Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

sábado, 21 de junio de 2014

Si Giordani se reconoce como artífice de este aquelarre que fue el 2012, como el pródigo que permitió casi sesenta mil millones de dólares en importaciones, de los cuales veinte mil millones se los cogieron según la propia presidenta del BCV de principios del 2013 (de esto, nada en la carta), se contradice entonces cuando reprocha al gobierno de Maduro que "resulta doloroso y alarmante (... ) el otorgamiento de recursos masivos a todos quienes lo solicitan sin un programa fiscal encuadrado en una planificación socialista que le dé consistencia a las actividades solicitantes".

Doloroso y alarmante

La penuria de hoy es responsabilidad de la peor gestión fiscal de toda la historia

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GUSTAVO LINARES BENZO |  EL UNIVERSAL
sábado 21 de junio de 2014  12:00 AM
Un documento esencial para entender el país y las causas de su situación actual es el famoso audio de la entrevista, rendición de cuentas o sesión de psicoanálisis de Mario Silva con el virrey cubano para Venezuela, hecho público a comienzos del 2013. Ahora tenemos otro, la carta de Jorge Giordani a su salida del Gobierno.

A estas alturas mucho se habrá dicho y muy probablemente hasta los compañeros de las páginas de opinión de El Universal de hoy mismo se referirán mucho mejor que este lugar a documento tan revelador. A riesgo de repetir, se quieren anotar algunos puntos importantes. Primero, el hecho mismo de que un ministro, y más este ministro, escriba una carta pública explicando su salida, más allá de su contenido. La carta de Giordani debe ser un evento único en nuestra historia, así hubiera contenido las mayores alabanzas a Maduro, la más tierna muestra de agradecimiento al nuevo líder del proceso y hubiera garantizado a los venezolanos que el Gobierno va por el mejor camino.

Aun en ese supuesto, que nada tiene que ver con la crítica feroz a Maduro que es la carta de principio a fin, lo que ha hecho Giordani no lo ha hecho ministro alguno en nuestra historia, de hecho, no lo hace ni el jefe de personal de una pollera cuando lo botan. Hay que esperar las memorias, o declaraciones de prensa muy posteriores y dadas en clave, para saber por qué se fue.

Peor aún es que tengamos un gobierno que no es capaz de prever tamaño desliz. Un régimen que no oculta su afán oliscón y husmeador, que devela supuestas conspiraciones universales que tienen décadas de planificación, no es capaz de saber qué hay en la laptop del ministro más importante, ni que éste se iba a ir montando este espectáculo. ¿Quién gobierna? La salida a la luz pública de la carta es una preocupante muestra de anarquía.

Pero, por otro lado, sólo de esta manera termina el pueblo conociendo cómo se ha mal gobernado estos años. La oscuridad absoluta, de noche sin luna, que es la actividad del Gobierno, se debe básicamente a Jorge Giordani. Nadie en la historia moderna ha tenido tan férreamente bajo su control a las finanzas públicas. Llegó, incluso, en gesto propio del Precámbrico, a ser a la vez ministro de Finanzas y de Planificación. La penuria de hoy es responsabilidad de la peor gestión fiscal de toda la historia, de cómo un caudillo galáctico encargó a Giordani de convertir a Venezuela en tierra arrasada y éste ejecutó el encargo a las mil maravillas.

La carta es prueba de que todo fue a propósito, de que con toda intención se quebró al país para ganar las elecciones de octubre del 2012, con un candidato gravísimamente enfermo pero única posibilidad de mantener el poder. Así, Giordani dice con una sinceridad asombrosa que "en este camino del proceso bolivariano era crucial superar el desafío del 7 de octubre de 2012 (... ). Se trataba de la consolidación del poder político como un objetivo esencial para la fortaleza de la revolución y para la apertura de una nueva etapa del proceso. La superación se consiguió con un gran sacrificio y con un esfuerzo económico y financiero que llevó el acceso y uso de los recursos a niveles extremos que requerirán de una revisión para garantizar la sostenibilidad de la transformación económica y social". Raspamos la olla, se gastó todo y ahora estamos en revisión, es decir, en la penuria. 

Se llevó el gasto "a niveles extremos", gasto que a renglón seguido Giordani reconoce que fue de regalos para grandes y chicos, parece el relleno de una piñata: "Importantes subvenciones a servicios públicos de primera necesidad (alimentación, electricidad, combustibles, agua, transporte, bienes de consumo masivo, servicios de vivienda). Lograr el acceso a los recursos necesarios con un aumento sustancial del endeudamiento de Pdvsa y endeudamiento interno del Gobierno Central, y con endeudamiento externo moderado. Mantener la tasa de cambio que favoreció las importaciones y redujo las exportaciones, ya limitadas de la economía privada. Subvención a empresas públicas con grandes déficits operacionales para velar en el corto plazo por el empleo y los salarios de quienes allí trabajan".

Si Giordani se reconoce como artífice de este aquelarre que fue el 2012, como el pródigo que permitió casi sesenta mil millones de dólares en importaciones, de los cuales veinte mil millones se los cogieron según la propia presidenta del BCV de principios del 2013 (de esto, nada en la carta), se contradice entonces cuando reprocha al gobierno de Maduro que "resulta doloroso y alarmante (... ) el otorgamiento de recursos masivos a todos quienes lo solicitan sin un programa fiscal encuadrado en una planificación socialista que le dé consistencia a las actividades solicitantes". Resulta doloroso y alarmante leer la carta de Giordani, todo es muy doloroso y alarmante, pero por lo visto el único al que no le dolía ni alarmaba hasta que perdió el poder fue al súper ministro de Planificación y Finanzas y todo lo que tuviera que ver con los fondos públicos.

@glinaresbenzo