Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

miércoles, 2 de febrero de 2011

Para el alma nacional ¿qué han significado 12 años de GOBIERNO BOLIVARIANO?

VENEZUELA


¿Qué ha significado la presencia de Hugo

Chávez en la vida del colectivo nacional y
en cada una de nuestras vidas?



2 de febrero 1999-

2 de febrero 2011.



2 de febrero 1999. Juramentación de Hugo Chávez como
Presidente de Venezuela.

Comienza la incógnita



El "Tio Sam" no sabe qué es Chávez...qué piensa...
Al poquitico de años de gobierno se despejó
la incógnita:
"seremos, al fin, Colonia de Cuba" como
soñó Fidel Castro
desde los años 50. "Una misma coosssa" ¡Vaya!

Declararon el 2 de

febrero ‘Día no laborable’

01 / Feb / 2009


Foto: Prensa Presidencial



El vicepresidente Ejecutivo de la República Bolivariana

de Venezuela, Ramón Carrizalez Rengifo, anunció

este sábado en breves declaraciones a la prensa que

el próximo lunes 2 de febrero, será declarado

como día no laborable.

Desde el estadio José Antonio Casanova del Fuerte

Tiuna, en Caracas, donde se desarrolla un amistoso


de softbol en apoyo a la enmienda constitucional,

Carrizalez indicó que la medida se enmarca

entre las actividades a desarrollar para celebrar

los 10 años de la Revolución Bolivariana.



Entre el resto de actividades que se realizarán en el

territorio nacional para celebrar la primera

década revolucionaria, el Presidente de la República

anunció el pasado 26 de enero, una cumbre

extraordinaria entre los países que conforman

la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de

Nuestra América (Alba), la cual está prevista

para el lunes 2 de febrero.

Las actividades conmemorativas de la próxima

semana enmarcan también el nacimiento

del Gran Mariscal Antonio José de Sucre,

el 3 de febrero y los 17 años del despertar

revolucionario, para el 4 de febrero.


Y pasó un año y otro y otro...ya van ¡12! en el poder


Con tanta suerte para Chávez que

inmediatamente

comenzó a vincular en sus creencias

animistas cubanas,

su Revolución con la fecha de nacimiento

de uno de los

próceres venezolanos más

brillantes y nobles: "El Abel de AMÉRICA"

para Simón Bolívar.

Antonio José de Sucre y Alcalá, conocido como

el «Gran Mariscal de Ayacucho» (Cumaná, estado

Sucre; Venezuela, 3 de febrerode 1795

Montañas de Berruecos, La Unión Dpto. de Nariño;

Colombia, 4 de junio de 1830), fue un político, estadista

y militarvenezolano, prócer de la independencia,

así como presidente de Bolivia, Gobernador de Perú,

General en Jefe del Ejército de la Gran Colombia y

Comandante del Ejército del Sur. Era hijo de una

familia acomodada de tradición militar, siendo su

padre coronel del Ejércitorealista. Es considerado

como uno de los militares más completos entre los

próceres de la independencia suramericana

Constitución de 1999

La que nos clavó a pesar de la negativa

mayoritaria de los venezolanos en el 2007

Después de 12 años ¿qué hemos aprendido de

Hugo Rafael Chávez Frías?

Como he venido exponiendo en entradas anteriores,

el personaje es un

maravilloso espejo de la SOMBRA proyectada

por nuestro inconsciente

colectivo, en toda su magnitud.



Además otras cositas que son propias de su ego,

que no todos los venezolanos tenemos, pero

nunca las hemos reprochado a nuestros gobernantes,

y con éste llegaron a su máxima expresión,

pero ya las sabemos de memoria y han destruído

la "confianza" que se debe

tener en la AUTORIDAD Máxima de una nación:

PREMISA MAYOR

El Carabobeño, Valencia 02 febrero 2011 (edición Digital)

Propuesta de Chávez

se desvió en sus 12 años

La vialidad sigue siendo una queja de los venezolanos. (Foto César Pérez)

Daniel Pabón

Nos metió a Fidel Castro a juro

y por él nos enemistó con el Imperio.

que nos mantiene con sus compras hasta

el presente del petróleo que producimos

Cuando ya Rómulo Betancourt en 1959

nos quitó esa rémora chula de encima...


Valencia(REDACTA).- Prometió relegitimar la

democracia. Abrazó su concepto y lo empezó a

adjetivar como "participativo y protagónico",

con la banda tricolor recién heredada de Rafael

Caldera. Pero la oferta primaria de Hugo Chávez

en la Presidencia de la República no ha visto


concreción 12 almanaques después.

El flamante titular del Poder Ejecutivo no

sólo pronunció cuatro veces la palabra

"democracia"


aquél 2 de febrero de 1999 en el

moribundo

Congreso, sino que le acarició los

tuétanos

con su retórica: "Dichoso el ciudadano

que bajo

el escudo de las armas de su mando, convoca

a la soberanía nacional para que ejerza su

voluntad absoluta".


Dos hechos precipitaron el cambio de seña,

analiza el politólogo Ricardo Sucre Heredia.

El más importante es que el llanero y teniente

coronel retirado ya venía con su mapa original

en mente. "Este plan (del socialismo) estaba


previsto desde antes".

La ruptura entre Chávez y las elites de poder

más importantes del país, tras destapar su

Balseros cubanos huyen en el "mar de la

felicidad"


admiración al "mar de la felicidad", fue lo

segundo que aceleró el fin de la paz

inaugural, ésa que Teodoro Petkoff ha

comparado con una luna de miel.



Preocupaciones


Con 56,2 por ciento de los votos, el 6 de diciembre

de 1998 Venezuela eligió a Hugo Chávez como

Presidente. Ocho años después, 62,89 por ciento

del pueblo lo reeligió hasta el año próximo, cuando

tendrá otra vez carta blanca para reeditar como

candidato en un país que suma una inflación

acumulada

en revolución de 733 por ciento, según reconocía

Elías Eljuri, presidente del INE, en junio pasado.

En los últimos 12 años la calidad de vida de

Carol Calderón ha mejorado. Así lo siente. Educadora

de profesión, hace un balance positivo de la gestión


gubernamental. "Problemas hay en todos los sistemas",

se resigna. Comparte un café con Marianela González,

una comerciante que pone el acento en dos problemas

irresueltos. "Lo único que veo que ha desmejorado es


la seguridad y la vialidad, porque dinero hay".

En la lista de preocupaciones del venezolano

nadie le roba el primer puesto a la inseguridad,



inquiere Marcos Tarre Briceño. Aunque en 1998 el

temario mostraba otros problemas sociales en la

punta, el analista político rememora que mucha gente

de clase media votó por Chávez la primera vez porque


pensaba que un militar le pondría orden al hampa.

Ese mismo problema "es casualmente el que más

evidencia ahora el fracaso del Gobierno", acusa

Tarre Briceño, experto en seguridad.

Montar guardias nacionales a las busetas y

otros 14 planes contra el flagelo, más de una

decena de ministros de Interior y Justicia y varias

reformas al Código Orgánico Procesal Penal

no han sido suficientes.

A medio camino


"Hay que inventar el socialismo del siglo XXI".

El Socialismo del siglo XXI es un concepto

ideado por Heinz Dieterich Steffan, a partir de

1996, y muy difundido desde el 30 de enero de 2005,

por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez en

ese entonces desde el V Foro Social

Mundial.

En el marco de la revolución bolivariana, Chávez

ha señalado que para llegar a este socialismo habrá

una etapa de transición que denomina como

Democracia Revolucionaria.

El libro “Hugo Chávez y el Socialismo

del

siglo XXI”, de Heinz Dieterich, explica con

claridad el funcionamiento de la economía de

mercado capitalista y proporciona al lector las


diferencias cualitativas que tiene el nuevo sistema de

producción socialista frente al capitalismo actual.

La frase, que data de febrero de 2005, sorprendió

a más de uno. Por primera vez, Chávez ingresaba


esta palabra a su diccionario público. El último en

definirla

en el tiempo ha sido su padre político.


"Socialismo es igual a comunismo", revelaba

Fidel Castro en agosto pasado.


Más allá de las fronteras, Chávez es amado y

odiado. Pero todos comulgan en su carácter de

benefactor de otros pueblos. El politólogo Sucre

Heredia maneja estimaciones de que ha invertido

de 50 a 70 mil millones de dólares en suelo extranjero.


"Venezuela ha entregado sus riquezas a cambio

de insertar al Presidente en el concierto internacional".

Marianela González ya acabó su café, agradecida

porque la misión primogénita del Ejecutivo, Barrio

Adentro,

"mal que bien" es una opción.

"Ya no nos morimos de mengua", compara con la


llamada Cuarta República.


- ¿Es suficiente? ¿Venezuela marcha mejor?

- Venga el Presidente que venga, los del problema

somos nosotros. Pero aquí debe haber una verdadera

revolución, no lo que tenemos ahorita.

"Lo que tenemos ahorita", como afirma la

comerciante valenciana, tiene muchas etiquetas

entre los entendidos de la política, y algunas son

diferentes a la de democracia. A la promesa primaria

de hace 12 almanaques.


El profeta.

Un caudillo con la
cara pintada

Hace doce años, el 09 de agosto de 1998,

el periodista, analista político y escritor,

Carlos Alberto Montaner publicó un

artículo en este diario que intentaba dibujar

las acciones que tomaría el actual presidente

de Venezuela. Aún hoy, las advertencias que

hacía el cubano están vigentes.

CARLOS ALBERTO MONTANER | EL UNIVERSAL
jueves 6 de enero de 2011
Caracas, domingo 09 de agosto, 1998


A Venezuela le está saliendo un caudillo. Los

caudillos

le salen a las sociedades como los golondrinos

le salen

a la gente en los sobacos. Y salen por las mismas

razones:

una severa infección que aflora en un punto del

cuerpo

cuando las defensas están bajas. El caudillo

venezolano

se llama Hugo Chávez y se hizo muy famoso en 1992

cuando organizó un golpe militar contra el gobierno

legítimo de Carlos Andrés Pérez. El golpe fracasó,

pero el intento bastó para hacerlo tremendamente

popular entre muchos venezolanos.

A las 72 horas de la asonada castrense, de acuerdo

con las encuestas de la época, 65 por ciento de la

población

adulta decía respaldar al golpista.

Hoy, a los seis años de aquella sangrienta aventura,

Hugo Chávez amenaza con convertirse en el próximo

presidente de Venezuela, pero no para mantener las

instituciones del país, sino para llevar a cabo la mítica

revolución radical de izquierda, utilizando para ello los

recursos del Estado de Derecho. Algo parecido a lo que

Hitler y Mussolini hicieron en los años treinta en sus

respectivas naciones. Se servirá de los procedimientos

democráticos para disolver el Parlamento y gobernar a

su antojo por decreto.

Naturalmente, hundirá al país en el horror y la violencia,

pero eso es algo que la mayor parte de los venezolanos

hoy son totalmente incapaces de percibir. Están

demasiado

entretenidos en luchar contra la inflación, el desempleo y

la inseguridad ciudadana para preocuparse por la defensa

de las libertades. Sufren y con razón- la nostalgia de

aquellos

tiempos gloriosos en que un dólar valía cuatro bolívares,

mientras ahora les cuesta quinientos. Tienen demasiada

rabia contra los políticos y funcionarios corruptos, y

demasiada

indignación contra la ineptitud de la burocracia estatal,

para detenerse a pensar en que Chávez, lejos de resolver

los problemas del país, los agravará cruel e

irresponsablemente,

aunque sólo sea porque en su cabeza violenta y

cuartelera

no hay otra cosa que ideas insensatas extraídas de la

mitología

revolucionaria latinoamericana de mediados de siglo.

En un país que se muere de estatismo, Chávez

aumentará

el perímetro del Estado. En una sociedad agredida

durante

décadas por absurdos controles económicos, Chávez

multiplicará

los cerrojos y limitará aún más las libertades políticas.

En una

nación en la que el Estado de Derecho es casi una

ficción,

este

presidente carapintada sustituirá cualquier vestigio de

constitucionalismo que quede en pie por su omnímoda

voluntad. "Cuál es nuestra Constitución?", se

preguntaba

en los años treinta el doctor Hans Frank, nazi notorio.

Y enseguida se contestaba: "Nuestra Constitución es la

voluntad del Führer". La Constitución de los venezolanos

será la voluntad de Chávez. El caudillismo es eso: una

abdicación de la soberanía popular, una transferencia de

poderes.

Cómo saldrán los venezolanos de este atolladero?

Por supuesto, muy magullados. Basta leer cuidadosamente

los discursos de Chávez en La Habana, publicados en el

periódico Granma, y los elogios que Castro le propina, para

comprobar que este hombre no tiene la menor idea sobre

cómo

los pueblos crean riqueza y cómo la destruyen. Si gana las

elecciones, una vez instalado en Miraflores, en el mejor

de los

casos se comportará como Salvador Allende -un caotizador

de izquierda-y en el peor, intentará hacer una revolución de

corte estalinista semejante a la de su admirado vecino

cubano.

En ambas situaciones movilizará a sus partidarios y los

encuadrará

en formaciones cuasi militares para defender la revolución,

arriesgándose a un peligroso enfrentamiento con el Ejército,

donde siempre habrá algún Pinochet dispuesto a sacar los

tanques a la calle para liquidar violentamente a quienes

pongan

en peligro la hegemonía de las Fuerzas Armadas.

Esto es gravísimo. Los militares venezolanos pueden ser

devastadores si se disponen a matar. Hace años le

pregunté

a un general de ese país cómo habían controlado el

"caracazo"

-los motines callejeros de la capital- y todavía recuerdo

con

cierto escalofrío su respuesta torva y sin emociones:

"raspamos a

mil c.d.m. en una noche", dijo mientras aplastaba su cigarrillo

en

el cenicero con un gesto displicente.

Así, innecesariamente, puede acabar este absurdo drama:

millares de venezolanos "raspados", extirpados como

verrugas

por personas violentas de uno y otro bando que han sido

incapaces

de encontrar fórmulas para solucionar pacíficamente sus

conflictos.

Hay maneras, todavía, de impedir esta catástrofe? Sí, si las

fuerzas democráticas fuera capaces de pactar la gran

coalición

de la libertad, pero no sería honrado forjar esa alianza

sólo para

derrotar a Chávez en las urnas. Eso sería mezquino.

Habría que

proponer un plan realista y serio que les demuestre a los

venezolanos

que la respuesta a sus males está en la democracia y en el

Estado de Derecho, y no en la acción de los caudillos

fascistoides.

No sólo se trata de salvar a Venezuela del daño que en el

futuro

puede hacerle Hugo Chávez. El objetivo también es salvar

a Venezuela

del daño que le han hecho en el pasado otros venezolanos

que

llegaron al poder sin la cara pintada.

"No hay en la tierra, conforme a mi parecer, contento que se

iguale a alcanzar la libertad perdida."

Miguel de Cervantes Saavedra


El Carabobeño 31 enero 2011Edición Digital

Fernando Luis Egaña ||

El mandón en la taguara


El mandón en la taguara

Menos que ideológica es tribal la concepción y

práctica del poder que caracteriza al señor

Chávez y su revolución bolivarista. Y además

tan pantallera como manipuladora de la buena

fe de las personas a quienes va dirigida la escenificación

de la demagogia

.

En cadena nacional amenazó a sus amigos españoles

del Bilbao Vizcaya, que costearon su campaña

(entre otros), representados

en el


Si a estas alturas alguien tenía alguna duda

razonable al respecto, el “espectáculo” de la

cadena con víctimas inmobiliarias y las amenazas

telefónico-mediáticas al presidente del Banco Provincial,

debería despejarla a satisfacción.

Lo primero a señalar es que el drama de las

“estafas inmobiliarias” se ha venido agravando por

la acción y omisión del régimen que preside el

señor Chávez. Mientras menos viviendas se construyan,

menos alternativa tienen los potenciales y efectivos

compradores, y más ventaja adquieren las reducidas

empresas de construcción, y en especial las codiciosas.

El “gobierno revolucionario” ha prácticamente

desarticulado a la industria de la construcción privada,

entrabando y encareciendo su trabajo, hiper-regulando

al sector y estableciendo amplios márgenes de

discrecionalidad oficial para su supervisión o, más bien,

acoso.

¿Consecuencias? Una caída vertiginosa en la

terminación de viviendas y un aumento, también

considerable, en la incertidumbre y dificultad para

construir y acceder al techo propio. Por ello, las

víctimas del abuso inmobiliario lo son, principalmente,

de las delirantes políticas aplicadas por el gobierno

personalizado que se pretende erigir en la defensa

de sus derechos.

Dicho esto, vamos a lo segundo, o la necesidad

gubernativa de echarle la culpa a los otros, sean los

que fueren con tal de confundir a la opinión pública

sobre la verdadera raíz del drama. Y en esta dimensión

se vienen montando las campañas y teatros públicos

y notorios de los últimos tiempos en materia de

“defensa de la clase media” en lo habitacional.


La puesta en escena en muchos de estos eventos

propagandísticos, además, se encaja en la noción

del poder como una especie de atributo personal,

en olímpico desprecio a todo lo que parezca institución,

sea estatal o particular. Terreno abonado para el

atropello y la ufana soberbia

del yo mano porque

mando yo...

Y

en medio del trance o frenesí demagógico, siempre

apuntando al aprovechamiento político de las circunstancias


y las audiencias, el señor Chávez se explaya

en amenazas e inculpaciones para tratar de

demostrar que él es el vengador todopoderoso;


y cuando su violencia verbal causa efectos de

zozobra masiva, verbigracia corridas bancarias, no

se le ocurre otra originalidad que advertir que sus

opositores están desestabilizando al país por órdenes

del imperio yanqui...


Es el reino de la mandonería, como si el

Estado venezolano y, más allá, el conjunto

del país, fueran una taguara primitiva en donde

la única ley es la voluntad del mandón. Y eso no

tiene nada de siglo XXI, sino de retroceso trágico

a los tiempos de la barbarie.


31 enero 2011

Gustavo Azócar Alcalá

| El Calabozo de la

Libertad

El periodista Gustavo Azócar
estuvo preso en San Cristóbal
(Estado Táchira)

Revolución sin imaginación

A la revolución de Hugo Chávez se le están

acabando no solamente los votos y el apoyo popular,

sino también las ideas y la imaginación.


Chávez se fue a Cuba hace algunos meses,

desesperado, tratando de encontrar algo que

lo ayude a enfrentar la debacle que viene experimentando


su proyecto político personal y que se expresa en los

sondeos de opinión y en las encuestas.

La caída es estrepitosa. Los números no mienten.

Cada día aumenta el descontento entre quienes

apoyan al Jefe de Estado. Chávez lo sabe y por eso

fue a pedirle ayuda a su padre político, al viejo Fidel,

para ver de qué manera sale del atolladero. Pero

resulta que Fidel ya está viejo y acabado, y el cerebro

tampoco le da para mucho.


Y Raúl, que es quien está al mando en la isla,

tiene demasiados problemas encima para ponerse

a ver de qué manera le echa una mano al hermano Hugo.


En el año 2004, cuando se creía que la revolución

llegaría a su fin, con el Referendo Revocatorio a

sus espaldas, Hugo Chávez se fue a La Habana,

llorando de pena y dolor. Fidel Castro tenía 6 años

menos encima y diseñó un plan que surtió efectos

demoledores: las misiones. Chávez llegó de

La Habana anunciando misiones por aquí y misiones

por allá. No hubo un solo prócer cuyo nombre no fuera


utilizado para una misión. La idea era muy simple:

había que repartir reales por montón a través de programas

sociales que llegaran a los sectores más necesitados.

