Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

martes, 24 de julio de 2012

¡Qué maravilla de aniversario para Caracas!!! Hasta con la casa de Lusinchi se metieron y que porque se compró gracias a dineros mal habidos...Si la cosa es por esa causa cuídense los chavistas pata en el suelo que viven en La Lagunita, en el Country Club y demás barrios humildes de la capital...


 Caracas no merece la cagada de Farruco Sesto y su coima


ALFRED WENEMOSER, ARTISTA PLÁSTICO

"El Mausoleo es un delirio artístico"

"PLAZA VENEZUELA ES UNA MONTAÑA RUSA. YA NI SIQUIERA ES UNA PLAZA. ES UN PAISAJISMO RECARGADO" "LAS OBRAS QUE MEJOR FUNCIONAN EN LA CIUDAD SON AQUELLAS QUE SE PLANIFICAN, Y NO LAS QUE SE IMPROVISAN"

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El artista piensa que la mayoría de las obras que han sido instaladas en Caracas están en sitios inadecuados GUSTAVO BANDRES
DUBRASKA FALCÓN , ALFRED WENEMOSER , ARTISTA PLÁSTICO |  EL UNIVERSAL
lunes 23 de julio de 2012  12:00 AM
Alfred Wenemoser (1957) vive en Caracas desde hace más de 20 años. Aunque nació en la ciudad de Graz, en Austria, se ha formado como artista en este país. Aquí formó parte del grupo de los artistas no convencionales que incluía a Antonieta Sosa, Pedro Terán, Luis Villamizar, Yeni y Nan, Diego Barboza y Carlos Zerpa. Y desde los años 80 decidió tomarle el pulso a la cultura de calle que se realiza en la ciudad capital.

Para celebrar los 445 años de fundada de Caracas, que se celebra el miércoles 25 de julio, al creador le gustaría tener una urbe menos intervenida. Esto incluye sacar de la ciudad desde las piezas de arte que están por las plazas y calles, hasta la publicidad y la propaganda política y electoral.

"El mayor regalo que le puedes hacer a la ciudad es no intervenirla tanto. Se debería de reducir el arte. Más bien el arte debería regresar a los museos. La ciudadanía debería ir otra vez a los museos. Todas las cosas artísticas que se quieran hacer deberían hacerse dentro de los museos. En estos meses hemos podido disfrutar de una ciudad sin vallas iluminadas por los problemas eléctricos. Eso genera una ciudad más humana, sí súper poblada, pero humana", afirma Wenemoser, quien en 2008 publicó una encuesta que le había hecho a 95 personas entre arquitectos, artistas, críticos de arte, diseñadores y fotógrafos, sobre la posibilidad de revocar algunas obras de arte de los espacios públicos de Caracas. 

-¿Qué pasa con la invasión de propaganda política?

-Eso no es nuevo. Siempre hemos estado invadidos de propaganda política. Ahora es un momento especial, no se puede negar. Muchos artistas deseamos una ciudad limpia de contaminación visual. Por ejemplo, en São Paulo se vive sin publicidad desde el 2007. No hay contaminación visual. 

-Entonces, ¿cuáles reflexiones se deben hacer en Caracas para tomarle el pulso a las obras de artes que están en la ciudad?

-No se trata de calificar a una obra como buena o mala. Ese es un tema muy difícil que se podría tratar en los museos o con grupos especializados. Y siempre van a levantar roncha o a generar discusiones y polémicas. El problema real de las obras públicas es la ubicación. ¿En dónde está la obra? ¿En cuál contexto? ¿Cómo se relaciona con la ciudad? Ese es el tema, no si la obra es buena o mala. Por ejemplo: al Bulevar de Sabana Grande le he hecho un seguimiento desde que comenzó la renovación. El bulevar se está recuperando. Cuando lo recorro siento que las obras se mantienen a la escala del peatón y eso es un punto positivo. No son grandes ni invasivas. Tampoco hay vallas publicitarias, eso hace que sea un espacio digno y humano. Las esculturas son participativas. Hay homogeneidad. 

-¿Es un buen ejemplo de comunicación entre el arte y la ciudad?

-Sí. Siento que es positivo. Colegas que han invitado a participar me han dicho que las obras que proponen debe ser removible. Ese es un aspecto importante. Nada es fijo. Las cosas deben de tener su tiempo y sus límites en el tiempo, funcionen o no.

-Hay muchas piezas que han desaparecido de su lugar de origen... 

-Como la estatua de Colón. 

-O como las esculturas que se encuentran en la Plaza Madariaga que están mutiladas... 

-Recientemente han recuperado muchas esculturas, después de que fueron abandonadas. Como pasó en Plaza Venezuela. Pero aún sigue trabajando el vandalismo. El espíritu de estos tiempos se le fue de las manos a esta sociedad y a una ciudad que está sobrepoblada. Esto forma parte del aspecto de la ciudad. Aquí hay un tema de balance entre equilibrio y promoción, y entre destrucción y conservación. 

