Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

martes, 1 de febrero de 2011

Aprovecho la Fiesta de la Virgen de la Candelaria o de la candela, de las luces para ingresar el tema sobre Valencia, tratado también en este blog

No puedo dejar de lado la "coincidencia" que cerca del 2 de febrero, Fiesta de La Candela o de las Luces para la Iglesia Católica, se haya producido la explosión de CAVIM en Maracay...¿Señales que el Cielo nos manda en una fecha tan simbólica...???
Explosión de CAVIM. Maracay. Venezuela



Bueno lo importante es que aprovecho como nacida en la parroquia de La Candelaria en Caracas,



el simbolismo no sólo mariano sino de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén según la Ley Mosaica, y la aparición de artículos en la prensa regional carabobeña sobre la devoción a la Virgen de la Candelaria,



y de la parroquia con su nombre, que es la que al llegar a Valencia en 1974
fue testigo de mis paseos a pie y reflexiones, pues mucho me ha gustado,

en ella está el Bar "La Guairita" donde fui con


mi profesor Manuel Bermúdez y David Andrade cuando celebramos su ascenso a Académico de la Lengua, y David lo iba a entrevistar en su programa radial...donde además


compartí con Cristóbal Ruiz, el pintor de la bohemia, para introducir el tema de la ciudad de Valencia, otro de los que tienen un gran significado en mi vida, pues su sociedad ha nutrido, a veces, y maltratado en otras a mi alma, pero en verdad, es la ciudad de Venezuela que más conozco por mis investigaciones a lo largo de 35 años de trabajo en sus archivos y convivir con sus gentes, pues senté mi hogar aqui, me convertí en esposa, madre y abuela, o sea, mi adultez y vejez han transcurrido en ella, por lo que su historia, a mi manera, quiero contarla en plena libertad de conciencia, sobre todo en moemntos que describe


el periodista Alfredo Fermín de manera excelente en su columna dominical en el diario "El Carabobeño" del 30 enero 2011, que reproduzco a continuación.

30 enero 2011

Hoy y Después en Valencia

Se insiste en que, contra Valencia, existe una política de Estado para destruirla y rebajarla de su condición de ciudad alterna a Caracas como capital de la República, distinción que le correspondió en 1811 y en 1830, después de la separación de Venezuela de la Gran Colombia.

Casa de "La Estrella" donde "nació Venezuela"


Esta última decisión le ha costado muy caro a Valencia porque, según el


presidente Hugo Chávez, en esta ciudad se concretó la traición a Bolívar puesta en práctica por las oligarquías de Colombia y Venezuela. Una falsa interpretación de la historia porque el pecado de esta ciudad es haber sido sede de un congreso constituyente, al que asistieron diputados de todo el país, para dejar sin efecto un hermoso proyecto que estaba agrandando la ruina en que había quedado el país después de la Guerra de Independencia.

Dr. Miguel Peña
Sin embargo, el presidente Chávez, en su primera y segunda campaña electoral, no ocultó su antipatía hacia Valencia, a la cual le endilgó el calificativo de "nido de traidores".




A ese lejano acontecimiento se agrega el éxito que tuvo la gestión como gobernador de Henrique Salas


Römer, su contendor político, quien impulsó y logró que la descentralización avanzara para beneficio de las regiones del país. El jefe del Estado impuso la centralización y, quien no comparta su criterio es considerado enemigo del proceso revolucionario. Valencia, como capital del estado Carabobo, continúa siendo un peligro para el proyecto socialista, por lo cual es una zona a la cual hay que negarle hasta el agua.

Estas no son elucubraciones periodísticas. Hasta la propia dirigencia chavista se asombró y repudió en silencio la decisión de Chávez, en las últimas elecciones de gobernadores, para imponer como candidato


a Mario Silva, uno de los hombres más temidos del régimen por la forma de ofender y denigrar en su programa nocturno de la televisión oficial, hasta de ilustres revolucionarios. Silva sustituiría al también impuesto como castigo



general Luis Felipe Acosta Carles, cuya administración fue tan desastrosa que el propio presidente lo insultó y lo vejó en una celebración de la Batalla de Carabobo. Lo separó de sus filas, aunque se dice que eso nunca ocurrió, por conveniencias e intereses personales.

A propósito

Tales antecedentes evidencian que la destrucción de la avenida Bolívar para construir la segunda


etapa del Metro y su posterior paralización, no son consecuencia de la escasez de recursos, porque a los metros de otras ciudades como Maracaibo y Los Teques sí se los asignaron


. Valencia tiene una sola etapa de este transporte, desde la plaza de toros hasta la avenida

Cedeño, porque la alcaldía de este municipio inició y financió las obras con sus propios recursos. Y, cuando casi estaba concluida, el gobierno del presidente Chávez la expropió y la presentó como suya. Fue tal el descaro que


al difunto alcalde Paco Cabrera, quien se entregó en cuerpo y alma a esa obra, cuando la fueron a inaugurar lo excluyeron de los invitados especiales y le enviaron una carta en la que le dijeron que si quería ir al acto podía estar entre el público, pero jamás entre las personalidades que acompañarían al presidente.

