Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

miércoles, 24 de junio de 2015

El Vaticano presenta el 'Instrumentum laboris' para el Sínodo de la familia...“El Sínodo: apertura sobre gay, parejas de hecho y divorciados y vueltos a casar”, tituló el Corriere della Sera; mientras la agencia Ansa ponía: “El Sínodo quiere abrir a los divorciados y vueltos a casar, proyectos para familias homosexuales”.La Repubblica por su parte abrió con: “Acogida a gay, a divorciados y vueltos a casar, aquí el documento que guiará al Sínodo”. Y Il Giornale indicó: “El Sínodo abre a los gay y a los divorciados”. En cambio en los artículos, a no ser en algunos medios muy ideológicos, queda bastante claro que abrir a los divorciados significa ayudarles a que no se sientan fuera de la Iglesia y que puedan entrar en un camino de purificación, y por lo que se refiere a la homosexualidad quiere decir no discriminar.

El Vaticano presenta el 'Instrumentum laboris' para el Sínodo de la familia
El documento de 80 páginas servirá de guía para el trabajo que se desarrollará del 5 al 24 de octubre - Link para descargar el documento
Por Redacción
Ciudad del Vaticano, 23 de junio de 2015 (ZENIT.org)
En menos de cuatro meses, comenzará en Roma el Sínodo Ordinario de la Familia. Por eso, este martes por la mañana, se ha hecho público el Instrumentum Laboris, es decir, el documento con el que prepararán el encuentro de octubre y que usarán como referencia durante el mismo. Este material de trabajo ha sido elaborado con las respuestas que los fieles de todas las partes del mundo han aportado al cuestionario que fue enviado desde el Vaticano a todas las Conferencias Episcopales.
Tal y como se recuerda en la introducción del documento, “después de haber reflexionado en la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos de octubre de 2014, sobre Los desafíos pastorales sobre la familia en el contexto de la evangelización, la XIV Asamblea General Ordinaria, que tendrá lugar del 4 al 25 de octubre de este años, tratará el tema La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”.
Asimismo, se indica que este camino sinodal esta marcado por tres momentos íntimamente relacionados: la escucha de los desafíos de la familia; el discernimiento de su vocación; la reflexión sobre la misión.  
El documento de casi 80 páginas está dividido en tres partes.
- La primera parte, llamada “La escucha de los desafíos de la familia” reflexiona en cuatro capítulos sobre “la familia y el contexto antropológico-cultural”, “la familia y el contexto socio-económico”, “familia e inclusión”,“familia, afectividad y vida”.
- En la segunda parte, que aborda el “Discernimiento de la vocación familiar”, sus capítulos tratan la “familia y pedagogía divina”, “familia y vida de la Iglesia”, “familia y camino hacia su plenitud”. Entre los temas: plenitud sacramental, la indisolubilidad como don y tarea, la fecundidad de los cónyuges, el miedo de los jóvenes a casarse.
Finalmente, la tercera parte llamada “La misión de la familia hoy”, trata en varios capítulos sobre “familia y evangelización”, “familia y formación”, “familia y acompañamiento eclesial” y “familia, reproducción, educación”.
El renovado interés por la familia --asegura el cardenal Baldisseri, secretario general del Sínodo de los Obispos en la introducción-- suscitado por el Sínodo, se confirma por la amplia atención que le reservan no solo desde los ambientes eclesiales, sino también de parte de la sociedad civil.
En el amplio documento, en el que se abordan las temáticas y desafíos que más preocupan a los fieles sobre la familia, se recuerda que “la Iglesia es consciente del alto perfil del misterio procreativo del matrimonio entre hombre y mujer”. Por tanto, “pretende valorar la gracia originaria procreativa que acoge la experiencia de una alianza conyugal sinceramente dirigida a corresponder a esta vocación originaria, y a practicarla en justicia”.
