Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

miércoles, 31 de agosto de 2011

Yo crié mis hijos en esa época y era OBLIGATORIO ir a Disney, Orlando, Navidad en NewYork que conocer Europa. ¡SUFRIIII que jode!!!

Si ALGO TIENE CHAVEZ MERITORIO ES HACER VALER LA BANDERA DE
VENEZUELA. QUITARLE A LA GENTE ESA LUCECITA DE "te jodi" PORQUE
SAQUE MIS CAPITALES A USA EN $$$$ y uno como un venezolano pensando
en su país y el daño que le estaban haciendo...En aula ser profesor era menos
que un paria hindú yyo que adoro la Historia de Venezuela oia a mis alumnos
reclamarme qué para qué servía eso y aun hoy, hay carajos que se fueron del país
porque "profe...me importa un carajo Venezuela" ¿Y después se quejan de por qué
están los chavistas? Revisénse como venezolanos.Ah...el HORROR DE LOS
HORRORES era llegar a Maiquetía después de unvulo de VIASA que viniera de
Miami, las vainas más inútiles para el trópico, edredones de invierno en la mano,
no la vaina era como la elícula "adiós Miami " 1984
Esas aguas trajeron estos lodos...

Adiós Miami ( 1984 )

Director:

Antonio Llerandi

Escrito por:

Fausto Verdial

Elenco

Créditos del Reparto:

Tatiana Capote


Alicia Plaza


Gustavo Rodríguez


José Visconti




Del "ta barato dame dos" al 2011
MARÍA DENISSE FANIANOS DE CAPRILES | EL UNIVERSAL
miércoles 31 de agosto de 2011 03:51 PM

Yo recuerdo cuando estudiaba bachillerato una de las cosas que más me dolía era ver cómo algunas amigas vivían soñando en ir a Miami a comprar en vacaciones, mientras yo veía tanta pobreza en el barrio donde ayudaba con mi abuela. El "ta' barato dame dos" nunca me gustó, porque me parecía un absurdo esa obsesión de tener que viajar todos los años (a veces más de una vez al año) a una ciudad donde la mayor diversión era comprar (y cosas que no se necesitaban además) solo por el hecho que todo era barato.

Pero las cosas en este país han cambiado bastante. Y con tanto trancazo que hemos recibido pareciera (por lo que uno ve muy de cerca) que son bastantes los venezolanos que han entendido que nuestro país solo saldrá adelante si pensamos menos en las cosas materiales y pensamos más en cómo ayudar a los demás. Muchos ya saben que cada granito de arena que puedan aportar (empezando por cumplir con el derecho al voto) es vital para mejorar la sociedad donde vivimos; y han entendido que Venezuela saldrá adelante solo en la medida que nos comprometamos a ayudar a resolver los problemas de nuestras comunidades. Muchos hemos aprendido que no basta con criticar, sino que tenemos que ayudar.

Y lo que a mí me pone más contenta es esto (que quienes se fueron de aquí hace 10, o más años, a lo mejor no lo pueden entender): 1) que muchos venezolanos que decidimos quedarnos aquí, y vemos tanta necesidad, ahora somos más felices mandando a nuestros hijos a que pasen unas vacaciones a hacer trabajo social (que les encanta, les da un aprendizaje único y además les sirve para su currículum) y no a un centro comercial a comprar; 2) que ahora uno compra lo que necesita y punto. Y lo que tenemos de más lo regalamos porque no nos podemos dar el lujo de tener cosas abarrotadas cuando hay tanta gente pasando tanta necesidad; 3) que a muchos venezolanos ya no nos importan las marcas y cuando hacemos la lista del mercado ponemos los víveres de forma genérica. Y si no conseguimos lo que buscamos no perdemos la paz porque nuestra felicidad no depende de una salsa X, de un aceite Y o de unas galletas Z. Hemos aprendido a disfrutar, a ser más creativos y a ser felices, con lo que podemos conseguir.

Lo que pasa es que nuestra cabeza está ocupada en otras cosas muy distintas como por ejemplo: ¿cómo hacer para que en nuestro país se forme una generación de líderes, muy bien preparados, que vivan para servir y no para ser servidos? ¿Cómo no seguirle el juego a la desesperanza y al odio, y lograr que TODOS trabajemos unidos y en paz por una patria mejor para nuestros hijos y nietos? ¿Cómo podemos sembrar los valores, en todos los rincones de Venezuela, para poder construir sobre bases firmes una sociedad más humana donde se viva la verdadera justicia y la paz?

Sé que es un poco difícil que alguien, que vive fuera hace muchos años, entienda que lo que hemos pasado nos ha cambiado a muchos para bien y nos ha hecho crecer interiormente. Bastantes venezolanos han tenido la dicha de cambiar las ganas de comprar a la pasión de rezar y luchar día a día para construir un país con bases sólidas, a pesar de los pesares. ¡Eso es maravilloso!

