Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

sábado, 16 de mayo de 2015

Visto con la perspectiva del tiempo parece que la teología de la liberación hubiera sido ideada por el enemigo para acabar con la Iglesia desde dentro. Y puede que esta teoría tenga más de cierto de lo que pueda parecer. Así lo atestigua uno de los jefes del espionaje soviético de los 70 y que más tarde desertó a EEUU. Gracias a ello podemos saber hasta qué punto la teología de la liberación fue inventada en un laboratorio soviético para aniquilar a uno de sus grandes enemigos.

La Teología de la Liberación, ¿creada por el KGB para destruir la Iglesia desde dentro?

GENTIUNO 12 de mayo de 2015
Teología de la Liberación portada

Así lo afirma Ion Mihai Pacepa, general de la inteligencia soviética y el desertor de mayor rango del bloque comunista durante la Guerra Fría.

La conocida como Teología de la Liberación se presentó en América Latina a finales de los 60 y principios de los 70 como una apuesta evangélica que tenía una “opción preferencial por los pobres”. Sin embargo, desde su nacimiento el marxismo impregnó casi por completo este movimiento en un contexto histórico complicado, en plena guerra fría y en una zona geográfica en la que el comunismo logró grandes cotas de poder.
Las consecuencias han sido nefastas para la Iglesia. La teología de la liberación se extendió rápidamente provocando la prevalencia del marxismo sobre el cristianismo. Con el paso de los años se ha demostrado su total ineficacia aunque el mal es ya casi irreparable. 
Juan Pablo II y Ernesto Cardenal
Juan Pablo II riñe a Ernesto Cardenal, sacerdote y ministro en el gobierno sandinista
Generaciones de sacerdotes y fieles sucumbieron ante la teología de la liberación. Muchos perdieron la fe y abrazaron al “dios” político y las iglesias se vaciaron de manera vertiginosa.
Visto con la perspectiva del tiempo parece que esta teología hubiera sido ideada por el enemigo para acabar con la Iglesia desde dentro. Y puede que esta teoría tenga más de cierto de lo que pueda parecer. Así lo atestigua uno de los jefes del espionaje soviético de los 70 y que más tarde desertó a EEUU. Gracias a ello podemos saber hasta qué punto la teología de la liberación fue inventada en un laboratorio soviético para aniquilar a uno de sus grandes enemigos.
Ion Mihai Pacepa con Cauecescu
Ion Mihai Pacepa con el sanguinario Cauecescu
Ion Mihai Pacepa fue un general soviético y jefe del espionaje de la Rumanía de Cauecescu durante la década de los sesenta y setenta. Desertó y se marchó a Estados Unidos convirtiéndose en el oficial comunista de más alto rango que huyó, siendo de gran ayuda para EEUU durante la Guerra Fría.
Entre los secretos que se llevó consigo estaba el papel del poder soviético en la creación de la Teología de la Liberación. En una entrevista con el portal ACI Prensa, Pacepa asegura que aprendió de la “implicación que tuvo el KGB con la Teología de la Liberación del general soviético Aleksandr Sakharovsky”, que fue jefe del servicio de inteligencia en el extranjero de la URSS y bajo cuyo mando se produjo la exportación del comunismo a Cuba o la creación del Muro de Berlín. Hombre de gran confianza de Nikita Kruschev, presidente de la URSS que quería entrar en la historia como el que logró implantar el comunismo en el continente americano.
“Nació en el KGB e inventó su nombre”
Este general de la inteligencia comunista indica sin ambages que “el movimiento nació en el KGB y tuvo un nombre inventado por el KGB”. Según explica, durante esos años la inteligencia soviética tuvo “una inclinación por los movimientos de ‘liberación'”. De ahí que creara o amparara a otros grupos como el Ejército de Liberación Nacional de Colombia, el de Bolivia o incluso la Organización para la Liberación de Palestina junto a Arafat. “Son solo unos de los pocos movimientos de ‘liberación’ nacidos en Lubyanka (los cuarteles de el KGB)”.
Pacepa detalla cómo el KGB dio forma a la teología de la liberación hasta convertirla en el principal problema interno de la Iglesia Católica y al que se enfrentaron de manera titánica Juan Pablo II como Papa y el que fuera cardenal Ratzinger como prefecto de la Doctrina de la Fe logrando minimizar el daño causado y que podría haber llegado a extremos críticos.
“El nacimiento de la Teología de la Liberación -asegura el exgeneral comunista- fue el intento en 1960 de un súper secreto ‘Programa de desinformación’ aprobado por Aleksandr Shelepin, el presidente de el KGB, y por el miembro del Politburó, Aleksey Kirichenko, que coordinó las políticas internacionales del Partido Comunista”.
No basta con rezarDe este modo, Pacepa agrega que en el programa estaba previsto que el KGB “tomara en secreto el control del Consejo Mundial de Iglesias con sede en Ginebra y lo usara como tapadera para convertir la Teología de la Liberación en una herramienta revolucionaria en Sudamérica”.
El siguiente paso también estaba preparado. Primeramente “el KGB comenzó construyendo una organización religiosa internacional intermedia llamada Conferencia Cristiana por la Paz y cuya principal tarea era llevar la creada Teología de la Liberación al mundo real”. Esta organización a su vez estaría a su vez subordinada al Consejo Mundial de la Paz, otra creación del KGB según Pacepa.
De este modo, supo del todopoderoso general Sakharovsky que en 1968 la Conferencia Cristiana por la Paz creada por el KGB “fue capaz de manipular a un grupo de obispos sudamericanos de izquierda dentro de la Conferencia de Obispos Latinoamericanos en Medellín”, reunión que tuvo un papel clave en el nacimiento de este movimiento.
El jefe de la inteligencia rumana explica que “la tarea oficial de la Conferencia era disminuir la pobreza. Su objetivo no declarado fue reconocer un nuevo movimiento religioso alentando a los pobres a rebelarse contra la ‘violencia institucionalizada de la pobreza’ y recomendar el nuevo movimiento al Consejo Mundial de Iglesias para su aprobación oficial. La Conferencia de Medellín logró ambos objetivos. También compró el nombre nacido del KGB Teología de la Liberación”.

Javier Lozano créditos
Javier Lozano
Licenciado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.
Actualmente es editor de Libertad Digital y encargado de la información religiosa del diario digital.
Además colabora en distintos medios de comunicación de temática religiosa.