viernes, 7 de diciembre de 2012

Venezuela celebra la declaración de los Diablos Danzantes como Patrimonio.


Máscaras de lo sagrado y lo profano

Venezuela celebra la declaración de los Diablos Danzantes como Patrimonio.

Venezuela: un lugar de patrimonios mundiales de la Unesco


El país también tiene a Coro y su puerto, al Parque Nacional Canaima 

y a la Ciudad Universitaria en la lista de bienes.

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Rafael Salazar considera que los Diablos son el sincretismo perfecto
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ÁNGEL RICARDO GÓMEZ |  EL UNIVERSAL
viernes 7 de diciembre de 2012  08:13 AM
Francisco José Herrera se enfrentó a la muerte a los 12 años. Tenía peritonitis, había que operarlo de emergencia y no había quirófano disponible ni en San Francisco de Yare ni en Ocumare de la Costa. "El doctor dijo delante de mí que si me llevaban a Caracas, moría. Recuerdo que le agarré la mano fuerte a mi mamá y le dije: 'El Santísimo me va a sacar de esta'. Como cosas de Dios, en menos de una hora se consiguió anestesia, apareció el quirófano y me operaron. Cuando desperté, al primero que vi fue a mi padrino, Manuel el 'Mocho' Sanoja, segundo capataz de los Diablos de Yare y a él le dije: 'De ahora en adelante voy a pagarle promesa al Santísimo'".

Francisco participa en la diablada desde niño, pero al ser esta un acto de fe, fue a los 12 años cuando fue autorizado para pagar su promesa. Ya tiene 29 años viviendo esta tradición, como lo hicieron también su abuelo, Luis Francisco Zamora, primer presidente de la cofradía, de 1948 a 1964, y su padre, Pedro José Herrera.

Este promesero es apenas uno de los 1.600 registrados ante la cofradía de los Diablos de Yare, la más conocida y numerosa de Venezuela, territorio donde hay al menos una docena de cofradías más. Ayer la Unesco declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a una tradición que tiene cinco siglos de historia en Venezuela.

"Para nosotros es un orgullo, aunque creo que es demasiado tarde para una tradición con tantos años arraigada, con tanta organización y respeto. Esperamos saber llevar con honor este premio, porque para nosotros es un premio", comenta el promesero.

El noveno jueves después del Jueves Santo de la Iglesia Católica se celebra Corpus Christi o Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

"Desde el miércoles, víspera de Corpus Christi, nos reunimos en la Casa de los Diablos. Como a las 9:00 de la mañana del jueves salen varios cajeros (percusionistas) y detrás los Diablos con sus máscaras y trajes rojos. Como a las 11:50 nos vamos hacia la plaza a escuchar los repiques de campanas. Desde las cuatro esquinas sale lo que Juan Liscano llamaba la 'ola diabólica'. Llegamos con la máscara puesta, pero cuando sale el sacerdote con la Custodia (Santísimo Sacramento) nos quitamos la máscara en señal de respeto, y el sacerdote nos concede el permiso para bailar en los principales altares del pueblo, el del sacerdote, las alcaldías, las prefecturas, los colegios y las casas de algunos promeseros", narra Herrera, quien explica que a las 6:00 de la tarde parte una procesión desde El Empedrao hasta El Calvario con una réplica del Santísimo. En la cruz se quedan aquellos diablos que cantan décimas, salves y fulías, y se realiza un velorio de cruz. El bien ha triunfado sobre el mal.

El promesero habla de las categorías que existen en la cofradía de Yare. Entre los hombres hay tres capataces: el primero se distingue por una máscara que tiene cuatro cuernos que simbolizan los puntos cardinales, Norte, Sur, Este y Oeste; y el segundo y tercer capataz portan una careta con tres cachos. Están los arreadores, del primero al quinto, que se encargan de mantener el orden y los promeseros, además de los cajeros, los auxiliares y el portaestandarte.

Entre las mujeres existe también la figura del capataz, de primero y segundo orden. Según Herrera, su principal función es agrupar y ordenar, aparte de acompañar y asistir a los promeseros con los niños. "A veces hay una que otra mujer que baila pero con el permiso del capataz hombre; lo hace con una máscara prestada", agrega Herrera.

En la sede de la Unesco, en París, hubo representaciones de varias cofradías venezolanas de Diablos Danzantes: Yare (Miranda); Turiamo, Cata, Ocumare de la Costa, Cuyagua y Chuao (Aragua); San Millán y Patanemo (Carabobo); Naiguatá (Vargas); San Rafael de Orituco (Guárico) y Tinaquillo (Cojedes).

No obstante, hay especialistas que han registrado otras manifestaciones de Diablos de Corpus Christi en Venezuela. En todo caso, hay fiesta en Venezuela por el anuncio. 

Twitter: @argomezc