sábado, 30 de julio de 2011

In memoriam de Clara Rosa Otero de Altamirano, mecenas del teatro infantil venezolano y creadora de TILINGO y directora hasta su muerte del mismo



TEATRIN VIAJERO

JULIO RIERA, un titiritero con alma de Tilingo

Julio-Riera1.jpg

Por: EDDY DÍAZ SOUZA

Fuente: CentroMolinos
Revista especializada en Teatro para Niños y Jóvenes
Volumen I, Número 1
Caracas : Enero 2003

(Agradecemos a la Sra. América Riera de Picasso la

colaboración prestada para la realización de este artículo).

PRIMER VIAJE
Llegó a Caracas en 1967. Presumimos que trajo un pequeño

equipaje; tal vez algunos libros, un trozo de plaza o portal

habanero, algún que otro perfume nocturno que le recordara

a su patria y, obviamente, su talento y su genuino amor por

los retablos y los títeres. Por supuesto, nos referimos a Julio

Riera, quien hiciera del teatro, y muy especialmente del teatro

para niños y jóvenes, la vía más expedita para comunicar su

fantástico universo.
A su llegada a Venezuela, Julio Riera se involucró con los estudiantes

de la Universidad Central de Venezuela. Dirigió entonces para

el Teatro Experimental de Arquitectura la farsa de Federico

García Lorca, Tragicomedia de Don Cristóbal y la Señorita

Rosita, contando con la telúrica voz de la popular cantante

venezolana Soledad Bravo quien, como apunta E. A. Moreno-Uribe

(crítico del diario El Mundo) “(...)era una desconocida; él la llevó

a escena y la puso a cantar”. También pasó por el Nuevo Grupo

y, finalmente, encontró su casa en un pequeño teatro ubicado

en el parque Arístides Rojas, teatro que abrió sus puertas en

1968 y que aún hoy lleva el nombre de Tilingo. De la mano

de Clara Rosa Otero,(cuñada de María Teresa Castillo) Presidenta de

la Fundación de Marionetas de

Venezuela, Julio se convirtió en el primer Director del mencionado

Teatro, compartiendo la dirección de espectáculos con Elybeth

Hernández.

LA POESÍA SE HACE TÍTERE

Primera Parte
Si hacemos un repaso de aquellas puestas en escena de Julio Riera,

encontraremos más de una veintena de títulos. Su primer montaje

para Tilingo: Caperucita vence al lobo feroz tuvo una excelente

acogida (El Nacional, Caracas: Domingo 11 de febrero de 1968):

"Comentarios muy favorables mereció la farsa (...) adaptada y

dirigida por Julio Riera. Tanto éste como sus colaboradores se

desenvolvieron con gran acierto, manejando a los diversos personajes

de la historia -Caperucita, el gato, la abuela- con admirable precisión

y destreza". Las notas que destacan la calidad de sus entregas,

reaparecen con su segundo trabajo (Ras-guños. Especial para

"El Nacional", marzo 1968): "(...) ’El Gato con Botas’ del Teatro

Tilingo en versión realizada y dirigida por Julio Riera, con escenografía,

diseños, muñecos y vestuario -muy buenos- de Elías Martinello,

despertó gran entusiasmo entre los niños, en llenos absolutos.

El texto, gracioso y divertido hasta para mayores, muy bien dicho

por el grupo de actores y actrices que ya han cogido el tono de

estos títeres. Los diálogos con el público infantil, un acierto de

comunicación". Continuando con el orden cronológico de estas

pequeñas obras que Riera llevó a las tabalas del Tilingo, hallamos

los siguientes títulos: Mambrú viene de la guerra, El hacha de oro,

La cola de Tío Tigre, Tío Tigre y el arriero, El flautista de Hamelin,

El país de los peces, Juan y las habas mágicas y Las vacas de Tío

Conejo. Hacemos un alto en esta última pieza para traer un fragmento

del artículo de Adolfo Schwarzenberg, publicado en El Nacional del

22 de noviembre de 1968, que nos vierte un poco de luz sobre la

interesante y acertada propuesta teatral que despliega Julio:

"Entre las piezas observadas destacaba la leyenda folklórica

’Las vacas del Tío Conejo’ de la señora Clara Rosa Otero de

Altamirano. Los animales de la selva venezolana cobraban

vida, el Tío Tigre era denunciado al Tío Conejo por los niños, los pájaros

en vistosos plumajes intervenían al igual que el caimán somnoliento, y

tantos más, y qué algazara cuando los protagonistas aparecían con

figuras humanas y enormes máscaras delante del escenario para

desarrollar una escena con intervención de actores reales.

