Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

lunes, 11 de mayo de 2015

"La política nunca debe entrar a un museo (...). El propio creador con su talento debe mostrar su obra " "El espacio es intervenido, pero también es un elemento más de mis piezas", señala la directora del Centro de Arte Lía Bermúdez de Maracaibo.

Lía, con hierro y fuego

"La política nunca debe entrar a un museo (...). El propio creador con su talento debe mostrar su obra " "El espacio es intervenido, pero también es un elemento más de mis piezas", señala la directora del Centro de Arte Lía Bermúdez de Maracaibo.

imageRotate
La artista lamenta el deterioro de su obra "Tajatí", ubicada en Sabana Grande (Oswer Díaz)
MARÍA GABRIELA FERNÁNDEZ B. |  EL UNIVERSAL
domingo 10 de mayo de 2015  10:40 AM
Una escultura de barras metálicas y un cuadro con relieves logrados con clavos dan la bienvenida al visitante en la casa de la familia de Lía Bermúdez en Caracas. Aunque esta artista, que ya cuenta con 84 años, ha pasado la mayor parte de su vida en Maracaibo, conserva muestras de sus distintas etapas creativas en cada sala de esta vivienda. Algunas atrapan la mirada en un primer vistazo, como las dos piezas a gran escala que toman el jardín bajo los rayos ardientes de estos meses de sequía; otras van apareciendo sin buscarlas: una piedra germinada con varas de acero sobre un estante; un colgante azul de formas metálicas que gira con la brisa que corre por la sala, o un busto de cerámica horneado por ella cuando cursaba sus estudios superiores en la Escuela de Artes Plásticas de Julio Árraga, con una ubicación privilegiada en el seibó.

Bermúdez, quien ha recibido innumerables galardones como el Premio Nacional de Artes Plásticas 2006 y es directora fundadora del Centro de Artes de Maracaibo que lleva su nombre, viste de blanco y sonríe mientras conversa. Aunque la edad le confiere un aire de placidez, su mirada revela una fuerza inalterable. Acaso la que ha usado en el taller para moldear sus materiales a altas temperaturas, la que expresan las líneas de sus volúmenes escultóricos, o la que le une a diario, y por decisión, con el violento clima marabino. De a ratos, toda ella es fuego.

La trayectoria de Bermúdez le coloca en un sitial de honor en el listado de representantes del arte venezolano, de la mano de Jesús Soto o Víctor Valera, de quienes fue amiga y colega. Dice haber creado tantas que le es imposible recordar el número exacto de esculturas que han parido sus manos pero que, con sólo verlas, sería capaz de identificarlas. De estas, al menos 25, se encuentran en áreas urbanas de Caracas, Zulia y el litoral central. "Para un artista no hay nada mejor que saber que su obra es vista a diario y que cientos de personas pasan a su lado y pueden contemplarla, por eso he entregado muchas", declara, mientras sorbe café negro.

Algunas de sus piezas representativas se encuentran en la puerta de la sede del Banco Central de Venezuela, o en la del Teatro de Bellas Artes, en Maracaibo, y en la entrada del Tribunal Supremo de Justicia, o el bulevar de Sabana Grande, en Caracas. Esta última, llamada Tajatí (1990) de líneas curvas en hierro de un rojo intenso, luce hoy marcada por rayones y muestras de vandalismo y desidia, a pesar de haber sido restaurada por Pdvsa La Estancia durante la transformación del paseo.

"Es lamentable que estas cosas ocurran -dijo una afectada Bermúdez, al enterarse-. La gente tiene que sentir esas piezas como suyas y no dañarlas (...), y las autoridades deben proteger al arte para la recreación visual de las personas. Como artista, esto me duele y sorprende". Bermúdez ya padeció hace una década la demolición de su Homenaje a la Chinita en el Bulevar de Las Ciencias en Maracaibo, durante trabajos del exgobernador Manuel Rosales. "Supe que los restos están en un galpón. Pedí que me los devolvieran, pero no lo hicieron".

La mirada en el país

Esta creadora se refiere al arte y, en particular, a la escultura, como "la expresión más valiosa en su vida". Como una consagrada, ofrece su visión sobre la actualidad de la creación en Venezuela. "El arte está en este momento en una búsqueda, con muchas nuevas técnicas y materiales. Percibo que es un buen momento, porque antes había pocas exposiciones y ahora hay más personas acudiendo a los museos y más espacios para que los creadores expongan".

-Sin embargo, se ha hecho recurrente que obras de algunos artistas no sean consideradas en ciertos espacios por sus posiciones políticas, sobre todo en los museos...

-La política nunca debe entrar a un museo. El propio creador con su talento debe lograr mostrar su obra, y así ha sido siempre, porque el museo tiene que ser planificado para conservar las obras que se han hecho y para ver también las más recientes, así lo hago en el que dirijo, y así debe ser en todos. En todo caso, hoy hay oportunidades que mi generación no tuvo, hay muchas galerías.

A pesar de su edad, Bermúdez sigue trabajando. Declara que ha potenciado su interés por el uso del espacio "dentro de las obras". "Es cierto que el espacio es intervenido con las esculturas, pero también es un elemento más de mis piezas, eso es lo que siempre he explorado y lo que tengo ahora en mi cabeza". De esta búsqueda han surgido piezas de pequeño formato con varas metálicas, y una se exhibe sobre la mesa de centro. Para decir adiós, Bermúdez camina en pequeños pasos hasta la puerta y señala cada obra, como hallazgos, con firmeza. Estas y las que se encuentran en las calles y museos son legado del talento de esta artista que ya ha grabado su nombre con técnica de hierro y fuego.