Razón del nombre del blog

Razón del nombre del blog
El por qué del título de este blog . Según Gregorio Magno, San Benito se encontraba cada año con su hermana Escolástica. Al caer la noche, volvía a su monasterio. Esta vez, su hermana insistió en que se quedara con ella,y él se negó. Ella oró con lágrimas, y Dios la escuchó. Se desató un aguacero tan violento que nadie pudo salir afuera. A regañadientes, Benito se quedó. Asi la mujer fue más poderosa que el varón, ya que, "Dios es amor" (1Juan 4,16),y pudo más porque amó más” (Lucas 7,47).San Benito y Santa Escolástica cenando en el momento que se da el milagro que narra el Papa Gregorio Magno. Fresco en el Monasterio "Santo Speco" en Subiaco" (Italia)

jueves, 28 de abril de 2011

Páez sigue rechazado por las dignas esferas militares, ¿qué importaría eso en una verdadera democracia civil y no un poco de tipos de verde vestidos

Gral.Hermógenes López ordenó traer los restos de Páez

26 abril 2011

Eumenes Fuguet B || Historia y tradiciones

Gral.Hermógenes López ordenó traer los restos de Páez

Nació el 19 de abril de 1829 en la población de Naguanagua, Hijo de Don Vicente López y Felipa Herrera, en momentos difíciles para el país, principalmenteen el aspecto económico, debido al desgaste por la lucha emancipadora; recibió limitada formación educativa, dedicado a labores propias del campo.

Desde la llegada al poder de los hermanos José Tadeo y José Gregorio Monagas, Hermógenes simpatizante de la causa federal iniciada el 20 de febrero de 1859 en Coro, realizó más de noventa acciones militares contra los grupos antagónicos; designado en varias ocasiones para desempeñar cargos administrativos En 1859es designado Jefe militar de Nirgua; participó en la campaña de Carabobo de 1862, el 21 de diciembre de ese año combatió en Guaparo; formó parte de un movimiento local que derrocó el 20 de enero de 1867 al presidente del estado Carabobo, general Marcos López.

Es derrotado por Matías Salazar en el poblado de Macuraparo el 17 de febrero de ese año. Hermógenes López es elegido presidente del estado Carabobo en mayo de 1881, también fue presidente del estado Yaracuy.

Como miembro número. 1 del Consejo Federal, le corresponde concluir el mandato del Presidente Antonio Guzmán Blanco, período 1886-1888; López asumióla presidencia el 8 de agosto de 1887; Guzmán era conocido como “el autócrata civilizador” y el “Ilustre Americano”, entre tantos cognomentos con que se le mencionaba, decidido a irse a Europa, quien mantuvo estrecha amistad, y luchó en varias ocasiones a favor de la causa liberal, liderara por los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón.Hermógenes López concluyó el breve mandato el 5 de julio de 1888, al entregar el cargo a Juan Pablo Rojas Paúl (1826-1905).

El gobierno de carácter provisional de este hijo de Naguanagua, recibió el apoyo y solidaridad de gran parte de la población y del partido Liberal, fundado por Antonio Leocadio Guzmán, padre de Antonio, quienes vieron con beneplácito la realización de importantes obras realizadas con limitados recursos financieros en diferentes regiones de Venezuela.

López se hizo acompañar de prominentes figuras del momento político: Relaciones Interiores, el Dr. valenciano Francisco González Guiñan; Relaciones Exteriores, Diego Bautista Urbaneja; Hacienda, Juan Pablo Rojas Paúl y en Fomento, Jacinto R. Pachano. Durante su gobierno,culminó e inauguró el ferrocarril entre Puerto Cabello y Valencia, el monolito de la Plaza Bolívar, realizado en homenaje a la batalla de Carabobo, el Teatro Municipal y el alumbrado de Valencia y el acueducto de Nirgua por mencionar algunas obras. El 4 de febrero de 1888 dispone repatriar los restos del Gral. Páez, por quien sentía admiración y respeto.

En Nueva York le son rendidos homenajes póstumos, el transporte lo realizó la fragata norteamericana “Pensacola”. El 19 de abril de 1888, los restos son colocados en el Panteón Nacional, salvados por Hermógenes López, después de quince años, antes de ser enterrados en una fosa común en el cementerioMarble de Nueva York.

En Caracas ejecutó obras tales como: la construcción de los puentes Guanábano, Reivindicación, Carabobo y Bolívar, el reloj de la Catedral de Caracas, así como la extensión de las líneas telegráficas y otras obras en el interior del país. El Congreso reconoció y aprobó los actos del gobierno presidido por el general Hermógenes. Casado con Doña Rosa Meleán dejó digna descendencia; Falleció este servidor carabobeño en Valencia el 27 de diciembre de 1898.