Así lo hicieron y un chorro de dinero llegó a las zonas más

desposeídas en becas, subsidios y pare de contar.

El resultado ya todos lo conocemos.

Las misiones cumplieron su objetivo, que no

era precisamente social o educativo, sino meramente

electoral por cuanto fueron diseñadas para ganar

votos, y con el paso de los años, se fueron

desdibujando hasta perder el interés de la colectividad.


Hoy día, no es ningún secreto que la Misión Barrio Adentro,



por ejemplo, es un completo fracaso. Los supuestos

médicos cubanos se han estado escapando de Venezuela

rumbo a los EEUU.

El 60 por ciento de los módulos está abandonado.

Las misiones Robinson y Ribas experimentan un

bajón escalofriante. Ya no despiertan el interés de antes.

Chávez sabe que el efecto y la emoción causada

por las misiones, desapareció.

En pocas palabras, las misiones ya no sirven

para ganar votos. Por eso fue a Cuba, raudo y veloz,

a buscar que le diseñaran un plan nuevo, que le


permita detener la caída en las encuestas,

recuperar los

espacios perdidos y, lo más importante,


captar votos

para garantizar la reelección en el 2012.


Cómo ya no habían misiones que ofrecer,

los cerebros de La Habana junto con un grupo

de asesores españoles, diseñaron un plan para

tratar de ver cómo le sacan las castañas del fuego

al Jefe de la Revolución Bolivariana.


Ese plan está sustentado sobre dos bases:

la Ley Habilitante, solicitada por Hugo Chávez

Aristóbulo Istúriz ex adeco, ex PPtista,

maestro de grata recordación, seguidor de

Sai Baba y hoy fanático chavista???


el año pasado y aprobada por una Asamblea

Nacional

moribunda, deslegitimada e ilegal y los damnificados

que quedaron regados por todos el país como

consecuencia de las fuertes lluvias que cayeron


sobre Venezuela en el último trimestre de 2010

.

Utilizando a los damnificados como carne

de cañón, Chávez intenta vender la Ley Habilitante

como un mecanismo diseñado para ayudar a los

pobres y necesitados.



Por eso salió la Ley para Refugios,

que no es otra cosa que una forma de darle estatus

legal a los damnificados. Y en las próximas semanas

continuarán apareciendo leyes mucho más locas que

ésa, en un intento desesperado por tratar de reconectar

al Jefe de la Revolución con los sectores populares que

están en situación crítica, precisamente por la pésima

gerencia y la ineptitud que reina en los despachos ministeriales

del Gobierno revolucionario.

El Carabobeño, Valencia 29 enero 2011 Edición Digital

Manuel Barreto Hernaiz

|| Demagogia siglo XXI

Nos indica el Petit Larousse que demagogia (del griego,

demaggos, líder popular y dmos, pueblo) es una estrategia

política que consiste en apelar a emociones (sentimientos,

amores, odios, miedos, deseos) para ganar el apoyo

popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y

la propaganda.



El asunto es tan viejo como la Humanidad, pues ya


Tucídides, en su Historia de la Guerra del Peloponeso,

nos ilustraba acerca de los demagogos, quienes se

destacaban por dirigir su oratoria no tanto a persuadir,


apelando a la razón de sus oyentes, sino a enervar

los sentimientos del pueblo, que era mayoría,

para empujar sus disparatados proyectos.