La obra entró en servicio sin pena ni gloria, por la forma atropellante como fue inaugurada, aunque es indudable que presta un enorme beneficio a los habitantes del sur de la ciudad. Sin embargo, por falta de mantenimiento ya los deterioros son notorios y no hay dudas de que continuarán agravándose.

Ing. Edgardo Parra, actual Alcalde Bolivariano de Valencia



Venganza planificada

En aquella oportunidad, el presidente Chávez se comprometió a inaugurar, en dos años, la segunda parte de la obra que iría desde la avenida Cedeño hasta la Redoma de Guaparo. Para ello, la avenida Bolívar, en cuya modernización y ampliación se había invertido una fortuna, fue arrasada, incluyendo decenas de hermosos cedros y caobas que desde tiempo inmemorial eran el orgullo de la vía.


La ciudad vio con dolor cómo aquellas joyas de la naturaleza fueron troceadas y llevadas a los patios del Metro, detrás de la Monumental, sin que después se supiera cuál fue el destino de tan valiosa madera.

En 2009 las obras fueron paralizadas y la principal avenida de la ciudad quedó convertida en un espacio donde parece que hubo una guerra, con barricadas, alambradas y desvíos que convirtieron el tránsito de vehículos y de peatones en un infierno. Infinidad de comercios se arruinaron, sin posibilidades de recuperarse.

Con el ensañamiento propio que tiene el gobierno para con Valencia, el año pasado fue anunciado que la obra quedaba paralizada por falta de recursos. Hubo algunas protestas pero no contundentes, como ocurre en Valencia, donde la gente no reclama y permite que le arrebaten sus derechos. Ahora el alcalde Edgardo Parra anunció su disposición de reabrir las vías en la zona, que parece bombardeada, con lo cual anunció, en otros términos, que nos olvidemos de Metro hacia el norte.

Así funciona la política de Estado en contra de Valencia, que ha sido humillada como lo hicieron, en tiempos remotos, "ilustres visitantes":

El Tirano Aguirre y


José Tomás Boves, que la tuvo sitiada negándole hasta el agua a sus pobladores y, después de haber jurado en


la Catedral que la dejaría en paz, ofreció


el famoso baile donde mandó a fusilar a sus principales hombres y violó a sus mujeres. Ahora no llegaremos a tanto, pero hay otras formas de venganza para, presuntamente, revivir el sueño de Bolívar quien, por cierto, se divirtió mucho en esta ciudad después de la Batalla de Carabobo.




Virgen de la Candelaria


Imagen Virgen de la Candelaria



Nuestra Señora de la Candelaria


Virgen de Candelaria, Patrona de Canarias en el municipio tinerfeño homónimo.

Venerada en

Iglesia católica

Templo

Basílica de la Candelaria

Festividad

2 de febrero y 15 de agosto

Simbología

La Candela

Patrona

Canarias (España)
Colmenar (España)
Hermandad de La Candelaria de Sevilla (España)
Palencia (España)
Jucuaran (El Salvador)
Areguá (Paraguay)
Tecomán (México)
Medellín (Colombia)
Cartagena de Indias(Colombia)
Puno (Perú)
Tlacotalpan (México)
Camagüey (Cuba)
Esparza (Costa Rica)
Sabanagrande (Honduras)
Quitupan (México)
Lolotique (El Salvador)
Caracas, Valencia,

Turmero (Venezuela)
Valle de la Pascua (Venezuela)
Oruro (Bolivia)

Fecha de la imagen

1827, la imagen primitiva era del siglo XIV.
La actual obra es de Fernando Estévez.

Estilo

Neoclásico, la primitiva imagen era de estilo gótico.

La Virgen de la Candelaria o Nuestra Señora

de la Candelaria es

una de las advocaciones más antiguas de la

Virgen María. Su fiesta

litúrgica se celebra en toda la Iglesia católica el

2 de febrero y su

fiesta mayor se celebra el 15 de agosto en las

Islas Canarias(España).

La imagen es venerada en el Archipiélago Canario,

especialmente en

la isla de Tenerife (lugar de su aparición),donde

es conocida

popularmente como La Morenita, es la Patrona de Canarias siendo

una de las siete

Patronas de las Comunidades Autónomas de España.

Su imagen se encuentra en el camarín de la

Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, en

el municipio de

Candelaria en Tenerife.

El relato canónico de la aparición a los aborígenes

guanches

de la imagen de la Virgen de Candelaria en las

Islas Canarias fue escrito

en1594 por el religioso e historiador español

Fray Alonso de Espinosa,

dicho relato aparece contenido en dos libros, siendo

de hecho los libros

impresos más antiguos que tratan sobre las Islas

Canarias. Igualmente

la Virgen de la Candelaria es la patrona de varias

ciudades del Nuevo Mundo como:


Medellín y


Cartagena de Indias (Colombia) Sabana Grande

de Boyá, Prov. Monte Plata y Barrio San Carlos,

Santo Domingo (República

Dominicana) y Mayagüez (Puerto Rico).

La Virgen tiene mucho arraigo y

veneración en Oruro (Bolivia) y en general en el

altiplano andino y demás

naciones del continente americano. Además es

venerada en lugares con

una importante colonia de canarios donde suele

usarse para representar

al Archipiélago Canario.

Iconografía

La iconografía de la Virgen de Candelaria se

basa en el episodio bíblico de la



Presentación del niño Jesús en el Templo de Jerusalén

(Lucas 2,22-40). La virgen sostiene la

candela o vela de la que toma nombre y el niño Jesús

por su parte sostiene en sus manos un pequeño pájaro.


Según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a

Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito

en la Ley del Señor. Como era costumbre, la Virgen

María, se sometió a la vez al rito de la purificación

(Cf. Lev. 12, 6-8).6

[Historia de la aparición

La historia de esta advocación está unida

íntimamente

a la historia de las Islas Canarias, especialmente

de la isla de su aparición,Tenerife. No hay acuerdo

sobre el año de la aparición, pero la opinión

mayoritaria es que apareció en la desembocadura

del barranco de Chimisay, en el municipio canario

de Güímar, 95 años antes de la conquista de

Tenerife, es decir aparecería del 1400 al 1401. Es por tanto la primera aparición mariana de Canarias.

Fray Alonso de Espinosa describió la historia en 1594.


Escenificación de la aparición de la virgen

en la Playa de El Socorro, Güímar.

Según la leyenda relatada por Fray Alonso de Espinosa,

iban dos pastores guanches a encerrar su ganado a las

cuevas cuando notaron que el ganado se remolinaba y

no quería entrar. Buscando la causa miraron hacia la desembocadura del Barranco de Chimisay y vieron sobre

una peña, casi a la orilla del mar, la figura de una mujer

que creyeron animada. Como estaba prohibido a los

hombres hablar o acercarse a las mujeres en despoblado,

le hicieron señas para que se retirase a fin de que pasase

el ganado. Pero al querer ejecutar la acción, el brazo se

le quedó yerto y sin movimiento. El otro pastor quiso

herirla con su cuchillo. Pero en lugar de herirla, quedó

herido el mismo. Asustados, huyeron los dos pastores

a Chinguaro, la cueva-palacio del mencey Acaymo,

para referirle lo acontecido. El mencey acudió con

sus consejeros. Ella no respondía pero nadie se atrevía

a tocarla.

El mencey decidió que fuesen los mismos dos pastores

ya heridos quienes la recogieran para llevarla al palacio.

Ellos, al contacto con la imagen, quedaron sanados.

El mencey comprendió que aquella mujer con un niño

en brazos era cosa sobrenatural. El mismo rey entonces

quiso llevarla en sus brazos, pero después de un trecho,

por el peso, necesitó pedir socorro. Es así que en lugar

de la aparición hay hoy día una cruz y en el lugar donde

el mencey pidió socorro, un santuario a Nra. Señora del

Socorro.

La llevaron a una cueva cerca del palacio del rey hoy

convertida en capilla.

Más tarde un joven llamado Antón, que había sido

tomado

como esclavo por los castellanos y había logrado

escapar y regresar a su isla, reconoció en la imagen

milagrosa a la Virgen María. Él, habiendo sido bautizado

le relató al mencey y a su corte la fe cristiana que él

sostenía. Así llegaron a conocer a la Virgen María como

"La Madre del sustentador del cielo y tierra"

(Guanche: Axmayex Guayaxerach Achoron Achaman o

Chaxiraxi) y la trasladaron a la Cueva de Achbinico

(detrás de la actual Basílica de Candelaria) para

veneración pública.

Origen de la devoción.

Ya desde antes de la conquista, el archipiélago

Canario era visitado por europeos en expediciones

de reconocimiento o en razias de esclavos,

pero también eran visitadas por religiosos que

pretendían llevar a cabo una labor evangelizadora

antes de que se produjera la conquista y anexión

política de las islas; de este modo en el siglo XIV se

formó un breve obispado enTelde, Gran Canaria.

La imagen de la Virgen de Candelaria sería llevada

a Tenerife por frailes mallorquines, los cuales

probablemente se habrían establecido por un tiempo

en la isla introduciendo elementos de la religión

cristiana entre los guanches, produciéndose un

sincretismo religioso. La Vírgen de Candelaria quizás

hubiera sido identificada con el sol (Magec),

deidad de los guanches. También se la identificó

con Chaxiraxi, la madre de los dioses que adoraban

los aborígenes.

La Virgen de Candelaria tras la conquista

Imagen Virgen de la Candelaria

Imagen de la Virgen de Candelaria, Patrona de Canarias,

en el camarín con manto marrón o canelo.

La imagen fue robada por los españoles pero devuelta

tras una peste que ellos atribuyeron al robo sacrílego.

Más tarde, cuando los españoles conquistaron la isla,

la devoción ya estaba allí arraigada. En 1526 se edificó

el santuario por los muchos prodigios que Dios obraba

por Nuestra Señora de la Candelaria.

De las Islas Canarias la devoción se propagó a América.

Hernán Cortés llevaba al cuello una medalla de esta

imagen. En 1826la imagen se perdió víctima de una

inundación. Se vigilaron las costas, se enviaron barcos

a recorrer los mares de entre las islas, se removió el

litoral desde la playa a la Cueva de San Blas; pero

todo fue en vano, pues la imagen no apareció, aunque posteriormente fue creada una réplica que actualmente

está en la basílica.

En la noche del seis al siete de noviembre de 1826,

se produjo un temporal que ocasionó numerosos

destrozos, arrasando el castillo de San Pedro y

arrastrando al mar la imagen de la Virgen, la ermita y parte del convento.

Después de una búsqueda infructuosa se decidió

encargar una nueva talla que sustituyera a la desaparecida.

Para ello se eligió al imaginero orotavense

Fernando Estévez.

La desamortización extinguió, en 1835, las órdenes

religiosas en España. En 1836, los religiosos

dominicos son expulsados del Santuario y el Estado se

incautó de los bienes del convento y de las joyas que

se salvaron de un incendio y del aluvión. Quedó la

Virgen al cuidado del cura Juan Fernández del Castillo,

quien con notables esfuerzos mantuvo la dignidad del

culto después del expolio al que fue sometida la ermita

y el convento. También hemos de recordar la labor del

mayordomo Lorenzo de Barrios, natural de Igueste, quien

con su esfuerzo personal hizo lo posible por recuperar el

tesoro de la Virgen. En 1860 se devolvieron los bienes

incautados por la Desamortización, los edificios estaban

en muy mal estado. De nuevo, comenzaron las obras de reconstrucción con la mediación del obispo Nicolás Rey

Redondo. En 1863 fue nombrado cura párroco Antonio

de la Barreda y Paiva, a quien se debe, en gran parte, el resurgimiento de la festividad del 15 de agosto.


En 1599 el papa Clemente VIII la nombra

Patrona de Canarias. En esto influyó también

que, en 1596,

el futuro rey Felipe III se hubiese declarado

protector y

patrono de la Santa Imagen, cargo que

mantuvieron sus

sucesores. El monarca, tras subir al trono, se declaró

patrono del Convento Real de Nuestra Señora de la

Candelaria, de ahí el rango que lleva desde entonces.

Por lo que es también el primer Santuario cristiano de

Canarias en recibir el título de "Real".

Más tarde, el 17 de julio de 1867, un Decreto del papa

Pío IX, ordena que en cada diócesis solo hubiera un

patrono principal, que tenía que ser aprobado por la

Santa Sede. Por Decreto de 12 de diciembre de dicho

año, el Vaticano designa a la Virgen de la Candelaria

patrona principal de ambas Diócesis canarias y Patrona

Principal del Archipiélago Canario, lo que se publica en

los boletines oficiales canarios en 1868. Por Decreto

de 16 de abril de 1914, otorgado por el Papa Pío X,

se designa patrona principal de la

Diócesis de Canarias

(provincia de Las Palmas) a la Santísima

Virgen del Pino.

Pero aún así conservó para la Virgen de Candelaria l

los

títulos de Patrona de Canarias y de Patrona

Principal del Archipiélago Canario.

Danza de las Cintas, un acto omnipresente

en la Fiesta de La Candelaria.

La Virgen de Candelaria fue coronada canónicamente

el 13 de octubre de 1889. La talla de la Virgen de

Candelaria se conviertió así en la segunda imagen

mariana patrona de una comunidad autónoma de

España

en recibir la Coronación canónica, tras la Virgen de Montserrat (Patrona de Cataluña). Le siguieron la

Virgen del Pilar de Zaragoza (Patrona de Aragón),

la Virgen de Covadonga (Patrona de Asturias) y la

Virgen de los Desamparados (Patrona de Valencia).

El 2 de febrero de 1672 se consagró la primera iglesia o

ermita de la Candelaria, dada la pequeña capacidad y

estado ruinoso del santuario anterior, un templo nuevo

de

tres naves y que fue destruido por un incendio

(al igual que el convento) el 15 de febrero de 1789,

reduciéndose a cenizas el archivo, así como la

importante biblioteca de la basílica contigua.

Religiosos y vecinos lograron salvar la imagen de la

Virgen y otras tallas, que albergaron en la cueva

de San Blas, donde permanecieron 14 años.

En 1947 fue nombrado obispo de Tenerife Domingo

Pérez Cáceres, que impulsó la construcción de una

basílica monumental que magnificara la devoción

por la virgen. Con planos del arquitecto

José Enrique Marrero Regalado, la

Basílica de Candelaria se terminó en 1959.

La imagen

[Descripción de la imagen original

Descripción sobre la talla original hecha por

Fray Alonso de Espinosa primero, y posteriormente

Fray Juan de Abreu Galindo:

La imagen es de más o menos 5 palmos de altura (aproximadamente 1 metro), contando con la

peana en que apoyaba los pies. Su posición era de

pie, con la cabeza recta y mirando al frente, teniendo

en el brazo derecho al Niño Dios, desnudo, las

piernecitas dobladas y los brazos también.

Aprisionaba por las alas un dorado pajarito de moñita

o peineta, y por último, la Imagen del Niño tenía la

cabeza ladeada a la derecha y miraba a algo que

estaba a los pies de la Madre. El brazo izquierdo

de la Virgen, en posición inverosímil, sostenía al Niño,

y en la mano izquierda, que se presentaba en

posición cerrada y muy natural, tenía un trozo de

vela como un jeme de color verde, que daba a

entender podía aumentarse con otro, a voluntad,

y por último apoyaba las plantas de los pies sobre

una tabla redonda o peana, como de cuatro

centímentros de alto, pintada de color encarnado,

descubriendose la parte externa del pie izquierdo

que salía un poco del diámetro de la peana.

La indumentaria constituíala una túnica dorada,

imitando el color amarillo, desde el cuello hasta los pies,

haciendo el talle un cinturón cerrado, azul, como de dos centímentros de altura. El manto, también azul obscuro,

salpicado de flores de color de oro, calíale desde los

hombros por uno y otro lado del cuerpo, sujetándolo

sobre el pecho una traba cuerda encarnada. La parte del

pie que se dejaba ver por los bajos de la túnica,

presentaba calzado un chaplín cerrado, de color

encarnado. La cabeza de la Santa Imagen adornába la

hermosa cabellera partida a la mitad, cayendo sobre los

hombros en seis ramales tendidos por la espalda.

El rostro muy proporcionado a la estatura, era

ligeramente ovalado, adornado por rasgados ojos,

boca pequeña y bien plegada y con unas hermosas

rosas en las mejillas.

La Imagen esta adornada en el cuello del vestido,

cinturón en los extremos de las mangas y al pie de la

túnica con unas letras, que aún en la actualidad,

no ha podido entenderse su significado.

Fr. Alonso de Espinosa y Fr. Juan Abreu Galindo


Actualmente en la Cueva de Achbinico (situada

detrás de la Basílica de Candelaria), existe una

copia en bronce fiel a la imagen original, que

permite acerse una idea de como debió de ser

la antigua talla mariana.

La imagen actual de la Virgen


Imagen actual de la Virgen de Candelaria, en su trono

del camarín.

Como consecuencia de la desaparición de la primera

imagen, en el temporal de 1826, hubo que realizar

las fiestas de febrero de 1827 sin imagen alguna,

utilizándose el óleo existente en el

Basílica de Candelaria, lugar donde se encuentra y se venera la

imagen de esta virgen.

Convento de los Dominicos de Candelaria.

Dado el valor religioso de la Virgen de Candelaria,

los frailes encargaron al escultor orotavense

Fernando Estévez (1788-1845), calificado como

"el mejor imaginero tinerfeño" una nueva imagen.

Sus cualidades artísticas y el reconocimiento del

sentir del pueblo hacia la Patrona de Canarias

le hicieron concebir una imagen ligeramente distinta,

original, perfecta dentro del estílo neoclásico

(con formas realistas y barrocas) que, en un primer

momento (empezó a hacerla en agosto de 1827),

confundió a los fieles, si bien pronto sería igualmente

venerada.

Según María Jesús Riquelme los rituales y milagros

atribuidos a la Virgen de Candelaria desde su aparición

en las costas canarias y el tener el título de "Patrona

Universal" del archipiélago hicieron pensar a Estévez

en la profunda significación esotérica que, sin negar

la tradición cristiana de María, tenían las

"Vírgenes Negras" desde el medievo, de reconocida

fama y milagros. Sin embargo, no siguió rígidamente

todas las directrices presentes en éstas, en las que,

se cuida especialmente la ejecución del rostro,

no tanto la del Hijo, lo que no ocurre en nuestro caso.

Tampoco coincide la altura, que en las medievales es

de 70 cm más 30 cm. de peana y la nuestra excede

en 90 cm más del total.

Sí sigue el estilo en los ropajes, con predominio

constante de azules, blancos y dorados; además se

han encontrado imágenes medievales que también

presentan telas encoladas pintadas.