Para descargar el Instrumentum Laboris hacer clic aquí
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'El sínodo de la familia quiere escuchar al Espíritu y no ser un parlamento'
El cardenal Baldiserri al presentar el Instrumentum Laboris indica que el próximo sínodo de la familia en octubre, concluirá con un documento que será entregado al papa Francisco
Por Sergio Mora
Estado de la Ciudad del Vaticano, 23 de junio de 2015 (ZENIT.org)
El sínodo de la familia que se realizará del 4 al 25 de octubre, recordó con frecuencia el Santo Padre, "es un espacio en el cual pueda actuar el Espíritu Santo” y “no es un parlamento”. Lo indicó este martes el cardenal Lorenzo Baldiserri, secretario general del Sínodo de los obispos al presentar elInsturmentum Laboris, en la sala de prensa de la Santa Sede. Y añadió que la XV Asamblea general ordinaria concluirá con “un documento final, que será entregado en las manos del papa Francisco”.
Junto con purpurado presentaron el documento el cardenal Peter Erdó, relator general de la próxima asamblea; el arzobispo Bruno Forte, secretario especial de la misma, y el director de la Oficina de prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.
El cardenal italiano recordó que el papa Francisco en el discurso final de la III Asamblea extraordinaria del sínodo de los obispos exhortó a “madurar con verdadero discernimiento espiritual las ideas propuestas y encontrar soluciones concretas” a las dificultades de las familias. Y de la necesidad de trabajar con eldocumento final 'Relatio Synodi' que es fiel a lo discutido en el aula y en los círculos menores.
La Relatio Synodi --añadió el purpurado-- unida a una serie de 46 preguntas con el nombre de 'Lineamenta', fue presentado a las conferencias episcopales, a los sínodos de las Iglesias orientales católicas sui juris, a los dicasterios de la Curia romana, y a los sujetos pertinentes, con la invitación a responder hasta el 15 de abril de este año. Y este “período intersinodal se ha revelado un ulterior y preciosa ocasión” para escuchar “lo que el Espíritu dice a las Iglesias”.
El cardenal Baldiserri añadió que esto dio oportunidad para recibir 99 respuestas, más 359 observaciones, estas últimas enviadas por diócesis, parroquias, asociaciones eclesiales, grupos espontáneos de fieles, movimientos civiles, etc. Además de universidades, instituciones académicas, centros de investigación y de numerosos estudiosos.
“En la reunión del Consejo de Secretaría, presidida por el Santo Padre el 25 y 26 de mayo de 2015, ha sido examinada la síntesis elaborada por la Secretaría general, de la cual partió el Instrumentum Laboris que hoy se hace público”, añadió el purpurado. Este nuevo documento integra así el resultado de la anterior asamblea contenido en la Relatio Synodi. El secretario general de la próxima asamblea, señaló a continuación las partes del documento.
El cardenal Baldiserri recordó también que la próxima asamblea coincide con los 50 años de la creación del Sínodo de los Obispos por el beato Pablo VI, el 15 de septiembre de 1965. Y que el próximo Jubileo Extraordinario de la Misericordia, convocado por el papa Francisco y que inicia el 8 de diciembre del presente año, es motivo de una posterior reflexión.
Indicó también que cada semana el Sínodo reflexionará sobre uno de los capítulos del Instrumentum Laboris, que los círculos de estudio estarán más intercalados para aprovechar mejor su aporte, y que “se mantendrá firme el principio del orden temático”.
La hoja de ruta del Sínodo entiende la familia como sujeto y protagonista
Durante la presentación del Instrumentum Laboris, el cardenal Erdö y monseñor Bruno Forte ofrecen las claves para la lectura del documento de preparación para el Sínodo de la Familia que se celebra el próximo mes de octubre
Por Rocío Lancho García
Ciudad del Vaticano, 23 de junio de 2015 (ZENIT.org)
"La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo" es el tema elegido para el próximo Sínodo de los Obispos que tendrá lugar en el Vaticano el próximo mes de octubre. Este tema “revela una actitud que ha requerido una atención especial a las circunstancias del mundo contemporáneo”, tal y como ha asegurado el cardenal Peter Erdő, Relator General de la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, durante la presentación esta mañana en el Vaticano de la Instrumentum Laboris. 
Durante la rueda de prensa, se ha destacado como palabra "acompañamiento" como la actitud clave de la Iglesia en todo lo relacionado con familia y la pastoral que se preocupa de ella en los diferentes ámbitos. 
