Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

miércoles, 4 de marzo de 2015

Ayer fue cremado el "Gusano"...Luis Brito como él quería: con música de Los Beatles, que todos cantaran "Eleanor Rigby", mientras se repartía chicharrón y todos brindaban con miche...Hablaron sus verdaderos amigos, no los oportunistas de nuevo cuño amistoso, sólo sus "hermanos" quienes le cantaron el Himno Nacional y contaron verdaderas anécdotas de su vida...Al final le echaron miche a la urna...Todo sumamente conmovedor y parecido a él...Paz a su alma...

Beatles- Eleanor Rigby - YouTube




  1. www.youtube.com/watch?v=k9Itt02QOO0

    5 de ene. de 2008 - Subido por HippieGirl34
    Elenor Rigby (a.k.a. All the Lonely People) by The Beatles.

Se fue Luis Brito, gran artista y mejor maestro

El fotógrafo venezolano Luis Brito falleció este 1 de marzo de 2015 / Foto Manuel Sardá
“Captaba una imagen o un conjunto de ellas y a partir de entonces elaboraba su discurso visual”Antolín Sánchez / Foto Manuel Sardá
Premio Nacional de Fotografía 1996, fue determinante en el nacimiento de la fotografía contemporánea en el país

“Me hubiese gustado ser escritor o músico”. Pero no. La fotografía agradece que Luis Brito (Río Caribe 1945-Caracas 2015) haya elegido a sus 30 años una cámara como compañera y, desde entonces, se dedicara a mostrar su compromiso con la vida y consigo mismo a través de las imágenes que hasta el domingo registró y que tanto lo alimentaron.
Para sus amigos y discípulos ayer amaneció de golpe. Aún no salía el sol y su cuerpo yacía en la calle Caroní de Bello Monte: un infarto fulminante detuvo el paso de un hombre claro, radical, honesto, amigo de sus amigos, y de un profesional cuya obra resultó determinante en el nacimiento de la fotografía contemporánea en Venezuela.
Fue en 1975 cuando Brito asumió la fotografía como lenguaje. Hombre de pueblo, como se definía, encontró en la locura, la religión, la muerte y la vida los elementos fundamentales de su trabajo. En aquel entonces la serie Los desterrados, en la que registró la Semana Santa en Santa Teresa y San Francisco, marcó el inicio como fotógrafo de quien fue Premio Nacional de Cultura, mención Fotografía en 1996. Luego se sintió fascinado por el universo de la danza y el teatro, y bien sobre el escenario o detrás de él registró hermosas y dramáticas imágenes.
Para Nelson Garrido, alumno y amigo, fue un gran docente. Con él compartió Luis Brito su última noche, la del sábado. “Estaba bien, tranquilo. Hablamos mucho”, recuerda Garrido quien lo define como su maestro. De su trabajo Garrido destaca el nivel de contraste que había en sus obras. “Era un lenguaje personal extraordinario. Extraordinario en la composición y el contraste”, afirma.
Con su amigo y también fotógrafo Antolín Sánchez pasó la mañana del sábado. Cuenta Sánchez que anímicamente lo encontró mucho mejor que cuando se fue a Europa hace unos seis meses. Recién había regresado al país a comienzos de febrero y estaba enfocado en un trabajo sobre los descendientes de los alemanes llegados a la Colonia Tovar que quería exponer allí. “No es un lugar común, pero su trabajo irá ganando peso con el paso del tiempo”. Sánchez pone el acento en la manera de trabajar de Brito: “No se planteaba un concepto, un trabajo teórico. Captaba una imagen o un conjunto de ellas y a partir de entonces elaboraba su discurso visual”. Para Sánchez alcanzó elevados niveles de inteligencia visual.
Guillermo Suárez, también amigo y colega, lo recuerda como un ciudadano de a pie a quien la situación política del país lo tenía muy preocupado. “Era un hombre muy comprometido”, recuerda. Y afirma: “Era como el señor Miyagi, el de la película Karate Kid. Un extraordinario maestro que enseñaba a ver la vida a través de las imágenes.
“Eramos panitas-panitas”, dice entre lágrimas su discípulo Adán Zárate. Un maestro con el que a la vez que aprendía de fotografía, podía pasar horas escuchando desde Bach a Gardel, pasando por Lavoe; viendo clásicos de la filmografía italiana y analizando imágenes. El jueves coincidieron por última vez. “Hizo comentarios muy ácidos, como solía hacer”, recuerda Zárate y reflexiona sobre la gran enseñanza de Brito: “Fue un creador muy crítico para quien el ser humano y sus emociones estaba por encima de todo”.
Nelson Garrido lo tuvo siempre claro: el homenaje que mereció en vida Luis Brito se le hará a partir de ahora. “Desde hoy sus amigos asumimos con él y su trabajo el compromiso de recoger su obra en un gran libro, que le debimos haber hecho desde hace mucho”.
Hoy, a partir de las 2:00 pm, sus restos serán velados en la Funeraria Vallés. Allí, amigos y discípulos despedirán al creador que manifestó: “Creo que los fotógrafos están en la obligación de dejar algo, no se trata de ser solamente artistas”.

