Razón del nombre del blog

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El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

domingo, 22 de julio de 2012

Se nos obliga a someternos a las horcas caudinas del CNE

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Notitarde  21-07-12 |

El acuerdo

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Asombrado por la descomunal marcha del Oeste, que demostró este 15 de julio que los 
sectores 
populares de la capital de la República, como ya lo demostrara el 10 de junio respecto 
de la participación del Este de Caracas, están mayoritariamente con nuestro candidato 
Henrique 
Capriles Radonski, señalé que la MUD, los partidos políticos y el propio candidato 
habían logrado el milagro de unificar todos los sectores y todas las opiniones de la 
oposición 
democrática tras una misma cruzada: derrotar al candidato del continuismo el próximo 
7 de octubre.
Lo pensé por la absoluta ausencia de fisuras en el mensaje de nuestro candidato, capaz 
de expresar nuestros profundos anhelos de cambio sin ceder un ápice a las 
pretensiones de subordinación textual reiteradamente planteadas por los afanes 
hegemónicos del régimen. Lo expresé incluso a sabiendas de las eventuales desavenencias 
que ya emergen en nuestro seno entre quienes prefieren dar vuelta la página de las 
escandalosas evidencias de ventajismo con que se nos obliga a someternos a las horcas 
caudinas del CNE –reconocido casi unánimemente como un instrumento al servicio del 
oficialismo– y quienes, sin ceder un ápice en nuestro respaldo existencial a la candidatura 
de Henrique Capriles Radonski y a la estrategia electoral que la fundamenta, no dejamos 
de denunciar ese obsceno e intolerable ventajismo con el que el otro candidato 
hace uso y abuso de todos los instrumentos del Estado. Una lucha de David 
contra Goliat. Ante la inocultable complacencia de quien está obligado constitucionalmente 
a fungir de árbitro de las partes enfrentadas. No de instrumento de despojo de los 
derechos de una de ellas, como en efecto sucede.
En un giro absolutamente previsible de la maña y la astucia gansteril con que se mueve 
el dueño del tablero, la iniciativa de nuestro candidato de llegar a un acuerdo para impedir 
que la campaña se despeñe por los abismos de ese, repito, obsceno ventajismo, -del cual 
el uso de interminables cadenas oficiales de radio y televisión de obligado cumplimiento 
es uno de los más evidentes- el denunciado se refugia, maquiavélicamente, en el ataque, 
rechazando primero esa iniciativa para replantearla luego con una contraoferta hecha y 
cortada a su medida, que al parecer impone telefónicamente a sus ministras de elecciones 
y en las que ninguno de los puntos ya manifestados en el acuerdo propuesto por el 
comando de nuestro candidato es siquiera considerado. Con el obvio respaldo del 
par de candidaturas fantasmas del parachavismo, de modo a aislar y acorralar a la única 
candidatura opositora. Y a la que según todos los indicios la mayoría nacional se inclina 
cada día con más entusiasmo y fervor.
Tanto entusiasmo, tanto fervor y sobre todo tanto respaldo de masas, que a pesar 
de la brutal ofensiva mediática desobedeciendo todos los mandatos constitucionales, 
la derrota del candidato del continuismo totalitario comienza a convertirse en un hecho 
aparentemente irreversible. La crisis terminal del chavismo parece haberlo obligado a 
esta jugada de ajedrez político y darnos un primer jaque con nuestras propias armas. 
Clásica movida del arte de la guerra de Tsun Tzu, de uso obligado en los institutos de 
enseñanza de nuestras academias militares, al que un teniente coronel parece 
haberle dedicado muchos años de su atribulada existencia: servirse de la fuerza dinámica 
del enemigo para halarlo hacia el territorio de sus debilidades.
2
Como hemos aprendido durante estos 14 años de sometimiento, Chávez cuenta con una 
ventaja de naturaleza estratégica y militar: mueve sus fichas y toma decisiones 
considerando dos o tres jugadas de adelanto respectos de las que, con admirable 
previsión, imagina responderá su enemigo, al que él considera mortal. Sin haberse 
equivocado, salvo por su propio descuido, ante casi ningún proceso electoral. No procede 
en el terreno electoral de acuerdo a las tradiciones civiles de los demócratas, cuyo 
atributo esencial es el respeto a las reglas del juego y el sometimiento al orden legal y 
constitucional. Procede según las tradiciones bélicas, al parecer las únicas que 
respeta: llevándonos a su terreno y desconociendo toda norma de apaciguamiento o 
entendimiento. Disparando a matar. Su estrategia no sigue las normas de las guerras 
floridas de los aztecas –no matar, sino hacer prisioneros. La suya es freír cabezas. 
Y exhibirlas como prueba de su aparente respeto a las normas democráticas, para 
complacencia de las izquierdas del mundo. Y sus compañeros de ruta.
Que lo dicho es santa palabra lo demuestra el reiterado incumplimiento de todos los 
acuerdos con los que se ha pretendido limitar su insaciable voracidad. Ante el más grave 
de los dislates: la consciente o inconsciente permisividad de los sectores opositores. 
A los que por cierto pertenezco, y a mucha honra. La dramática vivencia personal 
desde la Comisión Política de la Coordinadora Democrática del fraude continuado que 
nos llevó a tolerar paso a paso y dobladura de cerviz tras dobladura de cerviz el 
