Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

jueves, 1 de enero de 2015

Hoy 1 de enero del 2015 celebramos la solemnidad de Santa María, Madre de Dios y el día internacional de la paz.El mensaje de Año Nuevo 2015 del Cardenal Jorge Urosa Savino, será leído por los sacerdotes, diáconos y miembros de institutos de vida consagrada de la Arquidiócesis de Caracas, en todas las misas que se celebrarán en las Iglesias parroquiales y filiales de la Metrópolis, el fin de semana 3 y 4 de enero de 2015

María, que es verdadera Madre de Jesús, es verdadera Madre de Dios, porque Cristo, nuestro Redentor, es al mismo tiempo Verdadero Dios y Verdadero Hombre.

Solemnidad de Santa María, Madre de Dios
Por Antonio Rivero
BRASILIA, 29 de diciembre de 2014 (Zenit.org) - Ciclo B
Textos: Nm 6, 22-27; Gal 4, 4-7: Lc 2, 16-21
P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teología Espiritual, profesor y director espiritual en el seminario diocesano Maria Mater Ecclesiae de são Paulo (Brasil).
Idea principal: Hoy celebramos la solemnidad de Santa María, Madre de Dios y el día internacional de la paz.
Síntesis del mensaje: Fue el Papa Pablo VI quien trasladó al día 1 de enero la fiesta de la Maternidad divina de María, que antes caía el 11 de octubre. En efecto, antes de la reforma litúrgica realizada después del concilio Vaticano II, en el primer día del año se celebraba la memoria de la circuncisión de Jesús en el octavo día después de su nacimiento —como signo de sumisión a la ley, su inserción oficial en el pueblo elegido— y el domingo siguiente se celebraba la fiesta del nombre de Jesús.
Puntos de la idea principal:
En primer lugar, en este primer día del año ponemos a Santa María como intercesora, para que nos consiga la paz que necesitamos. Es el primer día del año y se lo dedicamos a Ella, a la Madre de Dios, a la Reina de la Paz, para que bendiga también todos nuestros esfuerzos y deseos de paz. La escena del Evangelio también nos trae sentimientos de paz. Volvemos a Belén, al pesebre, a contemplar “a María, a José, y al niño acostado en el pesebre”. Nos unimos a los pastores en este momento de adoración, contemplando esta escena, sintiéndonos parte de ella, como aquella gente sencilla que supo ver en aquel niño a todo un Dios que venía a nacer entre nosotros. También damos gloria a Dios, como los pastores, por haberle descubierto en nuestras vidas, por haber dejado que Dios nazca, un año más, en nuestros corazones. Ese niño llena nuestros corazones y nuestras vidas de paz, de su paz. “La paz os dejo, mi paz os doy”. Una paz verdadera y para siempre.
En segundo lugar, pedimos en este día que el Señor se fije en nosotros y nos conceda la paz. Es esta una oración que hacía todo buen israelita, y es una oración y un deseo que debemos hacer hoy nuestro todas las personas de buena voluntad. Queremos que el Señor conceda la paz, su paz, a todos nuestros familiares y amigos, y a todas las personas que quieran recibirla, al mundo entero. Hoy es la jornada mundial de la paz. ¡La paz de Dios! El salmo 84 nos dice que la justicia y la paz se abrazan, se besan. Queremos una paz que sea fruto de la justicia, no una paz impuesta violentamente por la fuerza de las armas o por la fuerza del dinero. No queremos la paz de personas que viven aplastadas por el poder político, o social, o económico. No queremos la paz de los cementerios. Queremos la paz de los cuerpos y de las almas, la paz material y la paz espiritual. Sabemos que esta paz de Dios no la podemos conseguir plenamente mientras vivamos en esta tierra, pero debemos aspirar cada día a acercarnos un poco más a ella. Tampoco la vamos a conseguir con nuestras solas fuerzas humanas, necesitamos la ayuda de Dios. Por eso, vamos a pedirle hoy a Dios que, por intercesión de su madre, Santa María, se fije en nosotros y nos conceda la paz.
