Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

sábado, 19 de febrero de 2011

La Revolución Francesa, la revuelta árabe y...Venezuela

Comencemos de atrás para adelante,
esta realidad de la falta de comida, en
especial del pan o de las arepas si se
meten con la Polar y la Harina PAN
(cosa grande que Fidel Castro no puede
dimensionar porque, óyeme tú, no
es venezolano de nacimiento, menos aún los
robots negros del G2 cubano,)
segun el amigo articulista: "Los precios de los
alimentos no dejan de subir, y las revueltas por
el pan fueron un elemento clave en protestas
como las de Egipto o Túnez".
Eso es una terrible verdad en los llamados
países del "primer mundo", nosotros en la
Venezuela de mis ancestros, reciclábamos las
"sobras" y se convertían en tortillas, torticas de
arroz, carne guisadita o molida con papas, etc...
porque antes de 1973, todos éramos limitados
en nuestros mercados, al menos lo que yo viví
con mis tías tachirenses que me enseñaron que
"botar la comida es malo"...
Ahora resulta que el gobierno de Hugo Chávez y
Fidel Castro nos elevaron al "primer mundo", pues
tan "preocupados por el pueblo", por los "miserables"
de Víctor Hugo, con los que llora el Ministro de la
Cultura y el propio Chávez, nos han igualado a Alemania,
USA, etc. pero no por el progreso o porque se bota
la comida en las casas donde no hay sobras porque
no hay alimento suficiente para llenarse el estómago,
al extremo de dejar "sobritas", ¡NO! es el propio gobierno
que dejó podrir toneladas de alimentos en los puertos,
PUDREVAL llamaron al Instituto filial de PDVSA alimentos
que trajo containers y containers de comida de distintos
lugares del mundo, para dejarla podrir, como vimos
los que bajamos a Puerto Cabello y sentíamos el hedor
y suciedad que salía de ellos, que además estaban como
Dios, diseminados en todas partes, porque los almacenes
del puerto no se daban abasto. Gracias a Dios que
dos valientes diputadas de PROVE denunciaron
eñ horror de hediondez, mal aspecto y...corrupción.
¿Dónde estará el desatado enloquecido Robespierre
de Lacava que parece una fiera del Coliseo Romano
en tiempos de Nerón o Calígula
para comerse a los que no piensan
como él y su ídolo que está en Miraflores, y como Alcalde
Bolivariano de Puerto Cabello no ha dicho ni pío con
lo horrible que está el Puerto y la hedentina que no es
de la playa, sino de la propia ciudad y sus almacenes
portuarios?. Vayan y vean que no es mentira lo que vivimos
los carabobeños al bajar al hermosísimo Puerto Cabello.

¿Qué pasó en Egipto y Túnez desde el punto
de vista gastronómico?

Misión Gula de Miro Popic
Recetas egipcias y algo más que pan y cerveza
TAL CUAL 14-02-11



Imposible no hablar de Egipto en estos días y a pesar de lo lejos que estamos de El Cairo, geográficamente hablando porque en otro aspecto nos parecemos mucho, en asuntos de comida hay toda una historia que aprender. Por rutinario y normal que nos parezca lo que comemos hoy en día, a veces ignoramos que algunas cosas fueron creadas en época de los faraones, uno de los primeros imperios de la humanidad, como el pan y la cerveza, por ejemplo.

La cocina de los faraones no nació con ellos, sino que ellos nacieron con la cocina. Puede parecer algo abstracto, pero tratando de simplificar la explicación, es producto de la evolución cuando los primeros humanos pasaron de cazadores a cultivadores. Y esto fue posible gracias a la fertilidad generosa que permitió el cultivo de trigo y cebada en el triangulo formado por el mar Rojo, el Egeo y el Caspio, donde surgió la civilización egipcia. “La alimentación a base de cereales, en contraste con la dieta cárnica, -- dice Carson Ritchie -- causó tantos problemas que su resolución hizo que el hombre pasase de ser un cazador primitivo, a convertirse en un ser civilizado”. Esto no ocurrió de un día para otro, obviamente, pero fue el control de los alimentos lo que llevó a una organización social y política que duró milenios y se expresó en monumentos magníficos como las pirámides y las esfinges a orillas del Nilo.

