Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

miércoles, 6 de enero de 2016

Miles de venezolanos contrarios al Gobierno acompañaron a los diputados electos el 6D. Se trató siempre de respaldo popular, de una advertencia al poder desmedido y acostumbrado a golpear y perseguir. Esta vez no. Tendrán que atropellar a madres, padres, hijos, ancianos. Compatriotas que más allá del chavismo, el castrismo o la oposición, están pasando momentos muy duros en la Venezuela de estos días. Y son momentos extremadamente duros, no por una alucinante guerra económica. La gran mayoría de los venezolanos ya saben dónde se orina la ruina. Y es en el gobierno que dejó instalado Chávez.

imageRotate

Arrancó el cambio

ELIDES J. ROJAS L. |  EL UNIVERSAL
miércoles 6 de enero de 2016  12:00 AM
Miles de venezolanos contrarios al Gobierno acompañaron a los diputados electos el 6D. Se trató siempre de respaldo popular, de una advertencia al poder desmedido y acostumbrado a golpear y perseguir. Esta vez no. Tendrán que atropellar a madres, padres, hijos, ancianos. Compatriotas que más allá del chavismo, el castrismo o la oposición, están pasando momentos muy duros en la Venezuela de estos días. Y son momentos extremadamente duros, no por una alucinante guerra económica. La gran mayoría de los venezolanos ya saben dónde se orina la ruina. Y es en el gobierno que dejó instalado Chávez.

Pero no lo dejó muy bien instalado. Al  poco tiempo de la muerte del comandante Chávez, la dirigencia y especialmente la cúpula acabaron con la sensación de invicto eterno que tenía el militar, quien además contó con una montaña de plata que sirvió para todo menos para logar mejorar la calidad de vida de sus paisanos. Más bien dilapidaron, regalaron, se enriquecieron, malbarataron. Y, lo peor, no lo admiten. Siguen con el discurso vendepatria castrista y no aceptan ninguna culpabilidad sobre el desastre. Pero todo indica que vienen otros tiempos. Se impone el diálogo y la necesidad de conciliar para que errores profundos y huellas remarcadas de efectos perversos en la sociedad venezolana puedan comenzar a ser revertidas. Pero el discurso, las acciones, las decisiones del alto gobierno y el intervencionismo de los poderes controlados por el Gobierno indican otra cosa.

El chavismo no cederá a las vías democráticas cuando sienta que es minoría y que no tiene el dominio. Está muy lejos de la  concertación tan fácil. Y eso obligará a la bancada de oposición a imponer su mayoría. Si de verdad se quiere cambio. Y claro que se quiere cambio. Eso no está en duda. Aquí los únicos que no quieren cambio son los chavistas y el entramado que montaron alrededor del poder. Señales claras: la decisión de la Sala Electoral del TSJ metiéndole un hachazo ilegal a la voluntad popular de Amazonas, las leyes que aprobó escondido y a fines de año el mismísimo Maduro con su gabinete, los discursos de los más recalcitrantes chavistas en la instalación de la Asamblea, la negativa a juramentar a Henry Ramos Allup. El mensaje de rechazo a la nueva autoridad. Muchas cosas indican que será el año más enredado en la historia reciente de Venezuela.

Nadie sabe, salvo la cúpula chavista, la verdadera situación económica, social y hasta institucional del país. Lo único que se nota es la destrucción. Por ejemplo, el Banco Central de Venezuela decisión esconder las estadística clave para gobierno y sectores económicos. Ya se sufre por todos lados. Inflación escondida por la cúpula, pero sufrida inclementemente por los ciudadanos. Desabastecimiento a la vista de todos, pero negado por la cúpula. Por eso pierden las elecciones. Y por eso irán en barrena imparable. Seguirán perdiendo.

Pero se inicia una nueva etapa. El esperado cambio. Y hay mucho por reconstruir. No será fácil. Al contrario, con el sabotaje invencible del castrismo criollo será más difícil.

Ojalá sea en paz. Que griten es lo de menos. Es comprensible ante tamaña derrota. Ya se acostumbrarán a comportarse como la minoría que es ahora.

@ejrl
erojas@eluniversal.com

No hay comentarios: