Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

lunes, 24 de octubre de 2016

Mucho se ha hablado y especulado sobre los Secretos que la Virgen de Fatima les comunico a los 3 pastorcitos portugueses en sus apariciones. Creo oportuno publicar este que aunque esDEL 2001 PERO PODEMOS REZAR CON FE Y DEVOCIÓN PARA QUE ESTA SITUACIÓN SE TERMINE.

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Lúcia de Jesus Rosa dos Santos, más conocida como Sor Lucía(Aljustrel, Portugal, 22 de marzo de 1907 - Coímbra, Portugal, 13 de febrero de 2005), fue una monja católica portuguesa perteneciente a la Orden de las Carmelitas Descalzas y también una de las más famosas videntes junto a sus primos Francisco y Jacinta Marto, de las apariciones de Fátima, donde el 13 de mayo de 1917 dijeron haber visto a la Santísima Virgen María en la llamada Cova da Iria, donde hoy se levanta un importante Santuario mariano.

MENSAJE A SOR LUCIA VIDENTE DE FATIMA 2001
Mensaje de la Virgen a Sor Lucia Vidente de Fatima"...En Sudamérica: las naciones de Venezuela y Bolivia han de ser castigadas por sus muchos pecados y han de ser sometidas al yugo de un comunismo renaciente, que empezará de una manera muy leve..."

Del Diario de Sor María Lucía de Jesús y del Inmaculado Corazón (última vidente de Fátima)
20 de Marzo de 2OO1
Era ya cerca de las 9 de la noche y yo me encontraba en mi celda rezando y meditando los misterios dolorosos del santo rosario, sumergida totalmente en Dios, de pronto mi celda se llenó de una luz admirable y vi viniendo hacia mí a Nuestra Señora tal como la había visto por primera vez en Cova de Iría. 
Cuando estuvo junto a mí pude notar que ella se encontraba muy triste y ví a su Inmaculado Cora-
zón rodeado con muchas más espinas que cuando la vi hace muchos años. Nuestra Señora empezó a llorar y al verla así no pude contenerme y le pregunté qué la tenía tan afligida, ella me miró con gran tristeza y me dijo: ¡Ay hija mía!, mi Inmaculado Corazón sufre gravemente por lo que ha de venir al mundo a causa de los pecados del hombre. 
En Europa la fe se enfriará, las vocaciones a la vida consagrada disminuirán bastante, muchas pe-
rsonas se dejarán arrastrar por los placeres del mundo, corrompiéndose y alejándose de mi Hijo, muchos gobiernos aprobarán leyes perversas que sólo promoverán violencia yi muerte. 
En Sudamérica: las naciones de Venezuela y Bolivia han de ser castigadas por sus muchos pecados y han de ser sometidas al yugo de un comunismo renaciente,   que empezará de una manera muy leve, pero poco a poco traerá hambre, división, enfrentamiento y muerte.
Reza, reza mucho por estas 2 naciones y has penitencia porque grande será la maldad de sus gobernantes y ambos aliados harán de ofender con sus seguidores terriblemente a mi Hijo con sus muchas mentiras, su gran soberbia, su terrible idolatría a dioses falsos y su gran odio a la Santa Iglesia.
Venezuela tendrá una terrible crisis social y económica y será la violencia que se extenderá como soberana por todos los lados, el que la gobierna con puño de hierro habrá ser derrotado por 1 tiempo, pero su sed de poder lo llevará a la locura misma y mandará a atacar a su propia gente y a someterla con el terror de las armas,  pero ay  de él, pues su caída será terrible y terrible será la Sentencia Divina, que caerá sobre él por el gran peso de sus pecados.
Reza por él para que logre alcanzar misericordia. 
Será grande la violencia en Bolivia, su gobernante sólo causará con sus palabras mayor conflicto y su ignorancia culpable  por su rencor arrastrará a esta nación a ser sometida a los deseos del enemigo que solo busca la perdición de las almas.
Mucha sangre hija mía, mucha sangre será derramada en esta nación por el odio y la violencia irracional, y gran cantidad de almas se condenarán al Fuego Eterno.
Bolivia dejará de existir y su territorio será dividido entre otras naciones que ambicionan sus inmensos dones.  Este es el costo por el  pecado de estas tierras que la Justicia Divina clama.
Penitencia, penitencia, penitencia, es lo único que puede evitar todos estos males y desagraviar a Dios,nuestro Señor. 
Escribe ésto hija mía, pero no lo reveles a nadie lo que te he contado, cuando te lleve conmigo al trono de Mi Hijo, yo procuraré que se haga saber ésto a su debido tiempo para llamar a la conversión y a la penitencia y así evitar que ésto suceda. 
Ver como muchas naciones de Europa han de perder la fe en Nuestro Señor y se han de lanzar a los brazos del demonio sólo para  su total perdición, me ha causado una terrible tristeza,Tambièn tengo gran pena de esas naciones de América, que nuestra Señora me nombró.  Ella me hizo ver como el demonio manejará a los gobernantes de esas naciones como títeres. Ví que sus almas estaban llenas de podredumbre,  rodeadas de demonios listos para llevarlas al fuego eterno en cuanto les llegara la hora del juicio, pues también me reveló nuestra Señora, que en todo el mundo, durante este siglo, no habrá personas mas dispuestas a servir a los designios de Satanás, que estos gobernantes y sus aliados.Te ruego a Tí, OH MI Amado Señor que te apiades de estas naciones, no permitas que el demonio las arrastre a las ruinas, te ofrezco lo que me quede de vida y todos mis sufrimientos, por la salvación de estas naciones que han de pasar por el terrible fuego de las tribulaciones.
Publicado por claudio maximo

