Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

sábado, 18 de abril de 2015

A partir del 19 de abril de 1810 queda asentado como principio cardinal de todo gobierno democrático su Constitución, según el voto de los pueblos. Formulación por la cual ha venido luchando el país en su ya larga y accidentada vida institucional.

Crónicas de disidencia

El 19 de Abril histórico

Columnista, Notitarde, Domingo Alfonso Bacalao (Notitarde/)
El 19 de Abril histórico (2391993)

Domingo Alfonso Bacalao
Con innegable constancia e inteligencia la MUD transita el duro camino de sus obligaciones. 
El dinamismo de su acción política y la claridad de los objetivos a emprender darán cuenta de 
los buenos resultados esperados. El ambiente de ruina física y moral de la Venezuela 
decadente de nuestros días, está generando una corriente mayoritaria de profundas 
transformaciones políticas y sociales que le devolverán el tono de los éxitos que un día 
alcanzo.

Construir una poderosa alternativa democrática es el desafío mayor de un liderazgo político 
que debe situarse a la altura de sus graves responsabilidades históricas. La pluralidad 
del sector opositor debe ser un estímulo para dar lo mejor de sí en la recuperación de la 
vida democrática del país.

Las diversas posiciones existentes son todas legítimas en el juego del poder, sin 
embargo, la lógica política aconseja un orden de prioridades. En este sentido, las 
elecciones parlamentarias son una apuesta inmediata que puede comenzar a cambiar 
la realidad institucional de la República.

En este orden de ideas, la proximidad de esta fecha magna nos sugiere unas breves 
apuntaciones, estimulantes en medio del pantano que nos asfixia. A partir del 19 de 
abril de 1810 queda asentado como principio cardinal de todo gobierno democrático 
su Constitución, según el voto de los pueblos. Formulación por la cual ha venido luchando 
el país en su ya larga y accidentada vida institucional.

Esa legitimidad de origen se debe complementar con la legitimidad de ejercicio, donde, 
lamentablemente, han venido encallando los gobiernos personalistas, autoritarios y 
tiránicos, que han sembrado de frustración y de dolor la evolución política y cultural 
de la nación.

De los 215 años transcurridos desde la epopeya de 1810 hasta nuestros días, 157 han sido 
de gobiernos militares. El gran esfuerzo y sacrificio de aquellos precursores no ha tenido 
la permanente vigilancia y atención del pueblo y de sus conductores en los años subsiguientes.

La conciencia civilista y democrática no ha podido contener el impulso destructor del 
gendarme necesario, se han impuesto los hombres de presa sobre la entrega desinteresada 
de los pensadores y los ideólogos. Es la tragedia de las ideas, de las constituciones, 
violentadas y desconocidas hasta convertirnos en una sociedad de alta inflación 
constitucional, incapaces de normar satisfactoriamente la vida civilizada de la gente.

El ideal democrático y civil que enarbolaron desde los tiempos inspirados y fecundos del 19 
de abril de 1810 y el 5 de julio de 1811, se ha debilitado, pasando muchas veces por las 
horcas caudinas de la regresión anti-histórica, que nos ha convertido en un país de 
constantes desengaños, perdiendo con mucha frecuencia numerosas oportunidades de 
poderosos saltos hacia el desarrollo y la consolidación institucional, como nos ha 
sucedido en esta etapa contrarrevolucionaria que estamos viviendo.

La democracia, en vez de perfeccionarse y progresar, involuciona en algunos países 
hispanoamericanos, asediada por concepciones, teorías, ideologías y experimentos ya 
fracasados en otras regiones del planeta.

Se impone, pues, una reflexión profunda en la perspectiva de nuestra historia, 
para corroborar el espíritu auténticamente democrático y civilista que nos legaron 
esos acontecimientos conjuntamente con nuestra Independencia. Meditar constantemente 
sobre estos temas constituye una forma de reencontrar los hilos de la trama existencial 
que nos ha dado fuerza para remontarnos sobre nuestras propias carencias y caídas. 
Construir la esperanza a partir de los grandes episodios que ha modelado nuestra 
vida de pueblo, es un ejercicio que tiene una honda significación en el momento actual.