Al pretender dominar, no van nunca a lo esencial;

subrayan los pormenores que les interesan para

impresionar la sensibilidad de las gentes, no para

resolver el asunto de que se trate. Maestros en las


artimañas demagógicas, la Historia Universal nos


muestra sus características: Incontinencia verbal,

uso certero de la retórica y de falsas promesas

apuntaladas en las angustias, carencias y vicisitudes

de los pueblos; asumen posturas mesiánicas ante

los problemas socio-políticos y culturales, personifican

valores morales, rinden culto mitológico a las glorias


pasadas, se consideran predestinados para cumplir

con los deseos, con los anhelos y necesidades

de la sociedad a punta de prédicas interminables,

arengas en su mayoría violentas y conducentes

al fraccionamiento del estamento social; con

deslumbrantes ideas de cambio revolucionario

pretenden crear un mundo nuevo y mejor, rindiéndole

tan sólo cuentas a la historia.

Iván Márquez, líder de las FARC, Chávez y Piedad Córdoba

El demagogo, como hábil manipulador no juega limpio, hace trampa,
pero los hombres se dejan engañar de buen grado por quienes
satisfacen sus apetencias elementales. Se dirigen a la multitud de
personas menesterosas con el amargo desenfado propio del que
ansía revancha.




De tal suerte, se ganan el favor de esas pobres gentes aunque
estén seguras de que nunca conseguirá sacarlas de la pobreza
y el atraso. Sostiene, al respecto, el profesor de la Universidad
Complutense, Alfonso López Quintás:... "Los revolucionarios que
exterminan el pasado conquistan el favor del pueblo mediante toda
suerte de promesas utópicas, pero lo dejan aislado e inerme en un
presente desmantelado, carente de posibilidades. Al no tener otro
apoyo que las promesas recibidas, el pueblo queda prisionero de
sus supuestos "liberadores". Esa invalidez lo torna sumiso y gregario..."

Con Maradona

Y en virtud a que estamos en plena "Sociedad del Entertainment",
nuestro demagogo mayor -gran comunicador, imposible negarlo-
usa la palabra y la imagen de forma unilateral y superficial, como




simples medios para conseguir sus fines. El uso banal del lenguaje
-que es vehículo de la creatividad- le permite hacer tabla rasa de
convicciones profundas, tradiciones valiosas, criterios y normas
seculares de conducta, es decir, de todo aquello que significa para
el pueblo un apoyo espiritual. Y le permite hacerlo sin que el pueblo
se percate de ello. Y así vamos transitando este convulsionado
siglo XXI. Pero la pobreza, la miseria y el desempleo, herramientas
políticas del demagogo, pueden llegar a revertirse contra quien
mintió o se equivocó. Su fortaleza de otrora, su gran capital electoral,
puede trocarse en su gran debilidad.




Habrá un momento en que ese
ciudadano que ha sido manipulado sempiternamente comprenderá
que la aceptación pasiva y sumisa de su pobreza, se ha convertido
en un status, en un pozo de angustias del que no podrá salir por los
ensoñadores cauces de la demagogia ni por las proclamas comunistas.
Cuanta razón encierra



Umberto Eco en su expresión:
"Sabiduría no es
destruir ídolos, sino no crearlos nunca".
Con las "Madres de la Plaza Mayo", Argentina

Ahora bien, si la demagogia encuentra con facilidad un
campo propicio para germinar, crecer, desarrollarse y
lamentablemente reproducirse, ¿qué podemos hacer?
Se hace obligatorio repetirlo una vez más. La respuesta
es fácil; el logro, sin duda, muy difícil, pero no imposible:
educar al pueblo para que comprenda que nada en la
lucha por la vida se consigue por azar, porque "me toca
por derecho" o "porque alguien me lo quitó"; que todo se
construye con esfuerzo, dedicación y trabajo, que el facilismo,
el paternalismo y la fractura social a cambio de votos han sido,
son y serán una oferta lastimosa; que un pueblo se engaña
cuando acepta como dádiva la redención sin hacer nada, que
tan sólo mediante la promesa cumplible de la creación eficiente
de nuevas fuentes de trabajo, de una verdadera distribución de
la riqueza -conscientes de que llegó el momento de acabar con
el mito de la presunta riqueza venezolana- y del esfuerzo y
compromiso de todos por colocar a nuestro país en el sitial
que se merece, podremos salir de este lamentable ciclo.