La negrura del rostro puede tener un valor simbólico de

gran profundidad; para el peregrino puede significar

duda y pecado. En la alquimia medieval el negro está

considerado como la propia naturaleza femenina.

Su forma, trazo de la nariz y los ojos almendrados

son una característica oriental propia de estas imágenes,

hecho que también se da en la obra de Estévez.

La actual imagen fue restaurada en 1972 por el

escultor orotavense Ezequiel de León. Su trabajo

consistió

en hacer un cuerpo pleto de brazos fijos

(en los que insertó las manos de Estévez)

tallado en madera de cedro y adaptando la cabeza

de la Virgen convenientemente encolada a éste;

también policromó e historió la túnica con los típicos

letreros que tenía la imagen desaparecida.

Asimismo,

realizó un impresionante trabajo de restauración

(carcoma, brazos totalmente desarmados, etc).

La belleza y perfección en los rasgos de la Virgen

actual de 1,60cm, así como en su Hijo, han sido

ampliamente comentadas. Así, el Dr. Hernández

Perera,

catedrático de Historia del Arte de la


Universidad Complutense de Madrid dijo que

"Entre las Vírgenes obras de Estévez, bastaría únicamente

la de Candelaria para inmortalizar a su autor".

Curiosidades iconográficas de la imagen actual

Por norma general, en las imágenes de la Virgen María

con el Niño Jesús recostado en los brazos, el Niño

suele ir en el brazo izquierdo, por una razón elemental

de sentido maternal (la madre lleva al hijo en la mano

izquierda para darle de comer y cuidarlo con la mano

derecha).

La imagen de la Candelaria tiene, por el contrario,

al niño recostado en el brazo derecho.

Además, el Niño Jesús tiene asido entre sus manos

un pajarito. Sin duda es símbolo de las tórtolas o

pichones que la madre estaba obligada a entregar,

según la Ley de Moisés, cuando iba a presentar a

su hijo en el templo.

Por otra parte, talladas en los ropajes de la Virgen

de Candelaria original existían unas extrañas letras

cuyo significado aún se desconoce. La actual talla

de la Virgen de Candelaria también lleva impresas

estas letras:

§ En la pretina del cuello:

ETIEPESEPMERI

§ la manga izquierda:

LPVRINENIPEPNEIFANT

§ En la parte inferior de la túnica:

EAFM IPNINI FMEAREI

§ En el cinturón:

NARMPRLMOTARE

§ En el manto, en el brazo derecho:

OLM INRANFR

TAEBNPEM REVEN NVINAPIMLIFINIPI

NIPIAN

§ En la orla de la mano izquierda:

EVPMIRNA ENVPMTI EPNMPIR

VRVIVINRN APVI MERI PIVNIAN

NTRHN

§ En la parte trasera, en la cola:

NBIMEI ANNEIPERFMIVIFVE

Virgen de la Candelaria (Venezuela)

Iglesia de la Candelaria en Caracas donde también

está la Capilla del Beato Dr. José Gregorio Hernández.

Los orígenes de la llegada de la advocación mariana

de la Virgen de la Candelaria a Venezuela se

remontan a el último tercio del siglo XVII, en la que

un considerable número de familias de origen canario

se desplazan a esas tierras, estos nuevos colonos

difundirán por todos los lugares que se asientan el

culto a su Patrona. Un fenómeno muy parecido a la



difusión del culto a San Patricio por los Estados Unidos

por parte de los emigrantes irlandeses.

Historia

La Candelaria es la Patrona de Canarias, que según

la leyenda se le apareció en torno a 1390 en las playas

sureñas de Chimisay, a los primitivos habitantes de la

isla, los guanches, pueblo neolítico que dedicado a la

ganadería y a la agricultura de subsistencia que fue

sometido en 1496 por los conquistadores. Fusionado

con elementos sincréticos propios de la religiosidad

aborigen, la devoción a la Candelaria, madre del

sustentador del cielo y de la tierra, como era su nombre

en lengua aborigen, culto a caballo entre las creencias

solares y lunares, se expandió por el sur de Tenerife

con anterioridad a la conquista, lo que la facilitó y llevó a

los bandos tribales de esa zona a su inclusión entre

los partidarios del conquistador

Alonso Fernández de Lugo.

El culto a la Candelaria se difundió por las siete

Islas Canarias.

El conjunto de los inmigrantes isleños llevarían a

América como seña de identidad a la Candelaria.

La razón es obvia, en primer lugar, por ser la Virgen

más extendida por toda la faz insular y, en segundo

lugar, por constituir la emigración tinerfeña la

abrumadoramente mayoritaria al ser la isla más

poblada, cuyo número entonces superaba al conjunto

de las restantes, y por ser la más afectada por la

crisis vinícola, al ser la que dependía más estrechamente

de la cotización de sus caldos.

En efecto, después de siglo y medio de espectacular

expansión económica, mientras que la

Península Ibérica vivía un período de grave penuria,

se comienzan a experimentar en el último tercio del

siglo XVII los primeros síntomas de la depreciación

internacional de sus vinos.