Analizando la estructura del documento, el purpurado ha explicado que el primer capítulo habla de la familia en el contexto antropológico-cultural. A propósito ha recordado que es necesario tener en cuenta que recientemente los matrimonios, también los civiles, disminuyen, y el número de divorcios y separaciones va en aumento.
También se habla mucho de la dignidad de la persona como individuo, pero, ha advertido que
"la transformación de esta verdad en lenguaje institucional produce a veces situaciones contradictorias” produciendo un “individualismo que pone en el centro de la atención la satisfacción de los deseos que no lleva a una realización plena de la persona”.
El cardenal también ha llamado la atención sobre la “separación de la sexualidad de la procreación” y el “individualismo general” que contribuyen fuertemente al descenso de la tasa de natalidad.         
Por otro lado se observan las “tendencias que quieren ampliar el concepto de matrimonio, familia y paternidad vaciando así de contenido estas mismas categorías”, ha advertido el cardenal.
Otro punto sobre el que se llama la atención son “las políticas económicas imprudentes que ponen en riesgo incluso las relaciones dentro de la familia”. Pero, ha asegurado el cardenal Erdö que “la familia permanecerá siempre ‘el pilar fundamental e irrenunciable del vivir social’ siendo escuela de humanidad".
A propósito de la familia en la formación de la afectividad, el documento hace referencia a los problemas y desafíos procedentes de la revolución biotecnológica y a la posibilidad de hacer independiente el acto reproductivo de la relación sexual entre hombre y mujer.
El la última parte del documento, tal y como ha explicado el cardenal “se hace mención a la atención pastoral de aquellos que viven en el matrimonio civil o viven juntos”. Aquí también se reflexiona sobre las causas de nulidad matrimonial y los matices y procesos que son necesarios estudiar con más detenimiento.
Por su parte, monseñor Bruno Forte, secretario especial de la Asamblea del Sínodo, ha aportado la visión teológica y espiritual. En la vida concreta de la Iglesia --ha asegurado-- la familia es vista por el texto no solo como objeto y destinataria, sino como sujeto y protagonista. “Por eso se evidencia la constitutiva dimensión misionera, reconociendo en la realidad familiar el camino de la Iglesia accesible a la mayoría para conocer y experimentar la medida divina del amor.
También ha querido destacar la “misericordia hacia las familias heridas y frágiles” como una de las prioridades en la pastoral familiar. Así como la necesidad de acompañar a los jóvenes en el miedo a casarse, generado muchas veces por el temor en general a los compromisos definitivos. Haciendo también referencia a uno de los temas más mediáticos de este Sínodo, monseñor Forte ha recordado la importancia de líneas pastorales comunes que apunten hacia la integración en la comunidad cristiana de los divorciados vueltos a casar civilmente.
La conclusión del documento llama la atención sobre la importancia para todo el camino sinodal de la guía del papa Francisco “ha convocado con un año de distancia sobre el mismo tema dos Sínodos diferentes”. No se puede olvidar --ha concluido-- que la celebración del próximo Sínodo se sitúa en medio del Año Jubilar de la Misercordia.
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El sínodo mediático y el sínodo real presentan contenidos diversos
El cardenal Baldiserri recordó que ya sucedió con el Concilio Vaticano II, Aparecida y otras asambleas. ¿Qué dice el Instrumentum Laboris sobre divorciados y sacramentos?
Por Sergio Mora
Ciudad del Vaticano, 23 de junio de 2015 (ZENIT.org)
Existe un sínodo mediático que es diverso del sínodo real, “como sucedió en el Concilio Vaticano II, en Aparecida y en otras asambleas, que se centra en algunos temas y olvida otros”.
Lo indicó el cardenal Lorenzo Baldiserri, respondiendo a ZENIT en la conferencia de prensa de este martes en la que se ha presentado el 'Instrumentum Laboris', la hoja de ruta del próximo sínodo de los obispos, sobre el tema de la familia.
“Es claro que los periodistas y los medios en general están interesados en los temas candentes y los ponen en evidencia, y a otros menos. Claramente tenemos que reconocer que los medios de comunicación han subrayado algunos temas en el último sínodo”. En cambio, prosiguió el purpurado, "la 'Relatio Synodi' demuestra que los temas han sido tratados todos y con la debida amplitud".