La fertilidad de las tierras inundadas con las crecidas del río permitió a los egipcios la acumulación de alimentos suficientes como para no tener que preocuparse por producirlos día a día, ganando tiempo para el ocio y la creación. Eran los faraones quienes controlaban la producción alimenticia, los que aseguraban la alimentación de su pueblo, los que se preparaban para los períodos de las vacas flacas acumulando reservas cuando las vacas estaban gordas, para que no les pasara lo que a Mubarak hoy.

Allí surgieron los primeros cultivos de trigo, cebada, lino, cebollas, habas, pepinos, uvas, etc., mientras en las huertas criaban ocas y patos y en las cercanías las ovejas pastoreaban, creando la base para una cocina que tiene en la cerveza y el pan su máxima expresión. ¿Qué fue primero, el pan o la cerveza? Los historiadores no logran ponerse de acuerdo. La cerveza, dicen unos, es “el origen de todas las civilizaciones” porque gracias a la magia del grano fermentado “persuadió a la gente a asentarse en pueblos sociables” (y Chávez quiere acabar con ella). Los egipcios fueron los mayores consumidores de cerveza de la humanidad y la elaboraban macerando pan de cebada desmigajado en agua que aromatizaban agregándole jugo de dátiles, comino, jengibre, mirto y miel. La bebían tibia porque todavía no se inventaba el hielo.

El pan, por su parte, es el alimento símbolo de la humanidad y debe su éxito a un componente proteico llamado gluten, transformándolo en algo mágico, gracias a la simple combinación de agua y harina. Los primeros panes de la historia surgieron en Egipto y eran pequeñas tortas a base de mijo o cebada molidos que colocaban sobre piedras calentadas al sol. Se presume que el descubrimiento de la levadura fue fruto de la casualidad, cuando mezclaron una masa anterior, ya agria, con una nueva, aumentando su volumen y dando origen a un pan más liviano y comestible. La aparición del horno fue posterior en época de los romanos.

Los egipcios de hoy no comen como sus faraones. Imposible. No solo por el carácter diferenciador social que tiene la comida, sino por las continuas invasiones que sufrieron, especialmente la de los árabes a la muerte de Mahoma, allá por el VII, posteriormente los turcos, Napoleón, los ingleses, etc. La actual cocina egipcia es eminentemente árabe, una cocina frugal, con muchos vegetales y frutas, cordero como principal proteína animal, ausencia de licor, aunque producen cerveza y vino, abundante te de menta azucarado y dulces ricos en miel, dátiles y pistachos. Hay también algunas preparaciones que llevan el agregado de “a la egipcia”, como berenjenas a la egipcia, rellenas con cebolla y tomates salteados; ensalada egipcia hecha con arroz, salpicón de hígados de ave, hongos y, curiosamente para un país musulmán, jamón; y un famoso potaje a la egipcia, que consiste en una crema de arroz con ajoporro y cebollas fritas en mantequilla.

Nadie sospechaba hace un mes que en el país de los faraones, donde la historia se mide en milenios, luego de 30 años en el poder, Mubarak iba a quedar convertido en momia en apenas 15 días. Tendremos que pedir la receta.













Pues bien esa realidad de falta de pan desató la verdadera
REVOLUCION que partió la historia en dos: LA REVO-
LUCION FRANCESA y a partir de un detalle particular:

Uno de los primeros conceptos populares relacionados entre

el pan y la sociedad aparece en Europa bajo la idea romana

de pan y circo que ha derivado en similitudes como:

pan y fútbol (o su símil: pan y toros).

Esta idea surge en la política para amortiguar los

conflictos sociales proporcionando un placer simple y

básico al pueblo llano: pan gratis.

De la esposa del Rey de Francia Luis XVI: María Antonieta

es conocida la leyenda que durante la revolución francesa

la gente del pueblo, ante la falta de harina y trigo



fue directamente a Versalles a encarar a la reina, que

gastaba dinero en fiestas y joyas como actualmente

se nota en los gobiernos personalistas y ególatras

corrompidos que nos calamos, que patas en el

suelo de repente tienen haras de costosísimos

caballos, Hummers, etc...


ba7d7e9a15bd66976f5dc58222f34911 LUIS XVI Y MARIA ANTONIETA EN DIBUJOS ANIMADOS para niños de infantil

según se cuenta, ésta habría respondido con la frase:

“Que coman pasteles” (Qu’ils mangent de la brioche),

causando gran enojo en el pueblo...tanto que tanto ella

como su marido fueron depuestos, hechos prisioneros

y muertos en la guillotina...