La emancipación de Portugal de la Corona española

y su conversión en aliado preferencial de Gran Bretaña

prohíbe las exportaciones canarias de vidueño a

las colonias portuguesas y británicas de América y

paulatinamente gravará hasta prácticamente hacer

desaparecer o reducir al mínimo las de malvasía al

mercado británico.

Paralelamente Venezuela irrumpe en el último tercio

de la centuria como un gran centro expansivo

del cacao, al mismo tiempo que en su región central,

con la fundación de



San Carlos Cojedes con familias

canarias, se dan los primeros pasos para la colonización

efectiva de los Llanos. El predominio abrumadoramente

mayoritario de la migración tinerfeña en Venezuela

contribuirá a la expansión del culto a la Candelaria

en el país. Un amplio número de familias, con una

elevada participación y presencia de las mujeres,

traerá consigo una consolidación y permanencia de

los lazos culturales de esa migración canaria que llega

a superar el 70% de los inmigrantes blancos en la

Caracas urbana y que supone más del 90% en las

parroquias rurales de ese valle y en otras regiones

de Venezuela. Actualmente la Virgen de Candelaria

está representada en toda Latinoamérica.

Veneración

§ En las ciudades de Turmero y

§ Valle de la Pascua,

§ la Virgen de Candelaria es la santa patrona,

§ cuyas ferias se honran con procesiones y

§ corridas de torros multitudinarias.


§ En el Hogar Canario Venezolano de Caracas,

§ hay también una imagen de la Candelaria junto

§ a la de la Virgen de Coromoto (Patrona de Venezuela).

§ Patrona de la Diócesis de Valle de la Pascua,


31 enero 2011


Guillermo Mujica Sevilla || De Azules y de Brumas

Virgen de Candelaria Valenciana...

Cada año, al llegar el mes de febrero, comienza nuestro cielo valenciano, a iluminarse con una inmensa y hermosa luz, que al contemplarlo con detenimiento, nos vamos dando cuenta, que las estrellas que nos iluminan cada noche, van dejando lentamente sus espacios, y ser ocupado por las velas "candelas encendidas", las cuales van dejando caer su luz intermitente y firme, anunciando y recordando con su presencia, la fe que debemos siempre tener puesta en nuestra "Virgen de Candelaria la morenita".

Existen muchas versiones de historiadores sobre el año de su aparición, pero la mayor opinión es que fue en la desembocadura del barranco de "Chimisay" (antiguo nombre de la playa del Socorro), paraje solitario y desértico que frecuentaban los pastores "guanches", del menceyato de Güimar, al Sur de la



Isla de Tenerife, donde hoy se encuentra su hermosísima Basílica de Candelaria.

Esto ocurre, 95 años antes de la conquista de esta isla, es decir, que aparecería entre 1400 y 1401, de acuerdo a la versión descrita del historiador español dominico Fray Alonso de Espinosa por el año de 1594. Es por lo tanto, la primera aparición mariana de Canarias.

Para nosotros, los candelareños nuestra devoción comienza con los primeros moradores canarios, que llegaron hace mucho tiempo de diferentes lugares de las islas y se fueron estableciendo en el sector conocido antiguamente como Pueblo Nuevo, hoy La Candelaria valenciana, así como los fundadores del templo, eran nativos del pueblo de Candelaria, Provincia de Santa Cruz, de Tenerife, también denominada "Villa Mariana de Candelaria".

El esfuerzo de estos inmigrantes trajo como resultado, la traída de una hermosa imagen según el cronista de la ciudad Dr. Rafael Saturno Guerra, en su libro intitulado Cristal de Tradición (1947), regalo de los fundadores. Era una joya de arte colonial.

La nueva imagen que luce sobre el altar de la Iglesia parroquial, fue tallada en Barcelona España, entre 1890 - 1891 y trasladada a París al Puerto de El Havre llegando a Venezuela por Puerto Cabello, el 27 de agosto de 1891, gracias a la generosidad de los hermanos Gutiérrez Zardúa, los cuales donaron la madera para confeccionar la imagen de la Hacienda "El Cucharo" de su propiedad y la "colecta general", que efectuó en toda Valencia la señorita Elena Paula Sánchez, para tan laudable y hermoso fin debidamente autorizadas por el entonces párroco el padre Michelena.

Desde pequeño me admiraba al contemplar la imagen de aquella "Virgen morena", rodeada de velas encendidas, "candelas encendidas", por todas partes y me maravillaba su esplendor. Pasaba un largo rato contemplando y embelesado el movimiento de las "mechas" encendidas, que traducían sus penas y angustias, y otro rato, viendo el maravilloso reflejo de su luz intermitente en la cara hermosa de la virgen, que miraba las caras esperanzadas del pueblo que allí acudían a implorarle su ayuda.