VENEZUELA: LOS PROGRESISTAS DEL MUNDO NO PUEDEN SEGUIR CALLADOS
Moisés Naím (n. en 1952 | julio 14, 2016 |
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Hasta hace poco, el régimen que fundó Hugo Chávez era objeto de fascinación para los progresistas del mundo entero. Viajar a Venezuela a ver los logros de la revolución bolivariana se hizo parte de la agenda de una buena cantidad de activistas altermundialistas. La Venezuela de Chávez era celebrada.
Eso se acabó. La calamidad no se celebra. Y culpar de la catástrofe venezolana a Estados Unidos, a la oposición o a la caída de los precios del petróleo solo convence a un menguante grupo de ingenuos —o fanáticos—. El régimen chavista ha perdido su máscara: su militarismo, autoritarismo, corrupción y desprecio por los pobres están a la vista.
¿Por qué tardó tanto el mundo en enterarse? Porque Chávez acuñó un nuevo modo de actuar en política en el siglo XXI conjugando un simulacro de democracia con poder ilimitado y un boom petrolero.
El primer ingrediente fue la manipulación del sistema electoral. Chávez rápidamente entendió la importancia de no aparecer ante el mundo como un militar más que gobierna autocráticamente. Mientras hubiese elecciones, él era un demócrata. A muy pocos fuera de Venezuela parecían interesarles los aburridos detalles acerca de listas de electores sigilosamente falseadas, el ventajismo descarado, el uso masivo del dinero del Estado para comprar votos o discriminar a la oposición o el hecho de que los árbitros electorales fuesen activistas del partido del Gobierno.
Fue así como Chávez se volvió un maestro en el paradójico arte de destruir la democracia a punta de elecciones. Sigilosamente.
Los venezolanos han votado 19 veces desde 1999, y el chavismo ha ganado 17 veces. Y después de cada elección, la Constitución era violada un poco más, los tribunales y organismos de control más cooptados, los contrapesos institucionales más debilitados y las libertades más coartadas. El mundo no dijo nada.
El torrente de petrodólares que entró al país durante la larga bonanza petrolera de 2003-2014 se vio amplificado por un masivo endeudamiento que hoy llega a 185.000 millones de impagables dólares. El dinero se usó con dos propósitos: subsidiar el consumo de las clases populares y la corrupción de la oligarquía chavista. Mientras tanto, la economía real se desbarrancaba. Con la desaceleración económica y el colapso de los servicios públicos (seguridad, salud, educación, etc.) fue menguando la popularidad del Gobierno, lo cual lo forzó a cambiar de táctica: ahora toleraría derrotas electorales, pero no la pérdida de poder. Así, poco después de perder el control de una institución pública por la vía electoral, Chávez procedía arbitraria e ilegalmente a quitarle recursos y poderes.
Cuando Caracas eligió a un alcalde de oposición, Chávez primero le retiró sus principales competencias y luego Maduro terminó encarcelándolo. Cuando los votantes le dieron el control de la Asamblea Nacional a la oposición, el Tribunal Supremo, abarrotado de chavistas, bloqueó cada uno de sus actos. Ahora el Gobierno habla con desparpajo de eliminar por completo la Asamblea.
El compromiso de Hugo Chávez con la democracia duró exactamente lo que duró su mayoría electoral.
Algo parecido ocurrió con los medios de comunicación. Chávez entendió que cerrar medios independientes dañaría su reputación internacional. Pero para la Revolución Bolivariana la libertad de expresión es una amenaza inaceptable. La solución fue comprar los medios de comunicación independientes a través de empresarios privados. Los nuevos propietarios inmediatamente los transformaron en vehículos para la propaganda oficial. Decenas de periodistas fueron silenciados y la libertad de prensa en Venezuela se convirtió en una farsa: la disidencia desapareció de los medios que llegan a la mayoría de la población. La retórica chavista de solidaridad con los más desfavorecidos también resultó ser fraudulenta. Los discursos de amor a los pobres encubrían el saqueo del país por parte de Cuba y la inconmensurable corrupción de militares y de la burguesía bolivariana o boliburguesía. Un revelador ejemplo de esta corrupción son los 100.000 millones de dólares en ingresos petroleros que desaparecieron del Fondo de Desarrollo Nacional, donde estaban depositados. El Gobierno jamás rindió cuentas.
Las acciones del régimen revelan un cruel desprecio por los pobres. Al tiempo que las protestas de gente desesperada por el hambre son reprimidas con inusitada violencia, líderes chavistas aparecen ebrios en los vídeos de redes sociales encallando sus lujosos yates. Mientras niños recién nacidos mueren por la carencia de medicinas, el Tribunal Supremo leal al Gobierno censura a la Asamblea por haber solicitado asistencia humanitaria internacional. Las autoridades no tienen respuestas para la crisis y su indiferencia al sufrimiento del pueblo es indignante.
Es válido suponer que saquear el país con las mayores reservas de petróleo del mundo debería ser suficiente incluso para la más voraz élite cleptocrática; pero no. El régimen también está profundamente implicado en el narcotráfico. Las agencias antidrogas tienen a decenas de altos cargos del Gobierno venezolano en sus listas de capos de redes de traficantes.
A finales del año pasado, dos sobrinos de la primera dama fueron grabados en Haití ofreciendo cientos de kilos de cocaína a compradores que resultaron ser agentes de la DEA. Los sobrinos están tras las rejas en Nueva York, esperando su juicio. Su tía, la esposa del presidente, ha acusado a Estados Unidos de haberlos secuestrado. Uno pensaría que el mundo ya debería haber perdido la paciencia con estas aberraciones. Y eso ha comenzado a suceder, pero muy tímidamente. La comunidad internacional reitera solemnemente su preocupación por Venezuela, pero estas declaraciones no han tenido consecuencias.
Lo mínimo que podemos hacer para honrar la memoria de los miles de venezolanos asesinados y los millones hambreados es hablar claro: la fachada democrática del chavismo se ha derrumbado; la cruel y ladrona dictadura que solía esconderse tras ella está al descubierto. La izquierda del mundo que se dice progresista no puede seguir callada ante la tragedia de Venezuela. La ideología no puede seguir justificando el silencio cómplice.

