y sumisión al gobernante.
Pero, ¿por cuánto tiempo más tendremos que padecer este caos? La historia también nos demuestra que esa perversa línea de acción tiene sus límites, llegándose tarde o temprano a un quiebre inevitable. Este puede tomar la forma de una presión, violenta o no, que fuerce el cambio, bien sea a través de la modificación radical de las políticas públicas por parte de la dirigencia gubernamental misma con el fin de mantenerse en el poder, o a través de un cambio de gobierno, pacífico y electoral, o forzoso. Ojalá que el cambio de rumbo que se siga cuando lleguemos a ese punto de quiebre sea el más pacífico y positivo posible.
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