El nexo entre una y otra forma de presentación estaba bien logrado, pero

el impacto más importante lo ejerce el hecho de que se trata de una

materialización acertada del mundo de ensueños subconscientes del

paraíso infantil, en una trama concebida de forma hábil y creadora".
A los espectáculos anteriormente mencionados, siguieron otros.

Alrededor de once obras cortas fueron adaptadas y dirigidas por

Julio para el Tilingo, sólo en el año 1968. A éstas, seguirían: La cucarachita

Martínez, Pinocho y el monstruo marino y Un ángel cayó del cielo

(1969), por sólo mencionar algunas.
Con la serie de aventuras de Pinocho, el dueto muy creativo, conformado

por Julio y Elías Martinello, ahondan en el mecanisno de los títeres.

Volvamos a El Nacional del sábado 3 de mayo de 1969: "La obra (...)

ha sido adaptada para su presentación en el ’Tilingo’ por el Director

de este Teatro, Julio Riera quien es un auténtico experto en los espectáculos

de titeresca y marionetas.
La escenografía es de Elías Martinello, quien es un cuidadoso artesano en

la elaboración de los muñecos, a muchos de los cuales dota de mecanismos

ingeniosos que movilizan los ojos o las manos o, como sucede en el caso

de ’Pinocho’, estira y encoge la nariz, apéndice fundamental de este

personaje collodiano. Todo ello requiere una inventiva y un ingenio

mecánico digno de reconocimiento".

Segunda Parte
Para 1970 el Teatro del Parque Arístides Rojas cautiva una vez más a

su público con un texto de la consagrada escritora y dramaturgo

Elisabeth Schon. La obra, concebida especialmente para Tilingo,

lleva por título: La nube y el limpiabotas. La puesta en escena es de

Julio Riera, quien además realiza este año los siguientes montajes:

Ya vienen los astronautas (de Clara Rosa Otero), Pedrito y el lobo

(de S. Prokofiev), La luna nueva (Rabindranath Tagore), Las guayabas

de Tío Tigre (Clara Rosa Otero), El príncipe que todo lo aprendió en los

libros (Jacinto Benavente), Juan Bimba y el aseo urbano y Jaimito y

su loro Lorenzo (ambas de Clara Rosa Otero).
Podríamos continuar enumerando la extensa lista de piezas infantiles

que Riera rescató del sueño de las gavetas para hacerlas sueño sobre

la escena, pero evitaremos el inventario para dar paso a la reseña de

El Nacional del 21 de agosto de 1971, donde se comenta ampliamente

sobre la puesta en escena de El flautista de Hamelin, en versión y dirección

de Julio Riera: "El montaje de dicha obra ha sido hecho sobre tres escenarios

y una pantalla de sombras, donde se escenifican los diferentes episodios

de la obra (...) La trama de la obra está llevada al teatro de marionetas

con una sencillez y un encanto que hacen las delicias de los niños y los

adultos que llenan el Teatro Tilingo en cada representación".

SEGUNDO VIAJE
Llega el momento (1973) en que Riera siente la necesidad de ser

el capitán de su propio barco y se lanza a la aventura de recorrer

otros espacios. Con su compañía: "Los títeres de Julio Riera", desembarca

en Cine Mundo Infantil y Cine Teatro Los Carricitos, acompañado por

Larry Herrera. Para recordar algunas de las producciones de esta época,

mencionaremos: El muñequito rebelde, El muñequito triste, El chinito y

la culebra, El conejo y la Pájara Pinta y Carlitos y el pícaro lobo.

cabe destacar que por este mismo local (Los Carricitos), pasa Armando

Carías con su grupo, alternando presentaciones con Riera.

EL REGRESO DEL TITIRITERO
Pero su nave no se detiene. Si bien parece que el mar encrespado

lo obliga a resguardarse en algún puerto, más tarde, volverá a las

mismas aguas donde lanzará sus redes para atrapar imágenes y fábulas.