Finalmente,este es un día para dar gracias a Dios. Gracias por todo lo que hemos vivido en este año que terminamos, gracias por lo que viviremos en el año que comienza, gracias por todo lo nuevo que aparece en nuestra vida. Le pedimos a Dios que todos los buenos deseos que tenemos y que nos decimos en el Nuevo Año sepamos hacerlos realidad. Hacemos nuestro propósito de favorecer todo lo que ayude a que haya más felicidad para todos, amigos y desconocidos. Este es nuestro deseo: "Paz y bien para todos".
Para reflexionar: ¿Cómo inicio el nuevo año: con esperanza y fe? ¿Con alegría y optimismo? ¿Dispuesto a generar la paz en mi familia y por donde vaya?
Para rezar: Porque Jesús, fue nacido de mujer, amamos y veneramos el nombre de esa mujer:María. Porque María, es espejo de la humanidad redimida, bendecimos y suspiramos, en este Año Nuevo, a la nueva Eva, a Aquella que nos ha dado tanto: aJesús. Para ser Madre de Dios y Madre nuestra, no dejó atrás su pobreza ni su sencillez, su obediencia y su ser maternal. ¡Bendecimos tu docilidad, María! Porque María, meditaba las cosas sagradas en lo más hondo de su corazón, bendecimos su memoria, su espíritu y su fe. ¡Bendita, Tú, María! Porque María, como el sol que amanece ilumina los rincones más oscuros de nuestra casa.
Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org
El Cardenal Urosa llama a trabajar por la paz en Mensaje de Año Nuevo
Ramón Antonio Pérez/ Guardián Católico
Caracas, 31 de diciembre de 2014.- “Muchos analistas nos dicen que este año 2015 va a ser particularmente difícil para los venezolanos, debido a graves dificultades de orden político, económico y social”, ha escrito el Cardenal Jorge Urosa Savino en su mensaje para el Año Nuevo, titulado: “Felicidad y Renovación Espiritual”.
El Arzobispo de Caracas explica que generalmente, “las causas de esas dificultades son las conductas erradas de las personas”. Y menciona “el olvido de Dios y la indiferencia religiosa, el odio y el egoísmo, el afán de lucro y la idolatría del dinero, el ansia de poder y la soberbia política, el desenfreno de las pasiones, el ocio y la pereza”.
En tal sentido, invita a poner en práctica la Palabra de Dios. 
“Si queremos ser felices tenemos ineludiblemente que poner en práctica la Palabra de Dios, que nos invita a amar al prójimo, a ser honestos, a respetar la familia y el matrimonio, a rechazar el odio y la violencia, y trabajar por la paz”. Es decir, “a superar con una vida recta, santa y justa, las dificultades que vamos encontrando en la vida”, dijo.
Enfatizó que el país necesita el diálogo y la concertación a fin de resolver los conflictos de manera pacífica, pero también de una renovación espiritual. 
“Más allá de las medidas políticas, económicas y sociales que se deben necesariamente implementar en Venezuela para solucionar los graves problemas que tenemos, es necesario que los venezolanos, y en especial los católicos, nos acerquemos más a Dios, y dejemos a un lado los vicios y pecados que nos han llevado a esta situación”, indica.
“Si queremos ser felices tenemos que renovarnos espiritualmente”, acotó Urosa.
De igual manera, exhortó a la población venezolana a alejarse del “camino del pecado, del desorden, del relajo afectivo-sexual”, porque “no es el camino de la felicidad”. Para alcanzar la felicidad propuso: “agarrarnos de la mano de Dios y caminar con El, escuchando y cumpliendo su palabra”.
Finalmente pidió la intersección de la Virgen de Coromoto y su protección para toda la familia venezolana. “Pidámosle a Dios por nuestras familias, por los jóvenes y los niños, por los presos de toda clase, por los enfermos, por las víctimas de la inseguridad, por los que sufren en cualquier forma”.
El mensaje de Año Nuevo 2015 del Cardenal Jorge Urosa Savino, será leído por los sacerdotes, diáconos y miembros de institutos de vida consagrada de la Arquidiócesis de Caracas, en todas las misas que se celebrarán en las Iglesias parroquiales y filiales de la Metrópolis, el fin de semana 3 y 4 de enero de 2015.