irrespeto de todos los acuerdos y procedimientos constitucionales durante un año completo, 
hasta dar vuelta a la tortilla de la voluntad ciudadana con el auxilio del G2 cubano y 
torcerle la mano a la voluntad popular imponiéndonos su voluntad el 15 de agosto de 2004, 
nos permite comprender en toda su perversidad la ingeniosa, obstinada y brutal capacidad 
manipulativa y tiránica que lo caracteriza. Sumados el desconocimiento factual de su 
derrota electoral del 2 de diciembre de 2007, la imposición anticonstitucional de febrero de 
2008, el atropello de la voluntad ciudadana ante la contundente victoria de Antonio 
Ledezma y la imposición de la espuria mayoría parlamentaria ante la última de sus 
derrotas electorales, demuestran que no lo mueve otra lógica tiránica que la de 
Jalisco: por cojones, maña, poderío y congénita debilidad de los demócratas, 
nunca pierde. ¿U olvidaremos que el 7 de diciembre de 2007 el soberano le negó 
el derecho a la reelección en que hoy vuelve a insistir?
Todo lo cual le ha permitido el nada desdeñable récord de mantenerse en el Poder durante 
14 años, con un doble palmarés: haberlo logrado a pesar de las peores crisis que 
hemos vivido, provocadas por su descomunal inoperancia –incluidos 200 mil homicidios 
y el despilfarro de miles de millones de miles de millones de dólares- y haberlo hecho 
siempre travestido de un ejemplar legalismo: una sarta de procesos electorales amañados.
Es tan obvio que avergüenza recordarlo: este récord no hubiera sido posible si no hubiese 
contado con el auxilio consciente o inconsciente de muy vastos y muy influyentes 
sectores de la oposición política, mediática y empresarial, que se han prestado a su 
juego sea por infantilismo, ingenuidad o perversos intereses de orden crematístico. 
Un sórdido capítulo de este período de nuestras vergüenzas nacionales. Del que, 
gústenos o no nos guste reconocerlo, todos hemos sido cómplices.
3
Mi admirativo reconocimiento al inmenso paso adelante del logro unitario de la oposición, 
al unir voluntades más o menos renuentes al juego del toma y daca llevado adelante 
por el régimen, se vio confirmado y fortalecido una vez más al escuchar este martes 
17 al mediodía las palabras de nuestro exitoso candidato opositor y hasta entonces, 
y si su voluntad y la nuestra no cejan en los esfuerzos por arrollar la maquinaria 
reinante, muy probablemente futuro presidente de la República cuando desde 
el Zulia pusiera algunas condiciones irrenunciables a la firma del acuerdo, súbitamente 
reflotado por quien se negara a todo acuerdo que propusiera nuestro candidato: 
"El proponente del acuerdo fui yo como candidato, el otro (Chávez) dijo que no iba a firmar 
ningún acuerdo ni nada, después por lo visto instruyó la elaboración de un acuerdo 
que parece elaborado por el otro candidato (Chávez)". Para finalizar volviendo a clavar 
las banderillas de quien se sabe en el comienzo de un tsunami avasallador: 
"¿Qué le decimos al Consejo Nacional Electoral? Que incorpore los elementos que 
son importantes. El lenguaje tiene que ser claro: no utilizar los recursos del Estado, 
no utilizar las cadenas de radio y televisión, no sabotear las actividades que podamos 
estar realizando en cualquier pueblo de nuestra Venezuela, las calles son lo suficientemente 
amplias para que cada quien haga sus actividades, no utilizar instituciones del 
Gobierno para quitar propaganda, quitar afiches (...) Nosotros vamos a llevar esta tarde 
las peticiones, si el CNE no lo ve como un acuerdo entonces dicte una resolución". 
Peticiones nada infundadas, dadas las sistemáticas violaciones en dicho sentido por el 
abusivo e inescrupuloso comando chavista.
Como para confirmar las sospechas de nuestro candidato, mientras Capriles hacía estas 
esenciales aclaraciones, "el otro" admitió haber hablado telefónicamente con la rectora 
principal del CNE, quien le leyó "el acuerdo", al que dio su aprobación sin dudar un 
segundo. ¡Cómo no habría de hacerlo, si era producto de su propia redacción o 
de quien siguiera sus indicaciones respetando puntos y comas!
Hasta aquí los hechos, sin que esta larga disquisición entrara al hueso del asunto. Que 
no es la defensa de los derechos que le asisten a la oposición para exigir la decencia 
elemental que debe imperar en un proceso electoral, asunto tan obvio y natural que 
avergüenza plantearlo. Sino algo mucho más elemental pero inmensamente más grave: 
los atropello necesarios puestos en práctica por el dueño absoluto del sistema 
para blindarle ante cualquier proceso electoral que amenace seria, articulada y 
democráticamente su sobrevivencia.
Respecto del fondo: permítaseme una última observación que sí hace a la esencia de 
nuestras profundas diferencias: la voluntad de nuestro candidato al proponer un 
acuerdo era disuasivo, de inmediata aplicación y sin otro fin que garantizar la mínima pulcritud 
del proceso, como lo refieren los puntos suyos antes mencionados. El firmado pocas 
horas después no apunta al antes, crucial, sino al después, de infinita mayor gravedad: 
reconocer un resultado, poco importan sus condiciones, legitimidad y transparencia. 
El nuestro era preventivo. Como siempre, el impuesto por Chávez es confiscatorio. 
Una diferencia tan esencial, que desconocerlo supone una trágica miopía. Dios quiera 
que las circunstancias del 7 de octubre lo hagan absolutamente innecesario.
E-mail: sanchezgarciacaracas@gmail.com
Twitter: @sangarccs