Algo que impacta mucho en Venezuela (y que se ve muy poco en los países del "primer mundo") es cómo la mayoría de las iglesias (desde la clase A hasta la E) están llenas de mucha gente joven de lunes a lunes (hay iglesias que tienen hasta cuatro misas diarias de lunes a sábado y los domingos llegan a ocho). Vemos allí cómo esa generación que está estudiando, trabajando y ayudando a su prójimo, toman fuerza espiritual para poder seguir adelante con paciencia, perseverancia y mucha esperanza porque saben que "si Dios está con ellos a qué van a temer".

Quienes decidimos quedarnos en esta patria, que amamos con locura, estamos felices (con muchos problemas es verdad) porque estamos convencidos que ha valido la pena olvidarnos de otras épocas (y a veces de nosotros mismos) para dedicarnos a educar una generación (de todas las clases sociales) que, cuando este país agarre otro rumbo, ¡no la va a parar nadie!

¡Y seremos ejemplo para el mundo entero! Ejemplo de paciencia, perseverancia, excelencia, entrega a los demás, oración, fortaleza espiritual, esperanza, alegría y desprendimiento material.

mariadenissecapriles@gmail.com
@VzlaEntrelineas

País bipolar
MIGUEL E. WEIL DI MIELE | EL UNIVERSAL
miércoles 31 de agosto de 2011 03:53 PM
La estrategia más efectiva del Gobierno ha sido la de convertir todo en blanco o negro. Mejor dicho, en rojo o no-rojo. Y el "no-rojo" del discurso gubernamental no representa una pluralidad de ideas y de alternativas políticas. En el "no-rojo", todo es lo mismo y se califica de capitalista, fascista, imperialista, burgués e hijos de papi y mami haciendo sinónimos los términos.

Se convierte a todos los "no-rojos" en un conglomerado anti-rojo de ricos burgueses, independientemente de sus empatías políticas, ingresos y situación social. Una alteración de la lógica proposicional que convierte el discurso en falacia. Decía el profesor Piacenza en su acento uruguayo: "Si llueve, la calle se moja. Pero si la calle está mojada, no quiere decir que llovió". En el esquema del Gobierno, si la calle esta mojada, es porque llovió. Si eres antichavista, eres capitalista, burgués, imperialista, fascista y guarimbero. Te gustan Franco, Mussolini, Bush, Obama y Raúl Leoni.

Es obvia la contradicción ideológica que puede existir entre el capitalismo liberal y el fascismo. Sin embargo, el Gobierno opta por meterlos en un mismo saco, muy a pesar de que a Mussolini le cayeron a piñas los marines y el Royal Navy. Equivalente en lo interno a una equiparación entre los perezjimenistas y los adecos en contradicción con la consabida discrepancia entre unos y otros. Socialdemócratas y neoliberales son lo mismo.

No sorprende la estrategia viniendo de un Gobierno que sustenta su apoyo popular en las diferencias y la exclusión. Es la aplicación de una especie de dialéctica, extrapolada a todos los ámbitos que el Gobierno considera contrarios a sí mismo. Si sorprende, sin embargo, que algunos en la oposición se sientan cómodos en el saco en el que nos metieron a todos.

Una cosa es el reconocimiento de la necesidad de unidad y la conglomeración de la mayoría de las fuerzas políticas opositoras en la Mesa de la Unidad. Otra, muy diferente, es que María Corina y Andrés Velásquez sean lo mismo. Pero no sólo existe conformidad con estar metidos en el saco, sino que algunos opositores, en aplicación de la misma regla del Gobierno de "la calle mojada sólo por la lluvia", saltan de una vez a calificar cualquier idea de Estado social y de bienestar (con alguna intervención gubernamental) como chavismo puro y duro o comunismo.

No puedo decir cuál es la proporción de los opositores que incurre en la práctica de generalizar, pero son suficientes como para hacerse notar. Es probable que no sea la mayoría de nosotros. No creo sin embargo, que ello le reste importancia a la ilógica conducta pues es contagiosa. Bastante contagiosa. Mientras más inoculación, más bipolaridad y mientras más bipolaridad más se beneficiarán aquellos que aprovechan la diferencias, las envidias que las diferencias tienden a generar y el necesario conflicto basado en la desconfianza. Más personajes como el papá de los helados miraflorino serán capaces de hacerse del clamor popular.

De allí que valga la pena llamar la atención. Debemos ser cuidadosos en las generalizaciones de ese tipo, pues de ellas se beneficia sólo el actual Gobierno -al menos por ahora-. Para ello, es importante destacar que en la unidad opositora, en el nuevo proyecto de país planteado, habrá espacios para una pluralidad política verdadera, sin que los absolutos discrepantes sean parte la estrategia del futuro gobierno. Que estamos juntos, pero no revueltos. En un país bipolar, el progreso es complicado -o imposible-, porque en estos casos, no hay litio que valga.

miguelwd@yahoo.com
Twitter: @weilmiguel