Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

sábado, 25 de mayo de 2013

Los venezolanos migran como las aves de María T. González

A mi hija Gabriela que emigró a USA en 1999 y nunca más regresó...Con todo mi amor

Los venezolanos migran como las aves de María T. González

La artista visual caraqueña expone hasta el domingo en Oficina # 1.

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González "desmembra" a sus aves (Oswer Díaz Mireles)
SIMÓN VILLAMIZAR |  EL UNIVERSAL
viernes 24 de mayo de 2013  07:40 AM
Si es un cardenalito, un azulejo o un corocoro lo que aparece en sus obras, a la artista visual caraqueña María Teresa González no parece importarle demasiado.

"Reconocer qué tipo de ave no es algo que me interese realmente. O al menos no para este trabajo", advierte la diseñadora gráfica caraqueña -graduada en el Instituto de diseño de Caracas- y con una maestría de Bellas Artes Chelsea College of Arts and Design. 

Las plumas. Los picos. Las crestas. Las colas. Y las patas que habitan su obra le sirven más bien a González para reflexionar acerca de un tema que comparten las aves con los seres humanos: el desplazamiento, la impermanencia, las migraciones y, por qué no, hasta la ausencia. 

"En este caso hago una analogía, una metáfora, una poesía, por así decirlo, de la situación que vivimos como venezolanos de la situación migratoria. Pero lo hago a través de mariposas y aves migratorias", explica la artista visual, que hasta este domingo mostrará sus nuevas piezas en la galería Oficina #1, de Centro de Arte Los Galpones, en Los Chorros. 

"Los pájaros emprenden su vuelo, y migran, pero regresan siempre al mismo punto. Lo hacen de una manera cíclica. En cambio, en los seres humanos ese proceso de migración y transformación, físico o interno, no siempre es posible. Casi siempre queremos volver a donde estábamos, pero, a diferencia de lo que sucede con las aves, suele ser un imposible", reflexiona González, que dividió su exposición en tres partes. 

En la primera, que ella bautizó como Desmembrados se vale de la técnica del collage para literalmente desmembrar a sus aves -en algunos cuadros solo muestra el pico, en otros el pecho del avechucho- y abordar así la condición de los seres humanos ante las migraciones y, por ende, los procesos de transformación. "¿Cómo quedamos nosotros?", se pregunta. "Nunca quedamos enteros frente a estos cambios. Siempre quedamos con una parte aquí y otra allá", responde ella misma. 

En la segunda, que llamó Norte sur, Sur norte, un grupo de pliegos o pergaminos desplegados le permite hacer referencia a los movimientos migratorios, "al constante cambio y desplazamiento en el que nos encontramos", dice.

Mientras que el tercero grupo lo realizó en el Museo Entomológico de Maracay, donde se dio a la tarea de investigar la morfología de las alas de las mariposas latinoamericanas, las dibujó en papel croquis (para esta muestra solo trabajó con materiales nobles, casi desechables, que remiten a lo impermanente), las recortó, les clavó alfileres, y las encerró en las tradicionales cajas de madera donde se suelen exponer aves e insectos.

"Esas piezas se llaman La imposibilidad de volar", dice. "Y una vez más la idea era remitir al tema de los desplazamientos que vivimos como país. Quise enmarcarlas en una caja entomólogica para, además, hacer referencia a esa necesidad del ser humano de querer preservar la vida, que es una imposibilidad en sí misma. Esa necesidad que tenemos de decir: 'Yo soy dueño de esto', cuando en realidad están muertas. Pero también nos remite a esos cambios internos que no se logran dar y a esa angustia de permanecer como en un mismo lugar", finaliza María Teresa González, quien, como sus pájaros, ha migrado de Caracas a Madrid. Y de Madrid a Londres. Solo que en su caso, sí regresó al nido.