¿Hasta cuándo el engaño del Presidente?

TOMAS HORACIO HERNÁNDEZ |  EL UNIVERSAL
domingo 22 de julio de 2012  02:58 PM
Si hay algo que sabe hacer el señor Hugo Chávez es hablar. Para bien o para mal, el mandatario venezolano tiene la capacidad de extenderse horas sobre diversos temas. Por lo general salta con frecuencia de un tema a otro sin llegar a concluir absolutamente nada. Sin embargo, hay intervenciones muy curiosas que, por alguna razón inexplicable, recibe una inspiración divina y comienza a inventar historias. En nuestro caso queremos resaltar su última intervención sobre la agricultura venezolana, la cual forma parte de sus 560 minutos de cadena de radio y televisión en campaña.

El día martes 17 de Julio el candidato-presidente estuvo en Barinas montado en un tractor cual llanero venezolano. ¡Si Henrique Capriles puede correr con los guajiros pues Hugo Chávez puede recorrer el llano en un tractor! En fin, en su aventura el Presidente habló sobre cómo Venezuela  está en vísperas de alcanzar la soberanía alimentaria y de cómo llegaremos a cultivar millones de hectáreas en los próximos años. Cuando habló del arroz, no titubeó y dijo: "Venezuela va a ser un gran productor de arroz y un gran exportador de arroz. La producción de alimentos en Venezuela se ha venido incrementando sostenidamente". Lapidaria esta última frase, ¿no?

Lo que resulta paradójico, irónico y hasta vergonzoso es que las cifras y las ideas del candidato-presidente no concuerdan con la realidad. La producción de arroz en Venezuela alcanzó su pico en el año 2008 con 1.256.720 toneladas, pero esta cifra disminuyó en el año 2009 a 852.000 toneladas, luego en 2010 a 590.000 toneladas y finalmente en 2011 a 560.000 toneladas, según las cifras de Fedeagro y el USDA Foreign Agricultural Service respectivamente.  Es decir, lo que ha venido sucediendo en nuestro país es un decrecimiento sostenido de la producción de arroz.

Para poder satisfacer la demanda interna Venezuela ha tenido que importar arroz y otros alimentos; lo cual contradice una vez más al comandante-paciente-candidato-presidente. Solamente entre enero y mayo 2012, según las cifras oficiales del  Instituto Nacional de Estadística, el aumento de las importaciones de rubros agrícolas vegetales y animales ha sido de 105,40%.

¡En los últimos 5 meses las importaciones de arroz repuntaron 435,87% según el informe de comercio exterior del INE! Es decir, mientras el año pasado en el mismo periodo importamos 79.961,8 toneladas de arroz paddy, este año nuestras importaciones alcanzaron las 428.493,67 toneladas.

De tal manera que el candidato Hugo Chávez nuevamente vuelve a fracasar en su intento de engañar a la población venezolana. Sus propuestas de campaña simplemente son incongruentes con la gestión que ha realizado en 14 años. Las cifras que nos intenta vender son falsas, confirmado por sus propios organismos.

Mi pregunta simplemente es: ¿hasta cuándo el engaño del Presidente?

@TomasHHR