Confirmando lo dicho por el secretario general del Sínodo, diversos medios al presentar hoy el Instrumentum Laboris, un documento de casi 80 páginas que aborda el tema de la familia a 360 grados, centraron todo su interés en la comunión a los divorciados y vueltos a casar, y en el tema de la homosexualidad y el 'matrimonio gay', como si el resto no existiera.
“El Sínodo: apertura sobre gay, parejas de hecho y divorciados y vueltos a casar”, tituló el Corriere della Sera; mientras  la agencia Ansa ponía: “El Sínodo quiere abrir a los divorciados y vueltos a casar, proyectos para familias homosexuales”. La Repubblica por su parte abrió con: “Acogida a gay, a divorciados y vueltos a casar, aquí el documento que guiará al Sínodo”. Y Il Giornale indicó: “El Sínodo abre a los gay y a los divorciados”.
En cambio en los artículos, a no ser en algunos medios muy ideológicos, queda bastante claro que abrir a los divorciados significa ayudarles a que no se sientan fuera de la Iglesia y que puedan entrar en un camino de purificación, y por lo que se refiere a la homosexualidad quiere decir no discriminar.
En concreto, el documento indica que “cada persona independientemente de su tendencia sexual va respetada en su dignidad y acogida con sensibilidad y delicadeza, sea en la Iglesia que en la sociedad”, así como es necesario dar acompañamiento a las familias en las que viven personas con dicha tendencia. Si bien queda claro en el documento que “no existe fundamento alguno” para crear analogías “ni siquiera remotas entre uniones homosexuales y el designo de Dios sobre matrimonio y familia”.
Sobre la readmisión a la comunión de los divorciados y vueltos a casar, el Instrumentum Laboris deja claro que no se tocará la doctrina sobre la indisolubilidad del matrimonio, y si bien en los cuestionarios se ve un “común acuerdo sobre la hipótesis de un itinerario de reconciliación o vía penitencial”, esto lo deberá estudiar el Sínodo para después someterlo al papa Francisco.
La primera hipótesis es que el camino penitencial requiera “la toma de conciencia del fracaso y de las heridas producidas” por el matrimonio fallido, y por lo tanto que el arrepentimiento sea acompañado “de la verificación de la eventual nulidad del matrimonio”. Es claro que la eventual nulidad resuelve el caso ya en la raíz. Y si bien se han simplificado los procedimientos sobre nulidad, la posibilidad de realizar procedimientos fuera de los tribunales eclesiásticos y confiarlo a los obispos fue rechazada. Si no existen las condiciones de nulidad matrimonial, el camino penitencial llevaría a “la comunión espiritual, y a la decisión de vivir en continencia” la segunda unión.
La segunda hipótesis sugiere que el camino penitencial “bajo la responsabilidad del obispo diocesano” pueda llevar al acceso a los sacramentos con el seguimiento “un presbitero encargado”. O sea “una acogida no generalizada a la comunión", vale a decir, "en algunas situaciones particulares y con condiciones bien precisas, especialmente cuando se trata de casos irreversibles y relacionados a obligaciones morales hacia los hijos que acabarían teniendo sufrimientos injustos”. El Instrumentum Laboris señala también que la presencia de hijos en estas segundas uniones, y en los casos en que se haya contraído matrimonio civil, como en otras situaciones irreversibles, es necesaria una actitud de mayor acogida.
De otro lado el Sínodo podría pedir al Papa que las personas en situación irregular puedan ser padrinos, testigos de bodas, etc. puesto que “estos fieles no están fuera de la Iglesia”.
Por lo que se refiere a los matrimonios civiles o los convivientes, el documento reconoce que la decisión “en muchos casos no está motivada por prejuicios” sino por “situaciones culturales contingentes”, y sugiere una estrategia pastoral para acompañarlas con paciencia y respeto hacia “la plenitud del sacramento del matrimonio”. Y recuerda que en este ámbito desarrolla un rol importante la familia cristiana, que da testimonio con la verdad y el evangelio”.
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