Apasionado admirador de Lorca, retorna a la escena capitalina con

nueva agrupación -Taller Teatral Ensayo- y un viejo proyecto: Los títeres de

cachiporra y escenas del Retablillo de don Cristóbal. Paralelamente,

se desempeña como Promotor Cultural en la Biblioteca Nacional, donde

realiza una importante labor en favor de la lectura.
Más tarde regresa a su pequeña casa del Parque Arístides Rojas,

para llevar a escena una versión muy personal de la novela de

Alejandro Dumas (padre): Los tres mosqueteros, puesta que

obtuvo el Premio Municipal de teatro a la mejor dirección en 1990.
Su último trabajo para el Tilingo se estrenaría en 1995: Mamá,

el rey baila en calzón, inspirado en los cuentos El Rey está desnudo,

de H. C. Andersen y el relato El Conde Lucanor.
El 26 de diciembre de 1999, Julio Riera retomaría el timón de su nave

para abandonar definitivamente las aguas de este mundo.
Alguna vez se dijo, según nos contó Gladys Pacheco, que el primer

títere que llevó el nombre de Tilingo se construyó a partir del

rostro de Riera. No hemos querido corroborar esta anécdota pues

nos complace pensar que Julio aún está aquí, en el alma de un títere

o en el espíritu de un teatro que vive en nosotros.
* * * * * * * * * * * * * * *
Tomado de la revista CentroMolinos, Volumen I, Número 1, año 2003.

Jueves, 12 de Agosto de 2004 19:32 #. CentroMolinos

Teatro Tilingo

Fundación sin fines de lucro creada por CLARA ROSA OTERO DE
ALTAMIRANO que tiene como finalidad poner en contacto directo
a los niños con las artes escénicas, para sensibilizarlos socialmente,
ofreciéndoles nuevas perspectivas de la realidad, haciendo de ellos
personas íntegras y mejores seres humanos. Luego del exitoso
proceso de remodelación de nuestro edificio sede, con el patrocinio
de PDVSA, Centro de Arte La Estancia y la Corporación Venezolana
del petróleo, hemos innovado en calidad, brindándole al público un
espacio para disfrutar cómodamente en familia de las mejores producciones
infantiles venezolanas, así como también de diversos eventos del arte,
la cultura y el espectáculo.

"Hubiese querido construir un edificio sólo para ella…incluso,
incorporaría mi cuerpo a ese edificio si ella (en su escritura)
necesitara más espacio".

En el marco del Aniversario número 44 del Colegio Rondalera
El Grupo Experimental de Teatro Rondalera produce y lleva a
las tablas la obra Ausencias bajo la dirección de César Leandro
Velásquez y con las actuaciones de los jóvenes Jhon D´Agrela
y Alejandra Mancilla.

Su protagonista Jhon D´Agrela define la obra como una combinación
de poesía y música integrándose incluso la expresión estética
corporal. Fue escrita por César Velásquez y Jesús Nieves, en
palabras de su director y escritor "Ausencias" con un desenlace
inimaginable, es la historia de una poetiza y un arquitecto unidos a
través del verso y la poesía, ella es una etérea imagen y él es entregado
a pesar de sí mismo.

César Velásquez también se desempeña como coordinador académico
del Colegio Rondalera y comenta que este proyecto surgió en el marco
de la celebración del aniversario número 44 de esta prestigiosa institución.
Señala que Rondalera imparte la educación bajo la filosofía del aula abierta,
donde los alumnos participan en el proceso educativo, con una línea
inspirada en la creación plástica, musical y teatral, promoviendo los
principios del buen trato y la no violencia.

Su fundadora es Mercedes Angarita y hasta la fecha desde sus inicios
permanece como pilar fundamental de la institución. Hace 44 años c
reó el Trabajo de Campo e Investigación que anualmente lleva a los
alumnos de la institución a algún estado del país para que investiguen
acerca de los aspectos económicos, políticos, sociales y culturales.

El Colegio Rondalera se encuentra ubicado en la Ave. Juan Germán
Roscio de San Bernardino, quienes hacen vida académica dentro
del mismo lo definen como un colegio pequeño donde la matrícula
por aula es de pocos alumnos y donde todos llegan a convivir como
una verdadera familia.

