miércoles, 1 de junio de 2011

Luisa Galíndez ... Naguanagua y sus fiestas (I)

El Carabobeño 30 mayo 2011

Guillermo Mujica Sevilla

|| De Azules y de

Brumas

Luisa Galíndez ... Naguanagua y sus fiestas (I)

Oswaldo Feo Caballero en su obra "Monografía de Naguanagua" relata: en los albores de la conquista española y mediando el siglo XVI, nos encontramos con el nombre de Nagoagoa e Inagoagoa, nombre de un Cacique que moraba al norte del "Valle de Tacarigua".

Más adelante señala: "El 10 de mayo de 1772, se concretó la fundación, la importancia que toma la población en pocos años fue propicia para que el obispo Don Mariano Martí, que cumplía visita pastoral a Valencia, erige canónicamente la parroquia eclesiástica, Nuestra Señora de La Begoña el 14 de mayo de 1782".

La población era de vascos y la Patrona de ellos es Nuestra Señora de la Begoña, su catolicismo ha sido notorio desde las épocas más remotas.

Coincide la celebración de las fiestas en honor a Nuestra Señora de La Begoña, con el Día de la Asunción y el de la Virgen de la Soledad. No sabemos a ciencia cierta en qué año comenzaron las fiestas populares, la población de Naguanagua rinde a su Patrona, un gran culto.

Podemos asegurar que, en 1830 ya existían las fiestas populares. El destacado pintor Carmelo Fernández, autor del dibujo de Bolívar de nuestra moneda, describe lo siguiente en el año recién mencionado: "Muchas personas de Valencia concurrían a aquellas fiestas, animadas con gente de todas clases, donde el mayor entusiasmo estaba en beber mucho hasta perder el conocimiento, y formaban grandes escándalos en los cuales salían a relucir los resquemores políticos de la época".

En Apuntes sobre la Vida de una República Sudamericana del señor Eastwick, tomamos estas líneas. El 15 de agosto (no menciona el año), suponemos que sea a mitad del siglo pasado, se me invitó a una lidia de toros en Naguanagua, aldea que queda a unas cinco millas de Valencia. Hicimos el viaje en un carruaje muy tosco y el conductor en un estado de embriaguez casi total, nos llevó sobre pedruscos, baches y canjilones del camino.

En Naguanagua había juegos de azar y un desenfreno casi general por el licor. Los toros no llegaron pero varios caballeros se pusieron a galopar calle arriba y calle abajo para mostrar su arrojo, si hubieran tenido toros que lidiar, en un trayecto de doscientas cincuenta yardas.

El año 1890 existía el "Club Girardot", ese año fue acondicionado con cincuenta camas decentes, 25 hamacas y 25 chinchorros para quienes querían dormir en Naguanagua. El dueño de este club arrendó una espaciosa casa en todo el frente de la Plaza Bolívar, donde había una mesa con cien cubiertos; allí se sirvió hervido de pescado, morrocoy a lo turco, guisado de guacharaca, costillas a la llanera, chocolate y leche de vacas americanas.

Además del servicio del país había media docena de chinos. A las dos de la tarde, paseo en burro a Mañongo para comer cachapas calientes con queso de mano, por la noche, gran baile en el Club.

Se celebraron las fiestas religiosas en honor a la Begoña y los tradicionales regocijos populares.

Todos los años el 16 de agosto el general Hermógenes López, oriundo del pueblo ofrecía a la Patrona una espléndida fiesta religiosa ofrenda votiva, por haber salvado la vida después de sufrir herida en un combate. Presidió el Estado Carabobo los años 1867, 1882, 1883, 1884 y 1888 y fue Presidente de la República en el año 1887.