25 abril 2011

FERNANDO LUIS EGAÑA || El siglo sin empezar

El siglo sin empezar

Así como se reconoce que el siglo XX venezolano, políticamente hablando, empezó en 1936, tal y como lo argumentaba nadie menos que el eximio escritor y pensador Mariano Picón Salas; así no faltan quienes sostienen que el siglo XXI tampoco se ha iniciado en Venezuela, y no por una continuidad sobregirada del siglo anterior, sino porque el país se ha despeñado hacia las honduras de sus atavismos, más propios de la mala historia del siglo XIX y hasta más atrás.

Si el siglo XX venezolano concluyó a principios de 1999, en lo que concierne a las características de la vida político-institucional, y el siglo XXI aún no empieza, entonces Venezuela mora a la fuerza en una especie de limbo anacrónico, o sea el limbo retrógrado de la satrapía.

La política cívica, la democracia y la República Civil, en ese orden, fueron logros capitales de los venezolanos del siglo XX. Derivados estos de una conquista todavía más importante: el fin de las guerras civiles y la instauración de la paz política. El gran Manuel Caballero ha historiado ese proceso de manera sin igual.

Y esos avances han sido duramente golpeados por la mezcolanza de militarismo, autocracia y despotismo habilidoso, que ha rebrotado en Venezuela con la pomposa e inaceptable denominación de “revolución bolivariana”.

El virus de la supremacía militarista y regresiva pervivió en el período democrático del siglo XX, y afloró con fuerza cuando el sistema inmunológico de la democracia estaba débil, bien por errores políticos, bien por efectos económicos del contexto internacional, bien por el desdén hacia la institucionalidad, bien por la codicia de poderes fácticos.

Y el rebrote viral consiguió transmutarse en un síndrome que ya caracteriza la realidad de los venezolanos, y que para buena parte de estos, los más jóvenes, es la única referencia conocida. La arbitrariedad máxima del poder, el vaciado de las instituciones, el lenguaje y el proceder del antagonismo radical se han vuelto características “normales” del dominio público a los efectos de las generaciones emergentes.

Pero lo más grave es que la llamada “revolución” impide que Venezuela pueda entrar en el siglo XXI. Brasil o Chile, por ejemplo, se desplazan en la nueva centuria como peces en el agua. Pero la Venezuela del inmenso potencial no es que siga amarrada al siglo XX, no: es que la han engrillado a las peores tendencias de la mandonería y el atraso de épocas muy pretéritas.

Y aunque sea imprescindible crear conciencia al respecto, pues si no se calibra la dimensión de la crisis existencial de Venezuela, es prácticamente imposible que puedan encontrarse salidas efectivas, y no meros espejismos; tampoco se podrá superar la hegemonía sin la esperanza política y social, es decir colectiva, hacia una etapa distinta y posible. Lo que mi buen amigo Antonio Sánchez García denomina “un arcoíris al final del sendero”.

Y esa esperanza, pienso, debe estar asociada con el derecho a entrar en el siglo XXI, o más precisamente en su faceta auspiciosa.

El siglo de la expansión de los derechos humanos, de la acelerada innovación tecnológica, de la libertad económica y la responsabilidad ambiental, de la cibereconomía, de la descentralización del poder y del empoderamiento social, de la globalización de las oportunidades, de la armonía de los valores y la técnica, de la bioética y del genoma.

El siglo de la equidad social, del aprovechamiento del potencial ciudadano, del desarrollo exponencial del espacio público, del respeto a las identidades culturales, de la sustancia humanista de la democracia.

Un siglo, desde luego, que casi no tiene nada que ver con la experiencia venezolana del presente, decimonónica y retardataria en cuanto a la noción y ejercicio del poder. Pero un siglo, el XXI, que debe izarse como legítima bandera para que cobre más fuerza la lucha para superar la satrapía, y así darle entrada al futuro venezolano.





Una lección

24 abril 2011

Celio Celli G. || Umbral XXI

I

Releí una entrevista que el periodista Roberto Giusti le hizo al ex presidente de Costa Rica, Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, con motivo de su presencia en nuestro país, concretamente invitado por la Universidad "Rafael Urdaneta", donde dictó una suerte de clase magistral denominada "Ten el valor de cambiar".

Entre los aspectos del tema democracia señaló: que hacen peligrar la democracia, aquellos mandatarios y regímenes, que la utilizan como disfraz y sólo persiguen su destrucción. Hay gobernantes que se autocalifican democráticos pero cierran medios de comunicación social, pisotean las constituciones y las cambian para perpetuarse en el poder.