En La Candelaria queda el Mercado unicipal de Valencia.

Recuerdo mi primera visión de su templo y de los sacerdotes de la parroquia de aquella época, el padre Bellera, (posteriormente monseñor), un sacerdote pleno de conocimientos, que ayudó a desarrollar a los muchachos de la vecindad, fue mi amigo espiritual. Al padre Manuel Antonio Michelena, uno de los que tuvo la más larga y fructífera labor al frente de la parroquia, así como también a todos los que le sucedieron a través de tantos años con el mismo trabajo, entusiasmo y una gran devoción.

La veneración y devoción a la Virgen de la Candelaria, ha formado parte de mi vida desde mi nacimiento. En ella calladamente en las oportunidades que he tenido desde mi niñez, me fui formando bajo la luz de tus "candelas", las cuales miraba con eterna paciencia ya que en ellas, encontraba siempre "la luz de la enseñanza, de la paciencia, la de orientación y guía en todos los momentos de mi vida".


Hoy también Virgen Santa de Candelaria, te pediré, que rocíes la inmensa luz, de tus "candelas", en todo el pueblo valenciano, para que nos vuelva a crecer en intensidad, la devoción que siempre hemos tenido hacia ti, desde el día en que llegaste desde tierras muy lejanas, hasta Pueblo Nuevo, hoy la Candelaria, a inundarnos de fe y esperanza en nuestras vidas.

Sabemos que los tiempos han cambiado mucho y lastimosamente aumentando en inseguridad y abandono, de todos los sectores de esta popular e histórica parroquia, hasta convertirse en zona de difícil acceso y de innumerables riesgos y peligros. Como me comentaba mi "Angel Canario" gran amigo y colaborador que un día me lo envió la Virgen. !Querer es poder y él...también mueve montañas¡

¡Honor a ti Virgen de Candelaria!


El Carabobeño, Valencia 03 febrero 2011 Edición Digital

Feligreses veneraron


a la Virgen de la Candelaria

Decenas de feligreses acompañaron a la Virgen de la Candelaria. (Foto Mauricio Centeno)

Alfredo Fermín

Valencia (REDACTA).- El miércoles en la noche parecía que casi

todos los habitantes de la parroquia Candelaria habían salido a la calle

para acompañar a su patrona, la Virgen de la Candelaria, en la

procesión con motivo de la celebración de su día.

La imagen fue paseada por centenares de feligreses que recorrieron

calles oscuras pero adornadas con guirnaldas y altares. Hasta la

clientela de La Guairita detuvo sus degustaciones para reverenciar con

vasos en la mano a la patrona, cuando pasó por el frente del afamado bar.

Antes de la procesión, monseñor Reinaldo Del Prette, arzobispo de

Valencia, presidió una misa solemne en la antigua iglesia de la Candelaria, concelebrada con el párroco Antonio Arocha y Peter Fernández, capellán de la Universidad de Carabobo.


El templo estuvo a reventar de feligreses que se entusiasmaron con la

música de la agrupación Fogón y Tambor, dirigida

por don Pedro Paiva, que ofreció el último concierto de

la temporada navideña, en el que incluyó cantos a

"La Candelaria brillante lucero".

La música también estuvo presente en la procesión, con

agrupaciones que interpretaron música de las islas Canarias,

de donde vinieron los primeros fundadores de la parroquia.

Monseñor Del Prette, quien en la mañana también presidió la

misa de la Candelaria en San Diego, recordó que el 2 de febrero se

celebra la fiesta de la presentación de Jesús en el templo, lo que

el evangelista Lucas califica como "luz de las naciones".

Es la fiesta de las candelas, por lo cual en este día son


bendecidas las tradicionales velas de la Candelaria.

Cristo es la luz que ilumina nuestros corazones -expresó monseñor

Del Prette en la homilía- y él lo dijo sus discípulos: tenemos que ser


hijos de la luz para iluminar, con nuestras buenas obras dando

el culto que a Dios le agrada, que no tiene nada que ver con

ideologías, ni pensamientos".

"En el evangelio la luz tiene un significado muy profundo que se

traduce en la verdad y la vida, donde no hay tinieblas que son signo

de muerte y caminos de obscuridad por los cuales no podemos caminar.

La luz significa para nosotros, la vida. Es Cristo resucitado, por lo

cual tenemos que ser buenos cristianos en todo el sentido de la


palabra, en el hogar, en el trabajo, en la comunidad en todas las

partes donde nos toque actuar".

Monseñor Del Prette insistió en su sermón en la necesidad de que

"los cristianos sintamos que tenemos que ser luz para todos y


rechazar las tinieblas, el engaño, la mentira y el pecado".

Antes de concluir la misa, el presbítero Antonio Arocha expresó a

monseñor Del Prette la gratitud de su visita a la Candelaria, de

parte de la feligresía que le ofreció un porlongado y sonoro aplauso.