-¿Qué opina de la labor que hizo La Estancia al unir en Plaza Venezuela el "Abra solar" de Alejandro Otero, la "Fisicromía en homenaje a Don Andrés Bello" de Carlos Cruz- Diez y "Pariata 1957" de Omar Carreño?

-Plaza Venezuela es una montaña rusa. Ahí hay de todo. Es muy bonito como lo mantienen. Pero hay una falta de planificación en esa plaza. Ya ni siquiera es una plaza. Es un paisajismo recargado de muchos elementos. No encuentro en Plaza Venezuela un lugar atractivo para estar ahí. 

-¿La planificación tendrá algo que ver en esta afirmación? 

-Las obras que mejor funcionan en la ciudad son aquellas que se planifican desde un principio, y no las que después se agregan o se improvisan. La mayoría de las obras que han sido instaladas recientemente está en sitios inadecuados. Sitios que no favorecen ni al ambiente ni al contexto ni a la obra en sí. Tomo el ejemplo de Puente Llaguno: sobre un puente se hace un Monumento a los caídos (de Carlos Prada). Pero no tiene sentido montar ese pedestal porque estás eliminando la forma de comunicación del puente. 

-¿Además de planificación hay falta de coherencia?

-¡Totalmente! Pero falta de coherencia con la ubicación, no me refiero para nada a la calidad de la obra. Es incoherente la ubicación. 

-Desde el punto de vista artístico, ¿qué representa para la ciudad el Mausoleo del Libertador Simón Bolívar que se levanta en la parroquia Altagracia?

-El Panteón Nacional ha sido convertido en un Mausoleo. Esto es como la gallera que se convirtió, tiempo después, en un centro de operaciones de la policía de Sucre. O como pasó con el Helicoide que está en Roca Tarpeya en la parroquia San Agustín que ahora funciona como sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). Voy mucho a Altagracia porque me gusta fotografiar la zona del Cuartel San Carlos que no ha sido tocada. 

-¿Pero el mausoleo no rompe con la vista que había entre el Panteón y el Ávila? 

-Bueno, claro que sí rompe. Pero esa es la idea. ¡Es una obra de arte en donde la pongas! Cuando dices que quieres crear una estructura para proteger los restos de Simón Bolívar de catástrofes naturales, como los terremotos, del fuego, inundaciones y hasta de un posible robo, tienes que construir una bóveda. Estás creando una superestructura. Sí, visualmente rompe con todo, pero me parece que es una preocupación que va más allá de cualquier realidad. Es un delirio. ¡El Mausoleo es un delirio artístico! A mí me gusta ese delirio artístico. Lo veo como un súper delirio artístico. 

-¿Los graffitis le hacen daño a la ciudad?

-¡Los graffiteros en Caracas son bastante zanahoria! Los veo como aburridos y chatos. Sobre todo los que son promovidos por las alcaldías, que se dedican a pintar las paredes que les dan. Se colocan en ese espacio y con toda su calma realizan la obra. Falta la tensión, la clandestinidad, que se puedan expresar a través de un graffiti hecho rápido y que el hombre luego se escape. Mis graffiteros preferidos son aquellos que crean en lugares muy altos, que crean sobre vallas que son una contaminación visual. Si haces un graffiti sobre una valla seguro tienes mil años de perdón. 

-¿Eso no es vandalismo? 

-Bueno, pero está encima de otro vandalismo. Un vandalismo que está en complicidad con la alcaldía: las vallas publicitarias. El único lugar de Caracas que está libre de vallas es la Cota Mil. Ahí solo está, de un lado, la ciudad y, del otro, el Ávila. Hay otro sitio: cuando vas de Plaza Venezuela a Parque Central. Aunque ahí colocaron una escultura innecesaria a mi parecer. 

-¿Y qué opina sobre el mural de Mateo Manaure en la Avenida Libertador?

-La única defensa contra los graffiteros es llenar la ciudad de lozas. Los artistas que contestaron la encuesta que hice expresaron que el lenguaje de las lozas en la ciudad es inadecuado. Las lozas forman parte de las piscinas. Pronto vamos a tener a Caracas llena de lozas por todos lados. 


Ocupación de quinta La Ermita comenzó hace quince días

La comunidad exige el desalojo de las personas que invadieron el lugar

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Niños y mujeres embarazadas abundan en el lugar FOTOS VENANCIO ALCÁZARES
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VALENTINA OVALLES R. |  EL UNIVERSAL
martes 24 de julio de 2012  12:00 AM
A simple vista, a los ojos de los vecinos de La Florida, se trataba de una invasión. El pasado domingo, alrededor de las 6 pm, los residentes de la zona dieron la voz de alerta sobre un grupo personas que entraban con sus pertenencias a la quinta La Ermita, antigua residencia del expresidente (1984-89) Jaime Lusinchi.