La cita está programada para este domingo 29 de mayo a las 3:00
PM en Caracas en el Teatro Tilingo ubicado en la Ave. Andrés Bello,
parque Arístides Rojas. El costo de la entrada es de 70 Bs.

Parque Arístides Rojas

El Parque Arístides Rojas es un parque de esparcimiento público localizado en la Parroquia El Recreo del Municipio Libertador de Caracas, Venezuela. El parque se encuentra localizado entre las avenidas Andrés Bello y Principal de Maripérez. Debe su nombre al escritor, historiado, médico y político Arístides Rojas (1826-1894).

El parque fue inaugurado por el gobierno de Rómulo Betancourt el 22 de mayo de 1962. Posee además de las áreas verdes, quioscos para fiestas, canchas deportivas, la Biblioteca Mariano Picón Salas, antes denominada Rómulo Betancourt y el Teatro Tilingo, éste último inaugurado en 1967.1 También participa una organización de scouts.

En 2007 la Alcaldía Metropolitana de Caracas bajo la administración de Juan Barreto inició la rehabilitación del parque.2 A finales de ese año el alcalde anunció la transferencia del parque al grupo Circo Extremo, para que éstos los administren.3

Véase también

Referencias

  1. Teatro Tilingo mostrará su nueva cara a partir de este fin de semana Agencia Bolivariana de Noticias. 22 de noviembre de 2007.
  2. Parques recreativos de Gran Caracas extienden su horario desde lunes próximo Agencia Bolivariana de Noticias. 20 de agosto de 2007.
  3. Transferirán parque Arístides Rojas a grupo Circo Extremo El Universal. 17 de octubre de 2007.

Teatro Tilingo mostrará su nueva cara
23/11/2007



Caracas. ( ABN).- Luego de un año de reparaciones, y justamente celebrando su 40 aniversario, la Fundación de Marionetas de Venezuela Teatro Tilingo, recibirá este fin de semana a sus espectadores con una cara más amable.

La fachada y la sala de teatro remozada, las tuberías y el sistema eléctrico restaurados, una nueva taquilla, la recuperación de los jardines y la instalación de novedosos sistemas de aire acondicionado, forman parte de las reparaciones, ejecutadas por Petróleos de Venezuela (Pdvsa), a través del Centro de Arte La Estancia, con una inversión de millardo y medio de bolívares.

Así lo dio a conocer este jueves la gerente general del brazo cultural de Pdvsa, Beatrice Sansó, quien anunció que la prueba de fuego será este fin de semana, cuando el teatro estrene sus nuevas instalaciones con cuatro funciones gratuitas de la obra infantil Vamos a la placita de Bolívar.

Fundado en 1967, el Teatro Tilingo está ubicado en el parque Arístides Rojas (Maripérez), y es un espacio emblemático de la capital para el esparcimiento de niños, niñas y adolescentes.

"Este teatro forma parte de todos, es la identidad del caraqueño", destacó Sansó, quien informó que como contraprestación, la Fundación de Marionetas de Venezuela deberá ofrecer presentaciones y talleres para las comunidades, actividades que organizará La Estancia.

La presidenta del Teatro Tilingo, María Elena Brunicardi, dijo que, luego de una época aciaga en la cual el teatro mostraba una cara "vergonzosa", ahora abre sus puertas para recibir con todo gusto a niños de todas partes. "Estamos cumpliendo 40 años y es el mejor regalo que se le pudo hacer al teatro", aseveró Brunicardi.

Al encuentro con los medios también asistió la Presidenta de la Fundación Caracas para los Niños, Anahí Arismendi, quien comentó que esta remodelación complementa el trabajo que otros entes están realizando para darle una nueva cara a los espacios capitalinos. "Son dos millones de niños caraqueños que hoy ganan un nuevo espacio para el ejercicio de sus derechos", enfatizó.

Nuevas alfombras, retapizado de las butacas, nuevas cortinas, la instalación de un moderno sistema contra incendios, la remodelación de los baños, construcción de drenajes, impermeabilización y remodelación de los camerinos, la sala de ensayo y las oficinas administrativas, también forman parte de las mejoras realizadas al teatro.