EDUARDO FERNÁNDEZ

El país que viene

Estamos obligados a reflexionar acerca de cómo será la evolución de Venezuela cuando podamos superar este accidente antihistórico que representa el llamado socialismo del siglo XXI



Es bueno especular un poco acerca de la Venezuela del futuro. ¿Qué clase de país será el nuestro en los años por venir? ¿Cómo será Venezuela en la era post petrolera? ¿Cómo será Venezuela en la era post chavista? ¿Cómo será Venezuela cuando tomemos conciencia de que estamos en el siglo XXI y no en el siglo XIX?

Desde hace 70 años el personaje más importante de la historia venezolana ha sido el petróleo. Generación tras generación hemos visto incrementarse nuestro nivel de vida y gracias al petróleo nos hemos ido modernizando y gracias a la renta petrolera llegamos a imaginarnos que éramos un país rico.

Yo viví mejor que la generación de mi padre. Mi padre vivió mejor que su padre que era mi abuelo y así sucesivamente. Eso fue así hasta la actual generación. Mis hijos van a vivir en una Venezuela peor que la que me toco disfrutar a mí y los hijos de ellos, que son mis nietos, parece que van a vivir en una Venezuela más disminuida todavía.

Los síntomas del deterioro se presentaron con creciente contundencia: primero fue el viernes negro, en febrero de 1983 las circunstancias de entonces obligaron a establecer un control de cambios y una devaluación que eran la primera indicación de que el modelo rentista petrolero estaba agotado. Después vino el caracazo. Manifestación inequívoca de que “el pueblo estaba bravo”. El caracazo fue la expresión del fracaso del modelo rentista desde el punto de vista social. El Caracazo no lo provocó exactamente el paquete de Pérez que apenas se había anunciado. Pero el paquete de Pérez fue la fórmula que tuvo que adoptarse para enfrentar los gigantescos desequilibrios económicos que se venían acumulando en las finanzas públicas venezolanas.

Después vinieron los dos intentos de golpe de estado que se produjeron en 1992 y que pusieron en evidencia la terminación de los consensos que había hecho posible la estabilidad de la República Civil por varias décadas.

El año 93 comenzó el hundimiento de los dos grandes partidos que habían liderizado la política venezolana desde 1958 y apareció el fenómeno del chavismo con su carga de retroceso histórico: Volvimos al caudillismo, al militarismo, al mesianismo, al autoritarismo, al centralismo y a todo lo que había caracterizado a la política venezolana en el siglo XIX.

Estamos obligados a reflexionar acerca de cómo será la evolución de Venezuela cuando podamos superar este accidente anti-histórico que representa el llamado socialismo del siglo XXI y cuando caigamos en la cuenta de que ya el modelo rentista petrolero que ha prevalecido en los últimos 70 años no funciona más.

Seguiremos conversando.


Eduardo Fernández
@EFernandezVE

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