Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

domingo, 25 de marzo de 2012

Charito ésta si es la columna sobre el aniversario de Valencia hecha por una PERIODISTA investigadora

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IMAGENES | Valencia arribará a sus 457 años envuelto en ruinas

La Valencia tradicional y la moderna, dos íconos: la antigua sede de la Universidad de Carabobo, con la colonial iglesia de San Francisco y el imponente Forum de Valencia, sede de espectáculos y del equipo local, Trotamundos. Valencia también es casa de los Navegantes del Magallanes y del Carabobo Fútbol Club.



















Notitarde 25-03-12

457 años de Valencia

Cumpleaños no tan feliz


Valencia, 24 mar 2012 (Charito Rojas).- Valencia está de cumpleaños. La única ciudad venezolana que ha disputado a Caracas su condición de capital arriba a su aniversario número 457 plagada no solo de huecos y policías acostados sino azotada por la inseguridad y por problemas sanitarios graves como la denuncia de contaminación de aguas que surten a la capital carabobeña.

Sin duda mejor suerte merece una ciudad que desde su fundación ha sido centro principal de acontecimientos históricos, de desarrollo agrícola e industrial, de arte y opinión. En tres oportunidades, ha sido la capital de Venezuela: en 1812, ante la inminente pérdida de la Primera República y por el cataclismo que sacudió a Caracas el 26 de marzo, el presidente del triunvirato gobernante, Don Cristóbal de Mendoza, ordena la mudanza de la capital hacia Valencia. En 1830, el Congreso se reunió en Valencia, que fungió como capital de la República, para declarar la separación de Venezuela de la Gran Colombia, en la Casa de la Estrella. Y en 1858, Valencia volvió a ser capital como sede de la convención nacional que produjo una nueva constitución tras el derrocamiento de la saga de los hermanos Monagas.

Así que Valencia ha sido capital de Venezuela en tres momentos libertarios determinantes. Por ello, el gran escritor valenciano José Rafael Pocaterra dijo a mediados del siglo XX, en un discurso con motivo del aniversario de la ciudad, una frase que engloba la significación histórica de la capital de Carabobo: "Madre eres, tú pariste a Venezuela".

Aquí, en el cercano Campo de Carabobo, se selló la independencia de la corona española en 1821; seis días después del triunfo patriota, nació en Valencia el primer Concejo Municipal; aquí en 1830 se aprobó la primera Constitución de Venezuela.

Una historia ciudadana

Más que de fechas precisas, la historia de Valencia está llena de anécdotas humanas, de presencia de hombres y mujeres que crearon a pulso un núcleo urbano donde la intelectualidad y el progreso anidaron.

Singularmente, es una ciudad con muchos vacíos en sus páginas. La fecha de su fundación ha sido objeto de sesudas investigaciones de historiadores que al final, sin tener un acta formal de nacimiento del poblado, se han decantado por las coincidencias y la lógica. Según el historiador de la colonia, José de Oviedo y Baños, la fecha de fundación de Valencia es anterior a la fecha fundacional de Caracas. El historiador señala que fue fundada por el Capitán Alonso Díaz Moreno en marzo de 1555 y como el nombre que le impuso el fundador español fue Nuestra Señora de la Asunción de Nueva Valencia del Rey, este autor determinó que si el 25 de marzo es la fiesta de la Asunción pues entonces ese debió ser el día del nacimiento de la ciudad.

Dos historiadores, ambos frailes franciscanos, mencionan la fundación de Valencia. Fray Pedro de Aguado, que escribió su historia pocos años después de la presunta fundación, dice: "Otra ciudad hay poblada en esta gobernación que está a 12 leguas de Borburata la tierra adentro, llamada La Nueva Valencia, no he hecho aquí particular mención de ella, como de las demás, por no haber habido relación de ello". El otro historiador, Fray Pedro Simón dice: "Con licencia que llevaba el capitán para esto del gobernador, fundó en nombre del rey un pueblo que llamó La Nueva Valencia". Luego agrega: "Ya había entrado en el tiempo que se pobló esta villa el año de 1556".

