Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

jueves, 19 de julio de 2012

La historia del cine


MARTES, JULIO 10, 2012

Tomado del blog "Venezuela y su historia"

El historiador Ángel Rafael Lombardi Boscán nos habla del cine y la historia


HISTORIA Y CINE I

El cine nació el 28 de diciembre de 1895 en la ciudad de París, Francia, de la mano de los hermanos Lumiére. Esas sombras, convertidas en imágenes en movimiento, crearon un auténtico artilugio mágico que aún hoy en día sigue sorprendiéndonos como ávidos espectadores dentro de una sala oscura. Desde entonces el cine ha servido para mostrarnos la aventura humana dentro de la Historia. Ningún tema ha sido soslayado a través de la más variada proliferación de géneros. Cada nación tuvo la necesidad de mostrar a través de sus directores y artistas su particular visión de la realidad, e incluso, hubo gobiernos como el soviético, que alentó el desarrollo del cine como política vinculada al Estado como medio para publicitar los logros de la naciente revolución (1917) y recurso efectivo para “educar” al pueblo.

El cine rápidamente se convirtió en un espectáculo de masas soportado por una pujante industria. Los meritos artísticos, de cada película producida, quedaban asociados a la calidad de sus propios creadores, muy especialmente, del director y los principales actores. Europa y los Estados Unidos fueron la vanguardia de un cine en blanco y negro y aún sin sonido. La gente empezó a compartir sus programas favoritos en la radio con las maravillosas fotografías en movimiento que ofrecían todo tipo de argumentos, aunque fue la comedia lo que en principio más gustó. El cine se inició básicamente como entretenimiento a través de la risa y el género de la aventura. Búster Keaton (1895-1966), Charles Chaplin (1889-1977), Douglas Fairbanks (1883-1939), Harold Lloyd (1893-1971), Mary Pickford (1892-1979) y Max Linder (1883-1925) fueron actores muy populares que establecieron una auténtica revolución al imponer pautas de comportamiento y moda en la cotidianidad de las personas. Por otra parte grandes directores como Cecil B. de Mille (1881-1959), Sergei Eisenstein (1898-1948), Friedrich Wilhem Murnau (1888-1931), David Wark Griffith (1875-1948), Charles Chaplin (1889-1977),  y John Ford (1894-1973) trataron de que el naciente arte conservara elementos de calidad como obra de conjunto más allá de las presiones de una industria desbocada por la ambición de hacer dinero.

Películas emblemáticas de éste primer periodo fueron: El Acorazado Potemkin (1925), La gran ilusión (1937), La Quimera del Oro (1925), Tiempos Modernos (1935), Luces de la Ciudad (1931), La diligencia (1939), Lo que el viento se llevó (1939), El maquinista de la General (1927). Hoy en día estas películas para un espectador joven representan la pre-historia del cine y de manera despreocupada le dan la espalda por completo, sin percatarse que en estos auténticos clásicos se gestaron las bases del cine moderno. Basta con apreciar críticamente la filmografía atractiva de un Charles Chaplin, por ejemplo, para adentrarnos a los principales hechos y temas de la primera parte del siglo XX.


HISTORIA Y CINE II
En Charles Chaplin (1889-1977) se hace presente un tipo de cine con una profunda preocupación por lo social: el desempleo, la deshumanización del obrero por parte de la industria, los abusos de una violencia de Estado representado por la policía y las cárceles, el absurdo de las guerras y las amenazas de los tiranos y dictadores, así como la soledad de los individuos dentro de una sociedad de consumo altamente competitiva y signada por el dinero. Chaplin, un romántico valiente, nunca rehusó reivindicar la risa, la libertad y el amor como las auténticas posibilidades de salvación del hombre en su laberinto. Y a pesar de toda la grandeza de su arte y su gran popularidad entre un público que le aclamó y consideró un genio, fue perseguido y acusado de comunista.
Hemos querido hacer mención a la vida y obra de Charles Chaplin,  porque al igual que ocurre con la historiografía, es una norma sana conocer al autor antes que la obra misma. El espectador ante una película determinada debe en primer lugar establecer las circunstancias de la creación de la película y la trayectoria del director, las motivaciones de sus productores, la calidad del reparto de los actores y la competencia profesional del cuerpo técnico (fotografía, escenografía, vestuario, maquillaje y otros). De esta forma estaríamos aplicando una variante de la llamada Crítica Externa o Heurística que usamos tradicionalmente para las fuentes escritas. Y luego de éste procedimiento, todo espectador atento, pasaría a valorar los meritos artísticos de la película a través del desarrollo del argumento y la interpretación de los contenidos de una forma crítica, libre y abierta (Crítica Interna o Hermenéutica). Este ejercicio de apreciación cinematográfica cuantas más veces se haga mejor.
Mientras más películas clásicas, autenticas obras de arte, se puedan ver, el joven estudiante, podrá descubrir un fascinante mundo de ficción pero inspirado en la vida de los hombres. Y no hay nada más atractivo que un texto audiovisual cuya “lectura” se hace de manera rápida y entretenida. El docente juega un papel fundamental como facilitador en las distintas discusiones y debates que son siempre necesarios para incentivar el pensamiento crítico. A través de preguntas e hipótesis se va desglosando cada parte significativa de la película, pudiendo detenernos en aquellas escenas y diálogos más interesantes. No hay que olvidar que a cada película escogida hay que hacerle su respectiva presentación de acuerdo a las circunstancias de su producción y con relación a los procesos históricos que se pretenden estudiar. Contrastar el texto historiográfico con el texto fílmico es lo que se persigue en última instancia. También es recomendable utilizar como mínimo dos películas que aborden un mismo proceso, para de esa forma poder valorar en perspectiva dos puntos de vista distintos pero complementarios a la vez.
 
DR. ANGEL RAFAEL LOMBARDI BOSCAN
DIRECTOR DEL CENTRO DE ESTUDIOS HISTORICOS DE LUZ