La importancia del pan es tal para la humanidad que

es referencia en muchos sucesos que conmueven a los

pueblos hasta en la época de la Unión Soviética el pan fue

inflado con aire en 1963 con motivo del racionamiento

que impuso Nikita Khrushchev a la harina para que

pareciesen las barras más grandes, a este pan se le


nikitaFidel

denominó jocosamente masa de Khrushchev

(en idioma ruso: хрущёвское тесто). Los alienados

rusos maestros de los cubanos en aguantar hambre

por su enajenación comunista y el lavado´

de cerebro que desde la escuela tienen

no hicieron lo que hizo

el pueblo de "Los miserables" de Víctor Hugo en su

Revolución...Mosca pues, que la falta de pan o arepas

desata pasiones.











El Carabobeño 18 febrero 2011
Edición Digitañ

El drama de la comida desechada mientras otros pasan hambre

Cada día toneladas de comida son desechadas en el mundo. (Foto Archivo)

Berlín (DPA).- Los precios de los alimentos no dejan de subir, y las revueltas por el pan fueron un elemento clave en protestas como las de Egipto o Túnez. Pero en los países ricos -y en los no tanto- los supermercados tiran a diario toneladas de comida, una tragedia frente a la realidad de los que pasan hambre para la que se exigen soluciones.

Ya sean los tomates aplastados, el pan que se quedó duro o la ensalada que no está del todo fresca, toneladas de comida acaban a diario en la basura, aunque no se sabe exactamente cuánto, porque no hay cifras. Una parte de los alimentos va a instituciones sociales, pero muchas veces es más barato sencillamente tirarlos.

En Alemania se estima que al año acaban en la basura 20 millones de toneladas de alimentos. Y también en el comercio es grande el porcentaje de comida desechada, señala el periodista y cineasta Valentin Thurn, que cree que se trata de un enorme problema.

Thurn acaba de producir una película al respecto, “Taste the Waste - El desperdicio global de alimentos”. Es difícil tener cifras claras en Alemania, denuncia, mientras que otros países desarrollados como el Reino Unido sí tienen estudios al respecto.

La Asociación Alemana de Comercio Minorista de Alimentos estima que un dos por ciento de los productos van cada año directamente a la basura. “En el caso del pan y otros productos de panadería incluso un 12 por ciento y en el de la fruta y verdura un tres y un cinco por ciento”, afirma el representante Michael Gerling. Con una facturación anual de unos 150.000 millones de euros, la pérdida no es sólo moral, sino en dinero contante y sonante para el sector.

El ministro de Consumo de Renania del Norte-Westfalia, el “verde” Johannes Remmel, afirma que esta práctica “no sólo es cínica frente a todos los que pasan hambre, sino que es un despilfarro diario de muchas materias primas valiosas”.

Remmel propone soluciones: que las estanterías de las tiendas no estén tan llenas de comida fresca al final del día como a primera hora. También pueden ayudar paquetes más pequeños en una sociedad con cada vez más hogares formados por una sola persona. Y una mejor colaboración con las organizaciones de beneficencia y comedores sociales.

“Hay que optimizar los sistemas de distribución de los productos”, señala Gerling, algo que debería ser posible porque ya se hace un inventario informático de cada pan y cada yogur que llega a la venta.

En cambio, es mucho más difícil reducir la excesiva oferta, algo muy complicado por la competencia. “Los clientes se irían a la competencia si sólo encuentran un tipo de patatas en las estanterías”, afirma Gerling.

Los protectores del consumidor creen que también la fecha de vencimiento es un problema. “El consumidor tiene que ser informado de que en ningún caso se trata de la fecha en que sí o sí un producto se pudre”, subraya el experto en alimentación Frank Waskow.

Los comerciantes podrían por ejemplo ofrecer esos productos a un precio rebajado, indicando el por qué, en vez de tirarlos a la basura. El yogur o la mermelada son dos productos -señala Waskow- que suelen seguir perfectamente bien incluso después de la fecha de vencimiento.