II

Para Oscar Arias "Hay regímenes que han utilizado el poder, el cual debe ser limitado, para socavar las instituciones democráticas, borrando las fronteras entre los poderes, censurando la prensa, cerrando medios de comunicación, inhabilitando al opositor y modificando la Constitución para reelegirse. El verdadero demócrata lo digo desde adolescente, debe construirla, no destruirla."

El Nobel costarricense significó que hoy estamos frente a democracias imperfectas y a los efectos citó la frase: "En el campo de la moral si no se avanza se retrocede" del filósofo alemán Kant. Algo similar acontece con la democracia y "francamente pienso que la democracia venezolana ha retrocedido" y seguidamente ejemplificó con el caso Zimbabwe con el gobernante Mugaba, quien hace años era la esperanza de un pueblo y degeneró en un sangriento dictador.

III

Preguntado cómo se conjuraba el peligro que pende sobre la democracia, respondió que esa es una decisión que deben tomar los pueblos. Lo importante es no dejarse hipnotizar por la retórica populista y demagógica de los nuevos mesías que siguen apareciendo en el mundo. No olvidemos que los pueblos también se pueden equivocar. Allí tenemos al pueblo alemán, eligió libremente a Adolfo Hitler, sin saber que estaba escogiendo a un monstruo genocida.

Uno de los principios señalados por el Nobel de La Paz, Oscar Arias, es que el verdadero demócrata no puede aceptar una democracia porque le guste y a otra no porque no le guste. Tampoco se puede imponer la democracia sobre una bayoneta o con la punta de un cañón. Se entiende entonces que democracia es: Soberanía, libertad igualdad política, consenso, gobierno como agente del pueblo, participación, diversidad y controversia, moderación y compromiso decisiones con elecciones, decisiones de gobierno abiertas y tentativas y decisiones por mayoría y defensa de los derechos de las minorías. Oscar Arias nos dejó a los venezolanos una auténtica lección. Hasta el próximo domingo.

Y para rematar: Comunistas...

50 años de Socialismo

25 abril 2011

Iván Olaizola D'Alessandro || Paraninfo

Iolaizola@hotmail.com

Santos lo que ha sido desmantelado es el país, no los campamentos.

Raros sentimientos me embargaron el ver, por el canal de todos los venezolanos, el gigantesco desfile por la celebración de los 50 años de haber sido Cuba declarada República Socialista. Miles de cubanos marchaban, al grito de "Patria o muerte" "Viva Fidel, viva Raúl", por la avenida que circunda la Plaza de la Revolución. Fidel no estaba, pero de seguro en su habitación de octogenario convaleciente, veía las imágenes, igual que lo hacíamos nosotros, por el canal de todos los cubanos.

Batallones de jóvenes, milicianos y niños, muchos niños, los nuevos pioneros, que hace cincuenta años, sus padres eran espermatozoides en los aparatos genitales de aquellos primeros revolucionarios. De los que, en la Sierra Maestra y el Escambray, soñaron con derrocar la dictadura y fundar una Cuba libre. Muchos se quedaron en el camino, en la lucha armada y en los paredones revolucionarios. Muchos dirán menos mal, para no ver en lo que se convirtieron esos sueños. Camilo entre ellos.

Al propio Martí se le veía cabizbajo, pensativo, viendo el desfile y oteando el horizonte. "Dios mío, Fidel, qué hiciste de esta bella isla, cuántas más generaciones de compatriotas se tendrán que sacrificar en nombre de esa utopía absurda". Cerrado el desfile vendrá el VI Congreso del partido Comunista Cubano, VI en más de 50 años. Congreso que preparará la partida de defunción de la revolución cubana con un manifiesto de viva la revolución cubana, viva Fidel y de muera Fidel.

Aquí también se celebraba un abril glorioso. Un puente Llaguno, otra playa Girón. Ya son doce años, nos faltan 38. 150 mil muertes. Uh, ah, no se va. Los que se han ido son nuestros profesionales. Se ha ido la esperanza. Se nos está yendo el futuro. También tenemos presos políticos, muertos en huelga de hambre. Cada vez nos parecemos más. Menos calidad de vida más ideología. Menos libros más fusiles. Más cuarteles menos universidades. Dos países un solo gobierno. ¿Llegaremos a celebrar los 50 años de la patria socialista o muerte? O bastará con la docena del fraile. "Si me engañas una vez la culpa es tuya, si me engañas dos veces la culpa es mía".

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