Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

domingo, 16 de diciembre de 2012

Sobre el Taller Libre de Arte (1948-1952)."Detrás de esas obras está toda la pintura figurativa venezolana vista absolutamente distinta. Cada una de estas piezas, en consecuencia, navega en esa carga conceptual y plástica que tiene que ver con la apertura a un tiempo. El Taller, si bien no tenía una conceptualización de manifiesto o de proclama, estaba silencioso y espectacularmente realizando una obra cuya transcendencia es la que nosotros estamos dispuesto a rescatar a partir de ahora"


ENTREVISTA FRANCISCO DA ANTONIO, ARTISTA PLÁSTICO Y CURADOR

"El Taller no fue un movimiento"

"Detrás de esas obras está toda la pintura figurativa venezolana vista absolutamente distinta"

imageRotate
El creador hizo la curaduría de la exposición "Taller Libre de Arte: 1948-1952" en Odalys Galería de Arte, en el C.C Concresa NICOLA ROCCO
DUBRASKA FALCÓN , FRANCISCO DA ANTONIO , ARTISTA PLÁSTICO Y CURADOR |  EL UNIVERSAL
sábado 15 de diciembre de 2012  12:00 AM
De momentos, Francisco Da Antonio no encuentra respuestas claras. A la hora de explicarlo, confiesa, se siente confundido. Él, artista plástico, exdirector de la Galería de Arte Nacional y profesor, le cuesta responder el cómo, cuándo y por qué del Taller Libre de Arte, el espacio que, entre 1948 y 1952, convocó a un conjunto de jóvenes creadores que estaba descubriendo el país a través de sus pinturas y dibujos. 

"El Taller tomó del pueblo, de las áreas populares, lo más imperceptible y lo convirtió en arte de vanguardia. Lo fundamental del Taller fue convertir todo ese cuerpo de lo ancestral, lo popular, lo folclórico y lo prosaico en obra de arte contemporánea", reconoce quién también fue miembro del local. 

El local estuvo primero en el edificio Miranda en la esquina de Mercaderes; luego, en la de Pajaritos y de ahí en la Cipreses, según las construcciones de la época. Ahí confluyeron todos las tendencias del arte venezolano. "El Taller no fue un movimiento, fue un local. Un local en donde concurrimos todos. El milagro de ese espacio es que, sin saberlo, todos allí éramos distintos. No había una cartilla. No era una escuela. No había indicaciones". 

Desde el jueves, Da Antonio decidió homenajearlos, reelerlos y profundizar en ellos como el inicio del arte contemporáneo venezolano. Esto a través de la exposición Taller Libre de Arte. 1948-1952. Los orígenes de lo contemporáneo, que estará hasta marzo de 2013 en Odalys Galería de Arte, dentro de Centro Comercial Concresa. 

"Cuando lees los textos acerca de la pintura venezolana en el siglo XX, de los críticos, analistas y de los propios artistas, tienes la sensación de que después del paisajismo, Manuel Cabré y el Círculo de Bellas Artes, apareció la Ciudad Universitaria con el arte abstracto y el constructivismo, ¡cómo si no hubiese un hilo conductor que vinculara una cosa con la otra! Por eso le pusimos a la exposición como subtítulo Los orígenes de lo contemporáneo". 

Da Antonio, junto con Douglas Monroy, presenta una curaduría con 41 obras creadas por Mateo Manaure, Mario Abreu, Lourdes Armas, José Fernández Díaz, Emma García, Luis Guevara Moreno, César Enríquez, Ángel Hurtado, Humberto Jaimes Sánchez, Pedro León Castro, Víctor Millán, Alirio Oramas, Régulo Pérez, Federico Sandoval, Enrique Sardá, Marius Sznajderman, Oswaldo Trejo, Virgilio Trómpiz, Víctor Valera, Oswaldo Vigas y el propio Francisco Da Antonio. 

"Detrás de esas obras está toda la pintura figurativa venezolana vista absolutamente distinta. Cada una de estas piezas, en consecuencia, navega en esa carga conceptual y plástica que tiene que ver con la apertura a un tiempo. El Taller, si bien no tenía una conceptualización de manifiesto o de proclama, estaba silencioso y espectacularmente realizando una obra cuya transcendencia es la que nosotros estamos dispuesto a rescatar a partir de ahora", reconoce. 

El Taller tiene tan solo, según asegura Da Antonio, tres antecedentes expositivos: una exhibición en 1965; Indagación de la imagen en la Galería de Arte Nacional, en 1980, y otra muestra en el Museo Jacobo Borges. El triunfo internacional de artistas, como Jesús Soto, Carlos Cruz-Diez o Marisol hizo -cuenta el experto- que el mundo del arte los viera a ellos con más contundencia. 

"Esta exposición nos muestra la valoración de una serie de maestros que a partir de ese momento comenzaron a afinar una visión de la contemporaneidad; a dar paso a una serie de elementos y que si bien se fracturaron mantuvieron sus obras. Claro, en condiciones no tan favorables como si la tuvieron los que estaban en una onda más intelectual y constructiva", concluye Da Antonio con más respuestas que preguntas.