Sin embargo, son tres los nombres asociados al honor de ser el fundador de Valencia. En varios textos aparece el capitán Vicente Díaz como primer poblador de la villa, ya que este poseía un hato de ganado en este valle de los Tacarigua desde 1552. Otros historiadores atribuyeron a un encargo del gobernador y capitán general de Venezuela entre 1553 y 1557, Alonso Arias de Villasinda. O sea que Díaz Moreno fundo el poblado por encargo del gobernador que necesitaba una alternativa más segura para Borburata, en ese entonces un eje comercial importante en la costa pero muy atacado por piratas, por lo cual necesitaban un sitio más protegido.

Pero sin duda Díaz Moreno ejerció como fundador y poblador de la ciudad, que más adelante cambió el nombre de su patrona y fue entronizada Nuestra Señora del Socorro, en sustitución de la Anunciación.

Los ilustres valencianos

Valencia no solo ha sido centro de importantes acontecimientos históricos sino que tiene una tradición universitaria. En 1852, se crearon cuatro facultades universitarias en el Colegio Nacional de Primera Categoría, que luego se convirtió en la Universidad de Valencia y después la Universidad de Carabobo, además de otros institutos de educación superior, de reciente creación, igualmente de nivel universitario.

El paso de ilustres personajes por las calles de Valencia le han dado el carácter peculiar a una ciudad que se distingue por un adjetivo que solo los valencianos saben qué significa: la "valencianidad". Es ese espíritu superior, esa intelectualidad productiva que se contagia también a quienes no nacieron en estas tierras pero que han desarrollado su vida e incluso han encontrado en esta tierra acogedora su última morada.

Pasear por las calles de Valencia (obviando por supuesto sus lunares coyunturales) es dar un vistazo por su pasado. Cada calle, cada plaza, cada institución, habla de hombres y mujeres que han hecho de Valencia una gran ciudad.

Se honra al fundador Díaz Moreno, a próceres de Carabobo como Cedeño y Farriar. El nombre de ilustres valencianos como el independentista Miguel Peña pertenece a una parroquia de la ciudad. Valencia es cuna de ilustres como el licenciado Miguel José Sanz y Fernando de Peñalver, primer gobernador de Carabobo y ahora epónimo del parque que se ha convertido en el pulmón de Valencia.

Políticos como José Antonio Páez, quien residió en dos períodos diferentes en Valencia, legan una joya a la memoria histórica, como la Casa Páez cuyas bien mantenidas paredes albergan frescos que narran la historia de la época. Intelectuales de la talla de Rafael Arvelo, José Rafael Pocaterra, Enrique Bernardo Núñez, Luis Alfredo Colomine, Santiago González Guinán, Lisandro Alvarado; artistas como Pedro Castillo, Arturo Michelena, Andrés Pérez Mujica; hombres de ciencias como Enrique Tejera y Rafael Guerra Méndez; sacerdotes con la ascendencia de Monseñor Salvador Montes de Oca y el cardenal José Alí Lebrún. La música de la ciudad se ha visto engalanada por valencianos como la compositora y pianista María Luisa Escobar y el recordado Aldemaro Romero. Un número uno también se encuentra entre los hijos de Valencia: Renny Ottolina.

Regalo de cumpleaños

Hoy en su cumpleaños, Valencia pide a gritos atención para sus ciudadanos; servicios públicos, seguridad, recreación, aseo. Un pasado cargado de peso histórico, de grandes gestas, de destacados valencianos, reclama que quienes tienen la responsabilidad de honrar a Valencia lo hagan no solo con festejos y condecoraciones sino con acciones efectivas que devuelvan a la ciudad el lustre de épocas pasadas, el que merece la tercera ciudad de Venezuela.