Luis Brito, espíritu expuesto... y libre

El fotógrafo venezolano murió ayer a los 69 años.

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El artista visual ganó el Premio Nacional de Fotografía en 1996 (Gustavo Bandres/Archivo)
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DANIEL FERMÍN |  EL UNIVERSAL
lunes 2 de marzo de 2015  08:58 AM
Luis Brito (Río Caribe, 1945-Caracas, 2015) se dedicó a la fotografía porque no pudo escribir. El artista venezolano encontró en las imágenes su forma de contar historias universales. Ayer, a los 69 años, murió a causa de un infarto luego de una trayectoria enfocada en retratar a la vida misma (sus restos serán velados desde hoy, a las 2:00 pm, en la capilla Provenzal de la Funeraria Vallés).

Al fotógrafo nunca lo abandonó el lugar donde nació y creció. En su pueblo se puede hallar la esencia de su trabajo. "Río Caribe gira en torno a la religión, la locura y la muerte. La influencia más fuerte que he tenido en mi oficio son esos tres temas fundamentales", contó el creador en un cortometraje documental que realizó Antolín Sánchez hace ocho años.

Los inicios de Brito en su profesión se remontan a los 70. Una cámara que le prestó Vladimir Sersa le sirvió para realizar su serie Los desterrados. La fe, la piedad, el recogimiento a través de seres en procesión en la Semana Santa. "En el 75 asumo la fotografía no sólo como trabajo, sino como cosa de vida, como aquello que me alimenta. Hay cosas que no podía hacer, me hubiese gustado ser escritor o músico. A partir de esa fecha asumo la fotografía como una forma de lenguaje", recordó en un encuentro con los periodistas en 2013 antes de inaugurar la muestra Espíritu expuesto. Antología fotográfica de Luis Brito en la Sala TAC del Trasnocho Cultural.

Luis Brito logró crear un estilo propio con las imágenes. Fotos que cuentan con una estructura narrativa de detalles. El ser humano visto por sus pies, sus manos, sus rostros. Primeros planos, encuadres que dejan un gran vacío arriba. Más de algún conocedor podría identificar una gráfica de Brito sin tener que leer el nombre del autor a un lado.

Claro que el trabajo de Brito también tiene un concepto. No sólo de la estética vive el hombre. "La fotografía es un compromiso conmigo mismo, con mi tiempo y fundamentalmente con el ser humano. Lo que he hecho es botar los fantasmas que me habitan. No soy un fotógrafo decorador. No puedo serlo en un país que ha vivido mucho tiempo lacerado".

La obra de Luis Brito incluye más de 15 exposiciones individuales en varios países. Venezuela, Francia, España, México, Colombia, Egipto, Alemania. Ganador del Premio Nacional de Fotografía en 1996, sus imágenes quedan tras su muerte. "Yo me atrevo a decir que su trabajo va a ser mucho más apreciado en el futuro de lo que ha sido hasta ahora. El rasgo de humanidad de los temas que él manejó, su forma de tratarlos, van más allá del tiempo", indicó Antolín Sánchez, que el sábado habló con Brito sobre próximos proyectos que ya no podrá cumplir.

Fotos a color y blanco y negro, imágenes en un manicomio, la alegría, el dolor, la tristeza, su misticismo, el oficio gráfico como un acto de fe. "Lo digo sin exagerar: se ha perdido uno de los ojos más inteligentes de las artes visuales en Venezuela. Tenía un modo de aproximarse a las cosas con un margen para la ironía. Luis Brito entendió que la fotografía es el acontecimiento en sí mismo y eso hace que el hecho retratado siempre esté presente", dijo el curador Félix Suazo. Brito contó historias, suyas y ajenas, que reflejan su espíritu.

NOTA: 
Clase Turista Venezuela

El miche claro y el calentado, tradición de raíces andinas

El "Miche" un aguardiente fuerte acostumbrado a beber en la región andina se obtiene en alambiques artesanales, por la fermentación de la panela (papelón) y luego destilado.

Se trata de la bebida típica de los Andes venezolanos. Muchos hogares en los pueblos andinos aún fabrican de manera artesanal este licor. Tiene la particularidad de  aclarar la garganta y calentar el cuerpo en los páramos andinos.

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