Sin embargo, las familias que ocupan la vivienda aseguraron ayer que habían pagado por una habitación allí. "Yo di Bs. 10 mil y mi moto", afirmó José Figuera, quien vivía en Petare en una zona de alto riesgo.

Según indicaron, el conserje de la casa pidió la misma cantidad de dinero a cada una de las 20 familias que ocupan el lugar. A cambio recibieron una copia de la llave de La Ermita. "Ya tenemos 15 días aquí", aseveró Radarany Reyes, madre de tres niños.

El domingo, tras el llamado de los vecinos a las autoridades, cerca de las 11 pm, efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana desalojaron la vivienda pero horas más tarde las familias regresaron al lugar.

La información que manejan los vecinos es que llevaron a las personas a un refugio cercano donde no consiguieron cupo, por lo que tuvieron que regresarlas a la que fue vivienda del expresidente.

Durante la mañana de ayer las autoridades regresaron al sitio para mediar nuevamente la desocupación del inmueble, sin embargo los moradores mostraron las facturas del monto pagado por el alquiler del inmueble. "Ellos creen que porque pagaron Bs. 10 mil ya son dueños del lugar", afirmó Haydee Gómez, vocera del consejo comunal de La Florida.

Después de ser propiedad de Lusinchi, La Ermita (cuestionada por haber sido comprada con presuntos actos de corrupción) pasó a manos del empresario Francisco Díaz, quien, según los vecinos, es propietario de negocios en la zona.

Díaz tenía la vivienda arrendada a un artista que la usaba como taller. Tras la ocupación ilegal, el inquilino sacó, este domingo, sus pertenencias y fue cuando los vecinos se percataron de la toma de la quinta.

Las familias que ocupan la quinta se identificaron como adeptas al Gobierno. Indicaron que vivían en condiciones precarias, trabajan como buhoneros y fue precisamente en la calle donde recibieron la oferta por una de las más de 20 habitaciones que tiene la casa.

Obras de arte y equipos médicos fueron encontrados dentro del inmueble. La comunidad teme que el sitio se convierta en un "foco de inseguridad y violencia". Voceros vecinales indicaron que mantendrán la defensa del espacio.



Vecinos lograron desalojo de la quinta La Ermita

Policaracas desocupó la casa y cambió el cilindro de la puerta


VALENTINA OVALLES R. |  EL UNIVERSAL
miércoles 25 de julio de 2012  12:00 AM
Los vecinos se activaron desde temprano. A las 10.30 am representantes de La Florida y otras comunidades afectadas por las invasiones se apostaron en las afueras de la antigua residencia del ex presidente Jaime Lusinchi, "La Ermita". Horas más tarde lograron el desalojo. 

Desde el pasado domingo, los vecinos denunciaron la invasión de la vivienda. Mientras, la historia de una estafa rodaba entre las 20 familias que ocupaban el lugar, desde hace 15 días, y decían haber pagado Bs 10.000 por una habitación en la quinta. 

Tras la presión vecinal, alrededor de las 11 am efectivos de la Policía del Municipio Libertador y la Guardia Nacional se presentaron en el lugar. "Su estadía aquí es ilegal, tienen que salir", ordenó el Mayor Flores, en el interior de la mansión. 

A las 12.30 pm, a petición de los vecinos, los funcionarios del cuerpo policial cambiaron el cilindro de la puerta de La Ermita. Una hora más tarde, lograron desalojar a un primer grupo, en su mayoría hombres, quienes sacaron un par de motos que tenían en el jardín de la casa. 

Luego de las 2 pm, retiraron al resto que en resistencia había colocado sus colchonetas en el medio de la calle. 

Al cierre de esta edición, mujeres y niños aún se mantenían en protesta a las afueras de la quinta. 

"Una victoria popular", así calificó Carlos Julio Rojas, Coordinador de la Asamblea de Ciudadanos de Candelaria el desalojo, el segundo logrado por la comunidad en materia de invasiones. El primero fue en el edificio Universitario de La Candelaria. 

Restos de una mansión 

La bandera de Venezuela aún adorna la pared de entrada de la quinta que fue objeto de polémica en su época, porque se decía que había sido adquirida con fondos corruptos. 

Estantes y archivadores abandonados colman la mayoría de los cuartos, donde algunos de los ocupantes ya habían instalado sus pertenencias e incluso pegado afiches con el rostro del Presidente, según pudo comprobar un equipo del diario El Universal en un recorrido por la edificación. Entre los trastos, resaltaban algunas obras de arte deterioradas. 

Además, gran cantidad de equipos médicos y material quirúrgico llenaba el patio y el segundo piso de la quinta. En el suelo abundaban libros, discos de vinilo y hasta material pornográfico. 

vovalles@eluniversal.com